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Un poeta llamado Gustavo Adolfo Bécquer

by Redacción

Por Jhon Alex Ballestero

El mítico romántico, Gustavo Adolfo Bécquer, será el tema principal de este ensayo, el poeta español que hechizó a los hispanohablantes y también, a aquellos que veneramos la poesía. Bécquer, el inmortal sevillano que conquistó nuestros corazones en más de una ocasión, específicamente con la que quizá, es su obra más relevante; pero sin duda, es el compendio poético más destacado de Bécquer y uno de los más exquisitos escritos en español.

Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla, el 17 de febrero de 1836, a pesar de no tener un éxito arrollador en vida, sí es bien sabido que tenía cierto nivel de fama, no fue hasta después de su deceso que se consagró como uno de los más grandes poetas del romanticismo.

Adentrándonos ya en la tumultuosa y melancólica vida de Bécquer, para dar el contexto de la época y sus influencias, descubrí algunos tópicos interesantes que quiero compartir. El primer golpe que recibió Bécquer fue el fallecimiento de su padre a los cinco años, desde joven hizo amistad con un compañero de colegio con el que compartía la misma amarga experiencia. A la edad de 11 años, su madre fallece, dejando solos a Gustavo y a su hermano Valeriano, quienes meses después quedaron bajo la tutela de su tío segundo, Joaquín Domínguez Bécquer, un destacado pintor costumbrista. La vida de Bécquer estuvo girando en torno al arte desde temprana edad, ya que Joaquín Domínguez Bécquer indujo a los huérfanos hermanos a la pintura; sin embargo, Gustavo Adolfo Bécquer se apartó de la pintura con el tiempo. La vida marital de Bécquer no tuvo un final feliz, su esposa Casta lo engañó o planeó darle celos con un antiguo rival de Bécquer, a pesar de las diferentes versiones, lo que sí se sabe con certeza es que Bécquer no quiso continuar con ella, la dejó y se fue de casa con sus dos hijos.

La “enfermedad romántica”, era uno de los tantos apodos con los que se denominaba a la tuberculosis en el siglo XIX, romántica porque se asociaba con la belleza, palidez y fragilidad de una persona afectada por la misma. Aunque no hay evidencia fehaciente de que a Bécquer lo haya inspirado alguien con tuberculosis para escribir algunos versos, lamentablemente, se contagió de esta devastadora enfermedad a los 21 años, de la cual nunca se curó y fue su causa de muerte a sus cortos 34 años. Bécquer fallece en Madrid, el 22 de diciembre de 1870.

Antes de hablar sobre “Rimas”, es importante para mí mencionar que, en mi niñez, recuerdo que mi madre, quien ama la poesía, recitaba poemas de Bécquer con frecuencia, en especial Volverán las oscuras golondrinas. En su momento, no significaba mucho para mí porque no entendía de rimas y poesía. Sin embargo, hoy, entre risas, me pregunto cómo es que no me llamo Gustavo Adolfo, si ella es una de sus más grandes fanáticas, de esas que suspiran y anhelan que un poeta les dedique rimas románticas.

Rimas

Definiendo así a uno de los grandes poetas españoles y colocando un marco contextual con el que familiarizarse para entender sus influencias, es momento de analizar su obra y algunas de las rimas poéticas de Bécquer.

La musicalidad y la simplicidad en la poesía de Bécquer es su sello personal, ya que transmite muchas sensaciones con pocas palabras. Había simbolismo en sus poemas, así como un intenso subjetivismo, ya que no suele hablar de la realidad en sí, sino de todo lo que siente, sus vehementes emociones, sus pasiones selectivas y deseos más ocultos.

Si al resonar confuso a tus espaldas
vago rumor,
crees que por tu nombre te ha llamado
lejana voz,
sabe que entre las sombras que te cercan
te llamo yo.
(p.26)

Se pueden encontrar poemas en Rimas, que están dotados de rima asonante en su mayoría, y consonante en ciertas ocasiones; hay un gran número de poemas, muchos de estos son poemas en verso libre, aun así, se encuentran otros más estilizados y cuidados. Bécquer utiliza un extenso número de figuras literarias, entre ellas la anadiplosis, prosopopeya, hipérbaton, elipsis, etc., lo que hace que sus poemas tengan esa intensa expresividad, una belleza específica y sentimientos profundos, que sobrepasan el tiempo y ayudan a que varios siglos después, las golondrinas de Bécquer aún sigan rondándonos, a pesar de que el poeta decía fervientemente que no volverán…

aquéllas que aprendieron nuestros nombres…
ésas… ¡no volverán!
(p.47)

Algunos de los temas recurrentes que encontramos en las célebres Rimas, son el amor idealizado y esperanzado, mostrando a un Bécquer enamorado e ilusionado; el fracaso amoroso, haciendo que el poeta cayese en la más abismal desesperación; la poesía y las féminas que lo inspiran a escribirla, ya sea por su angelical belleza, sus ojos cautivadores, o simplemente la traición al incondicional amor que él ofrecía. De este modo, a lo largo de este compendio de rimas, vemos cómo la mujer es la máxima musa que causa en Bécquer, la génesis de grandes versos de amor; en contraposición al amor, también vemos cómo la mujer es causante de los versos más desgarradores y romances fallidos del poeta. La muerte se hace presente en los versos de Bécquer, en ocasiones habla de una muerte real y también, de una muerte metafórica. El orgullo es uno de los temas que encontramos en varios de los poemas de Bécquer, otras veces, el orgullo se refleja en el yo poético, en su interés romántico, y de vez en cuando, en ambos, ya que ninguno de los dos está dispuesto a ceder.

¡Lástima que el Amor un diccionario
no tenga donde hallar
cuando el orgullo es simplemente orgullo
y cuando es dignidad!
(p.36)

La composición poética más declamada de Gustavo Adolfo Bécquer, es la atemporal Rima LIII, donde la voz poética nos deja ver el resentimiento hacia esa persona amada, esa profunda y melancólica añoranza de un amor idealizado que quedó fragmentado, por haber dejado de lado su pura y única forma de amar. De esta forma es como Bécquer le deja claro a ese amor, que el romance y enamoramiento podrán volver a su vida, pero lleno de orgullo, le afirma que ella nunca volverá a tener el amor que él le daba. Finalizando de forma dramática y rencorosa:

como yo te he querido… desengáñate,
así… ¡no te querrán!
(p.48)

La Rima XXI es un conocido poema, aunque breve, tiene un significado muy grande y específico. Bécquer deja que sean estos cuatro versos los que nos expliquen lo que, para él es la definición de poesía. Dando a entender que su amada es tan hermosa e incomparable, que es poesía pura y con el simple hecho de contemplarla, él lo sabe.

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul;
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía… eres tú.
(p. 28)

Gustavo Adolfo Bécquer es uno de los mayores poetas y una de las más grandes figuras del romanticismo, es simplemente magistral su técnica y estilo para transmitir tantas emociones con pocas palabras, sin utilizar un lenguaje más complejo, sofisticado o lleno de cultismos.


Referencias bibliográficas
Bécquer, G. A. (1871). Rimas. Alianza Editorial.
Gomá, J. (23 de marzo de 2020). La enfermedad romántica. ABC. https://www.abc.es/
Kar, M. (26 de mayo de 2020). El extraño caso de Gustavo Adolfo Bécquer. Gazetahttps://www.gazeta.gt/32431/
Odgen, P. (18 de enero de 2025). Romanticizing Death: Art in the Age of Tuberculosis. The Collector. https://www.thecollector.com/

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