(EIRNS) — El periodista israelí Barak Ravid, en un artículo publicado en Axios, advierte que el gobierno de Donald Trump “está más cerca de una gran guerra en Oriente Medio de lo que la mayoría de los estadounidenses creen”, una guerra que podría comenzar muy pronto. “Una operación militar estadounidense en Irán probablemente sería una campaña masiva de varias semanas de duración que se parecería más a una guerra total que a la operación puntual del mes pasado en Venezuela, según fuentes”.
“Las fuentes señalaron que probablemente se trataría de una campaña conjunta entre Estados Unidos e Israel de mucho mayor alcance —y más existencial para el régimen— que la guerra de 12 días encabezada por Israel el pasado mes de junio, a la que finalmente se unió Estados Unidos para destruir las instalaciones nucleares subterráneas de Irán”, añade. “Una guerra de este tipo tendría una influencia dramática en toda la región e importantes implicaciones para los tres años que le quedan a Trump en la presidencia. Con la atención del Congreso y del público ocupada en otros asuntos, hay poco debate público sobre lo que podría ser la intervención militar estadounidense más trascendental en Oriente Medio en al menos una década”.
Pero lo que las fuentes de Ravid le contaban de forma anónima, el vicepresidente JD Vance lo estaba diciendo públicamente. “Una cosa que diré esta mañana sobre la negociación es que, en cierto modo, ha ido bien”, dijo en Fox News el 17 de febrero, pocas horas después de las conversaciones de Ginebra. “Acordaron reunirse después, pero en otros aspectos quedó muy claro que el Presidente ha establecido algunas líneas rojas. Los iraníes aún no están dispuestos a reconocerlo y trabajar en ello, así que seguiremos trabajando, pero, por supuesto, el Presidente se reserva la capacidad de decir cuándo cree que la diplomacia ha llegado a su fin natural. Esperamos no llegar a ese punto, pero si lo hacemos, será decisión del Presidente”.
Una de las “líneas rojas” a las que se refería Vance era que Irán no debe tener armas nucleares. Sin embargo, no se menciona que la evaluación de los servicios de inteligencia estadounidenses desde 2007 es que Irán detuvo su programa de armas nucleares en 2003. La directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, declaró ante el Congreso el año pasado que esa evaluación no ha cambiado. Otra línea roja es que Irán debe dejar su programa científico de energía nuclear por completo, cosa que Irán no está dispuesto a aceptar.
La conclusión tanto del informe de Axios como de las declaraciones de Vance a Fox News es que Trump puede decidir ir a la guerra con base en su propia impaciencia ante la negativa de Irán a renunciar a sus derechos en virtud de la Carta de las Naciones Unidas y el Tratado de No Proliferación Nuclear.

