(EIRNS).— La fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, clausuró la 139ª reunión semanal consecutiva de la Coalición Internacional por la Paz (CIP) citando el pasaje anterior de Federico Schiller, homónimo de la institución internacional que ella fundó en 1984. Su importancia para la crisis estratégica a que nos enfrentamos hoy radica en que la desintegración en marcha del sistema transatlántico entero se debe al hecho de que se ha construido sobre una “visión del hombre” que lo considera fundamentalmente malvado, un ser aborrecible que solo puede ser controlado y sometido por un dictador o un Estado autoritario.
Zepp-LaRouche explicó que fueron los dizque “filósofos” británicos, como Thomas Hobbes, quienes sostenían que el hombre es un animal que debe ser refrenado y controlado por un “Leviatán”, motivo por el cual se peleó la Revolución Americana contra el imperio británico. Las ideas de los padres fundadores de Estados Unidos se basaban en las ideas diametralmente opuestas de Gottfried Leibniz, que el hombre es esencialmente bueno y todo hombre tiene derecho a vivir una vida plena y productiva.
“Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales, que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, entre los que se encuentran la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Para garantizar estos derechos, se instituyen gobiernos entre los hombres, que derivan sus justos poderes del consentimiento de los gobernados. Cuando cualquier forma de gobierno se vuelve destructiva de estos fines, el pueblo tiene derecho a alterarla o abolirla e instituir un nuevo gobierno, que se funde en dichos principios y a organizar sus poderes en la forma que a su juicio ofrezca las mayores probabilidades de alcanzar su seguridad y felicidad”.
La sabiduría de la Declaración de Independencia es tan cierta hoy como lo era hace 250 años, en especial cuando se nos dice que categorías enteras de personas son “animales”, “criminales” o “terroristas” que deben ser contenidas, controladas y asesinadas a capricho. Es esta deshumanización fundamental de los demás la que, hace casi un siglo, abrió las puertas al fascismo en Europa; es la deshumanización que presenciamos en el genocidio que se está produciendo en Gaza; la que se está aplicando contra naciones como Venezuela, Cuba y Haití en el hemisferio occidental; y la que hoy llama a las puertas de las ciudades estadounidenses.
Zepp-LaRouche instó a prestar especial atención al “increíble peligro” que plantea la posibilidad de una guerra en Irán, que podría extenderse tanto a nivel regional como mundial. Igualmente peligrosa es la explosión de la burbuja de deuda de $2.400 billones de dólares, presionada por la devaluación intencional del dólar estadounidense, que podría provocar el colapso de todo el sistema financiero mundial.
Los documentos sobre la política de defensa y seguridad de Estados Unidos publicados recientemente demuestran que la política estadounidense ha abandonado cualquier pretensión de defender la “democracia y los derechos humanos” y ahora persigue abiertamente la hegemonía mundial, el poder de los fuertes contra los débiles. Las economías europeas se encuentran ahora en caída libre, como informó Zepp-LaRouche, y existe un claro peligro de que surja un nuevo fascismo para enfrentarse al 250 aniversario de la Revolución Americana.
Al término de la reunión del CIP, hizo un llamado a los participantes a la acción:
“Si se habla de un nuevo paradigma, este solo puede funcionar si se produce un cambio completo en la forma en que nos relacionamos con nuestros semejantes y con el mundo en general. Hay muchos pensadores a los que pueden estudiar para ver cómo abordaron eso. Pueden fijarse en Confucio. Confucio decía, entre otras cosas, que, si quieren decidir amar, pueden hacerlo y ya; pueden decidir amar y hacerlo al instante. Lessing decía lo mismo. Yo lo he probado…
“Con las naciones ocurre lo mismo. Si le das a otra cultura, a otra civilización, otra nación, el beneficio de la duda de que tienen algo universalmente importante que aportar, descubrirás que normalmente lo tienen.
“Me gustaría invitar a la gente a que lea estas declaraciones, los Diez Principios, la discusión del 12 de enero, en la que contamos con ponentes excepcionales de diferentes países que abordaron la necesidad de volver a un sistema de derecho internacional. Luego compartan sus propias ideas con esta organización y ayúdenos a organizar esta gran conferencia el 2 de marzo. Creo que tenemos una ventana de oportunidad extremadamente corta, que esperamos que no se cierre en los próximos tres días…
“Entonces, ayúdennos a construir este movimiento internacional de ciudadanos del mundo y movilicen a sus colegas, vecinos, familiares y amigos, porque este es un momento en el que realmente tenemos que hacer crecer el movimiento internacional por la paz y superar lo que nos divide”.

