Por RAMÓN ANTONIO VERAS
A la mayoría del pueblo dominicano le han hecho creer que vive bajo una democracia productiva, virtuosa y dotada de honestidad e integridad.- La gente buena de nuestro país no tiene ningún motivo para sentirse satisfecha, complacida, a gusto con el régimen de la democracia representativa.
- La desigualdad de oportunidades que sirve de apoyo al sistema vigente está en la imposibilidad de motivar una buena existencia en lo material y espiritual.
- Ningún agrado puede causar un ordenamiento que no hace posible una vida digna y trae, por el contrario, contrariedades, desagrado e insatisfacción.
- Si las grandes mayorías nacionales no satisfacen sus necesidades más perentorias bajo la democracia que ahora padecen, lo que procede es que construyan una que no las haga sufrir.
- Solamente la minoría nacional se siente bien con la democracia que ha puesto a nuestro pueblo a llevar una vida arrastrada, de pesares.
- Las necesidades más elementales no han sido resueltas para el pueblo dominicano con la democracia que le han impuesto como forma de gobierno.
- Desde cualquier ángulo que los dominicanos pobres examinen la democracia de aquí, el resultado siempre será de restricciones, impedimentos, inconvenientes, dificultades y los más agudos obstáculos.
- La democracia dominicana ha puesto a la gente de a pie a estar como un oprobio, una ignominia, un deshonor, una mancha.
- Lo que en verdad se llama pueblo dominicano debe armarse de entusiasmo, optimismo y gran exaltación para eliminar la presente democracia.
- Desde los rincones más lejanos del territorio nacional hay que recurrir a todos los medios para desaparecer, reducir a la nada, convertir en humo para que se lo lleve el viento a la democracia que mantiene en la pobreza a los que aquí son los más.
- Aquellos que se aprovechan de la democracia representativa creen que dominicanas y dominicanos somos unos anormales, deficientes de mente, retrasados, idiotas, ignorantes, estúpidos y torpes.
- Los días que transcurren deben convertirse en buenos aliados de los marginados sociales dominicanos para que de manera definitiva, irrevocable, tajante, categórica y contundente, rechacen la inútil democracia de aquí.
- Un cambio verdadero lo alcanza a la gente buena del país si logra sustituir el orden social vigente por otro de contenido humano.
- La democracia representativa que golpea a los dominicanos de abajo está estructurada de tal forma que solo favorece, privilegia, beneficia y hace mimados a los poderosos.
- Ante la actual democracia, la posición firme de los dominicanos debe ser de rechazo, oposición, repulsa absoluta y en todo momento decir no, nunca más.


A la mayoría del pueblo dominicano le han hecho creer que vive bajo una democracia productiva, virtuosa y dotada de honestidad e integridad.