Por Ing. Teódulo Antonio Mercedes
Cuando los precios de la onza troy de oro se cotiza 4,400 USD, la plata se sitúa cerca de los 65 USD por onza troy, y el cobre cotiza alrededor de los 6.50 USD por libra, el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader ordeno en mayo del presente, la detención inmediata de cualquier actividad relacionada con el Proyecto Romero de la minera GoldQuest Mining Corp. en San Juan de la Maguana, tras masivas protestas sociales en contra del desarrollo del mismo.
La paralización provocó una fuerte caída en el valor bursátil de la empresa canadiense y de otras firmas del sector en los mercados. Mientras la GoldQuest dominicana defendido la viabilidad técnica de la mina —asegurando que sería subterránea y sin uso de cianuro—, pero enfrenta cuestionamientos y denuncias sobre posibles conflictos de intereses institucionales, al detectarse que miembro de su junta directiva eran funcionario del Ministerio de Energía y Minas .
Solamente estas actividades realizaron las paralizaciones de solicitud de permisos mineros los cuales se estaban desarrollando como nunca en nuestro suelo, por ser dicho proyecto, el ultimo descubrimiento minero con real posibilidad de desarrollo descubierto en terreno virgen de la cordillera central
Aunque es cuestionable la forma que se ha manejado la relaciones publica de la empresa, no meno cierto es que las argumentaciones de los ambientalistas que se oponen al desarrollo del proyecto, no presentar los argumentos técnicos posibles, que determinen su inviabilidad.
Con este problema minero el cual el estado hasta hoy , no encuentra solución, se agrega la decisión adoptada por la Segunda Sala del El Tribunal Superior Administrativo (TSA) , presidida por el magistrado Antonio O. Sánchez Mejía, junto a los jueces Úrsula J. Carrasco Márquez y Edward A. Abreu, mediante la sentencia núm. 0030-03-2026SSEN-00332, de fecha 12 de agosto de 2026, donde se cancela los contratos de concesión minera suscritos entre el Estado dominicano y Falconbridge Dominicana, S.A, poniendo fin a una relación contractual de casi siete décadas sobre la concesión Quisqueya I, ubicada entre las provincias La Vega y Monseñor Nouel.
El fallo responde a una acción interpuesta en julio de 2025 por el Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (Fonper), en representación del Estado dominicano, luego de que fueran identificados incumplimientos relacionados con la explotación de los yacimientos, obligaciones económicas y laborales, entre otras, además de la presentación de los informes técnicos requeridos por la legislación minera.
Como se puede observar, dichas medidas no se toman por violaciones ambientales , sino por otras violaciones que nada tienen que ver por lo habitual, pues unas de las empresa minera que con el correr del tiempo, ha cumplido con las normas ambientales vigentes ha sido Falconbridge Dominicana que convirtió estos requerimientos :La restauración de la biodiversidad., Conservación y protección de la Fauna y Flora, Control de emisiones atmosféricas. , Manejo integral del agua: Calidad y Protección., Gestión de residuos. Calidad ambiental, Humedal para tratamiento de efluentes en las instalaciones. en normas generales para el entorno minero.
Para el TSA, estos incumplimientos afectan obligaciones esenciales vinculadas directamente con la finalidad de la concesión: la explotación efectiva de los recursos mineros otorgados por el Estado y la obligación de mantener informadas a las autoridades sobre su desarrollo, esto último, son actividades normales de las compañías nacionales, las cuales son renuentes a dar informaciones al estado, olvidando así , que dicha institución es el dueño total de los minerales que permiten su trabajo.
La cancelación de la concesión minera a Falconbridge dominicana, conlleva la finalización de una de la empresa multinacional más vieja en nuestro suelo, pues sus actividades comenzaron el año 1956 con 22,000 hectáreas ubicada entre La Vega y Monseñor Nouel, permaneciendo sin actividad desde noviembre de 2023. Dicha decisión ha generado una fuerte expectativa entre las comunidades y sectores económicos de la zona, pues dicha región y zona obtuvo su desarrollo a la sombra de la creciente actividad minera
A raíz de la paralización de actividades extractiva, la provincia Monseñor Nouel experimentó una disminución en la circulación de efectivo y en la generación de empleos directos e indirectos, pues 900 trabajadores fueron desvinculados en 2024 y recibieron sus prestaciones a través del Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas (Fonper) y las obligaciones pendientes con proveedores y contratistas superan los 100 millones de dólares, según estimaciones de acreedores.
Todavía el Estado vía el ministerio de Energía y Minas no ha emitido su parecer sobre esta situación, pues existe mineral suficiente para varios años de operaciones mineras y al mineral existen en los terrenos de la concesión, se pueden anexar lateritas niquelíferas descubiertas en Maimón y las existen en parte de los terrenos de Loma Miranda, las cuales si se suman Darian varias décadas de minado sin inconvenientes
Entre los elementos considerados por el tribunal para su fallo definitivo a favor del Estado dominicano, figura que las operaciones productivas de Quisqueya I se encontraban paralizadas desde el 17 de noviembre de 2023, de acuerdo con una certificación de la Dirección General de Minería, así como que Falcondo no había presentado los informes semestrales de progreso correspondientes a los años 2023, 2024 y 2025, ni los informes anuales de operaciones de 2023 y 2024.
La sentencia establece, además, que la inactividad de la concesión tenía incidencia sobre el interés general que acompaña la explotación de los recursos mineros del país, razón por la cual el tribunal consideró suficientemente graves los incumplimientos acreditados para justificar la terminación de los contratos.
Con su decisión, el TSA rechazó también los argumentos mediante los cuales las empresas recurridas procuraban que la acción fuera declarada inadmisible.
La decisión representa un punto de inflexión en una relación contractual iniciada en 1956 y vinculada a una concesión de 22,392 hectáreas sobre Quisqueya I.
Un cierre abrupto con impacto laboral y económico
La terminación de los contratos ocurre en un contexto marcado por el cese abrupto de las operaciones de la empresa. Tras la paralización de noviembre de 2023, la compañía entró en una fase de cuidado y mantenimiento sin ejecutar un plan de cierre ordenado, situación que derivó en la desvinculación de su personal y en el incumplimiento de compromisos con trabajadores, contratistas y suplidores locales.
En 2024, más de 900 trabajadores fueron desvinculados y recibieron sus prestaciones laborales mediante la intervención del Fonper, en representación del Estado dominicano. Un grupo adicional de exempleados, cuyos contratos fueron terminados en marzo de 2026, mantiene reclamaciones laborales pendientes que, según sus propios voceros, ascienden a unos 300 millones de pesos. La concesión llegó a sostener más de mil empleos directos y, de acuerdo con estimaciones de la Cámara de Comercio y Producción de Monseñor Nouel, miles de personas adicionales vinculadas a contratistas, suplidores y actividades indirectas resultaron afectadas por la paralización.
A ello se suma una cartera de obligaciones pendientes con más de un centenar de empresas contratistas y suplidoras de la zona, cuyo monto ha sido estimado por los propios acreedores en más de 100 millones de dólares.

