Aun con el despliegue de los primeros efectivos de una misión multinacional para apoyar a la Policía, Haití sigue padeciendo de una situación generalizada de inseguridad que en los últimos meses ha dejado un saldo de cientos de muertos y heridos, así como miles de desplazados en todo el territorio.
Uno de los ejemplos sobre la persistente violencia reside en que el lunes último agentes del orden debieron realizar disparos para cubrir al primer ministro del país caribeño, Garry Conille, a su salida del mayor hospital de la nación, en Puerto Príncipe, la capital, controlada en buena medida por grupos de delincuentes.
“El primer ministro y su equipo abandonaron el hospital con total seguridad y fueron escoltados hasta su oficina”, refiere el comunicado que divulgara posteriormente la Oficina del mandatario, en el cual se precisa, además, que no hubo fallecidos ni lesionados.
Sin embargo, los datos de los últimos meses reflejan que el accionar de las pandillas ha tenido desenlaces menos felices para las fuerzas del orden y la población.
De acuerdo con la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití, al menos mil 379 personas fueron víctimas de la violencia de las bandas armadas, entre muertes y heridos, durante el segundo trimestre de este año. Con ello, el total durante el primer semestre de 2024 ascendió a casi tres mil 900.
Un informe divulgado en días recientes por esa entidad precisa que la mayoría de los asesinados y lesionados se reportaron en la capital y Artibonite, en tanto otros 428 ciudadanos fueron secuestrados por los grupos delincuenciales durante ese mismo lapso de tiempo con el objetivo de pedir rescate.
La Policía, por su parte, refirió que 104 miembros de bandas resultaron abatidos y 65 detenidos (varios de los cuales fueron puestos a disposición judicial) como resultado de operaciones llevadas a cabo junto a los efectivos de Kenya (al frente de la misión multinacional), uno de cuyos miembros resultó herido la víspera durante un enfrentamiento.
Mientras, la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) denunció el lunes la falta de interés de la comunidad internacional por el tema de los desplazados.
En 2024 fue hecho un llamado para recaudar 674 millones de dólares y dar respuesta a esta problemática, pero hasta ahora solo fueron recibidos 161 millones, un 25 por ciento de lo acordado, precisó el ente en un comunicado.
A despecho de la grave situación con los fondos, la OCHA continúa trabajando con las agencias haitianas para brindar asistencia a las comunidades desplazadas, comentó el diario digital Haití Libre.
Semanas atrás, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) informó que casi 580 mil personas están desplazadas internamente en Haití, debido a la inseguridad que persiste hoy en el país caribeño.
El jefe de la OIM en la nación antillana, Philippe Branchat, explicó que la cifra aumentó en un 60 por ciento desde marzo.
“La crisis interminable en Haití está empujando a más personas a huir de sus hogares y dejarlo todo atrás. No es algo que hagan a la ligera. De hecho, para muchos de ellos, no es la primera vez”, lamentó.
El directivo puntualizó que la brutalidad de los grupos armados llevó a más ciudadanos a escapar a las provincias vecinas, lo cual duplicó el número de desplazados en la región meridional.
En el área metropolitana de Puerto Príncipe, dos tercios de los desplazados internos viven en campamentos improvisados con un acceso muy limitado a los servicios básicos.
Actualmente, las escuelas y las instituciones educativas representan 39 de los 96 asentamientos de desplazados activos y acogen a 61 mil personas, lo que limita gravemente la asistencia a los colegios.
En medio de este panorama, la OIM aseguró que continúa monitoreando y respondiendo a las necesidades de estos individuos, trabajando en colaboración con socios y autoridades locales para brindar asistencia humanitaria y apoyo destinado a lograr soluciones duraderas.

