La OCS y el BRICS ahora, ampliados, representan un total de 38 países (8 de estos países forman parte de los dos grupos), cuyas poblaciones combinadas suman alrededor de 6.000 millones de personas, o el 75% del total de la población humana de 8.000 millones de personas. Ellos han proclamado el fin de 500 años de explotación colonial, que hoy es dirigida por los centros financieros de la City de Londres y de Wall Street; y la intención de la mayoría global de crear un «camino de desarrollo en paz y unir las manos con el resto del mundo para construir una comunidad de futuro compartido para la humanidad», como declarara el Presidente de China, Xi Jinping, en su breve discurso para la conmemoración del 80 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico. El Presidente Xi también recalcó que «La historia nos advierte que la humanidad crece y se derrumba junta».
Zepp-LaRouche destacó el 4 de septiembre que «este Nuevo Orden Económico Internacional que está surgiendo representa una solución para la crisis de la guerra y el subdesarrollo, incluyendo en esto a Estados Unidos y Europa». Ella hizo hincapié en que estos son precisamente los programas por los que ella y el movimiento LaRouche llevan luchando desde hace más de 50 años, programas diseñados por su esposo, Lyndon LaRouche.
¿Cómo será esa nueva arquitectura internacional de seguridad y desarrollo? El enviado especial de Putin, Kirill Dmitriev, que desempeñó un papel importante en la cumbre del 15 de agosto entre los Presidentes Donald Trump y Vladimir Putin en Anchorage, Alaska, declaró a la cadena de televisión Zvezda el 2 de septiembre: «Sin duda, Rusia está considerando la oportunidad de proyectos conjuntos entre Rusia, China y Estados Unidos, como en la región ártica, concretamente en el sector energético. Consideramos que los proyectos no deben dividirse en rusos-chinos o rusos-estadounidenses», añadió. «Creemos que son posibles las inversiones conjuntas, entre inversionistas chinos y estadounidenses, en proyectos conjuntos, como los proyectos de hidrocarburos en el Ártico».

