(EIRNS).— En la reunión de Davos, Suiza, en la que se anunció la formación de la “junta de paz” de Donald Trump, su yerno (y asesor especial) Jared Kushner dio a conocer un plan de $30,000 millones de dólares para reconstruir Gaza, que resultó ser el mentado plan de la “Riviera de Gaza”, en el que, según él, hay “increíbles oportunidades de inversión”. El plan comenzaría con la reconstrucción de la ciudad meridional de Rafah, en un plazo de tan solo dos o tres años.
La presentación de Kushner, que siguió a una charla de Steve Witkoff, incluyó imágenes generadas por inteligencia artificial de cómo podría ser la “Nueva Gaza”, algunas de las cuales ya se habían visto en las presentaciones filtradas hace meses para la “Riviera”. Kushner dijo que el plan da por sentado que Hamás ha aceptado la desmilitarización y añadió que Estados Unidos se encargaría de hacer cumplir ese resultado. En su opinión, no hay ningún plan para una “zona libre” y una “zona de Hamás”: “No tenemos un plan B”, afirmó, sino solo un “plan maestro” que se aplicaría por etapas.
Reconoció la magnitud de la destrucción de toda la Franja de Gaza, sobre la cual se lanzaron 90.000 toneladas de municiones durante el conflicto y la destrucción de gran parte de la infraestructura, que ha quedado reducida a 60 millones de toneladas de escombros. El financiamiento del programa no está claro y tampoco se han resuelto las cuestiones relativas a quién proporcionaría las tropas para el mantenimiento de la paz. “Sin seguridad, nadie va a invertir, nadie va a venir a construir allí”, afirmó. “Necesitamos inversiones para empezar a crear puestos de trabajo”.
Kushner dijo que en una conferencia que se llevará a cabo en Washington en las próximas semanas se anunciarán compromisos financieros de varios países. El plan prevé al menos $25.000 millones de dólares para servicios públicos y servicios básicos, $3.000 millones para zonas comerciales y apoyo a las empresas, y $1.500 millones para programas de formación profesional, con especial énfasis en llevar los “principios de la economía de libre mercado” al territorio.
El plan es un delirio de principio a fin, que no toma en cuenta para nada a los palestinos, que aún siguen sujetos a las Fuerzas de Defensa de Israel y a un gobierno que amenaza con anexarse todo el territorio palestino. ¿Quién invertirá miles de millones de dólares en construir infraestructura e industria en Gaza, cuando Israel podría destruirlo todo en cualquier momento?

