Por ENRIQUE A. SÁNCHEZ L.

La Política es el conjunto de actividades que se asocian con la toma de decisiones en grupo u otras formas de relaciones de poder entre individuos, como la distribución de recursos o el estatus.
Hago esta sencilla definición de la política para preguntarme: ¿Hacia dónde vamos? En medio de tantas confusiones y de inseguridad en un mundo al borde del colapso confinado en un encarcelamiento involuntario, el cual es el producto de un patógeno que le azota, con muy poca esperanza de salir libre.
Mientras que el destino de nuestra nación es sombrío, donde no hay seguridad, el crimen y la delincuencia han sacudido la tranquilidad y la paz de nuestra familia. Hoy nadie está seguro de estos actos criminales, dentro de una sociedad desintegrada por una serie de factores que influyen no solamente en lo político, sino también en la salud, la economía, la cultura y la sociedad en general.
La política es un concepto que ha evolucionado a través de la historia de la humanidad, siendo algunos de sus principales pensadores que profundizaron en la misma los filósofos griegos Aristóteles y Platón.
La historia es tan diversa y compleja como los motivos que la han provocado en las ciencias sociales, referidos principalmente a la relación entre individuo y sociedad.
La Política es la ciencia que sirve para defender los intereses y el bienestar de las comunidades, así como ayuda a la resolución pacífica de los conflictos en las poblaciones. Por cuanto la psicología política abarca desde el estudio de la conducta individual de los profesionales y las identidades. También es describir y explicar el comportamiento político, un aspecto totalmente complejo, pero que nos ayuda a entender con mayor profundidad la toma de decisiones de una determinada sociedad.
Los engaños en los medios masivos de comunicación, la intolerancia política, racial y religiosa; la ideología, la percepción de fenómenos políticos como la corrupción de los partidos políticos… ¿hacia dónde vamos? Con un sistema usurpador de los derechos de una sociedad secuestrada, en la toma de sus decisiones. ¿Se repite la historia? Al parecer, los hechos históricos nunca son iguales entre sí y solo se repiten una y otra vez las acciones de los seres humanos, como ente político, pero siempre con consecuencias distintas. Una encrucijada, una emboscada, una confrontación, una negociación, siempre puede ser reducida a esquemas de acción y puede tener lógica y también cada día contradecimos sus normas.
Todo orden revolucionario como cambio estructural sistémico que influye no solamente en lo político, sino también en otros factores más amplios dentro de la sociedad en general. La política resulta poco capaz de comprender la realidad social de las masas para efectos de sus transformaciones.
Se argumenta entonces qué la sociedad contemporánea global presenta una forma mecánica, cuya mayor característica es que excluye al observador y cuyo contenido es el sentimiento actual de aislamiento y pérdida de sentido.
Por lo tanto, procede argumentar en favor de una forma de la sociedad que incluye al sujeto como participante; esta es la forma del juego. La política y la democracia, dentro del orden en que estas funcionan, tienen un juego, establecido por intereses que prevalecen como sistema, dentro de la misma sociedad.

