Los fallecidos fueron víctimas del incendio de su vivienda durante el asalto armado en las últimas horas contra la localidad occidental de Malong, atribuido a la coalición «Viv ansanm», que también secuestró a tres personas, dos de las cuales escaparon, añadió el diario.
El ataque siguió a declaraciones de la Policía Nacional (PNH) en las redes sociales respecto a que la vida “comenzó a normalizarse” en aquella región, aunque funcionarios del Estado, afirman lo contrario, según Le Nouvelliste.
La institución castrense describió el despliegue de un nuevo e «impecable» dispositivo de seguridad, apoyado por unidades especializadas y soldados de las Fuerzas Armadas.
El cuerpo represivo afirma que patrullas reforzadas con agentes de nueva promoción ”incrementan en especial sus operaciones en zonas estratégicas controladas por las pandillas, donde mejoran su capacidad operativa sobre el terreno».
Autoridades gubernamentales, sin embargo, refutan las afirmaciones de la PNH, entre ellas el alcalde de Kenscoff, Massillon Jean, quien negó ante la radioemisora Magik 9 que hubiera “ningún avance significativo en casi tres meses”. «Desde el 7 de febrero –aseguró el edil- los bandidos no conquistan nuevos territorios, aunque mantienen ocupados los que ya controlaban», mientras “solo el centro de la ciudad goza de relativa calma —especificó— porque allí funcionan las escuelas, mercados públicos y centros de salud”.
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