Home Revista Antillana Relación entre el Popol Vuh y la Biblia: un legado de naciones

Relación entre el Popol Vuh y la Biblia: un legado de naciones

by Redacción

Por Nohemí Montero

El Popol Vuh es un legado de la cultura maya, más conocido como un libro sagrado. Es  comparado con grandes obras como la Ilíada, la Odisea, etc., pues habla del legado de  una nación y una cultura que interpretó una forma distinta de la creación del mundo, pero  a la vez muy similar a la que conocemos hoy en día. Según la cultura Maya Quiché (2023),  este libro fue traducido por varios autores a lo largo de los años. Esto se debe a que la  cultura maya se constituyó como una de las más prestigiosas en América Latina,  transmitiendo su intelectualidad mediante jeroglíficos que se utilizaron para narrar, en  principio, ese libro.

Sin embargo, a pesar de que esa cultura se desarrolló en América, más específicamente  en Guatemala, y la Biblia se escribió en África, en un momento en el que la Biblia no se  había divulgado por el mundo, podemos ver que estos dos libros guardan cierta relación.  Por lo tanto, el propósito de este ensayo es demostrar que aunque estos dos libros fueron  escritos por culturas diferentes y en contextos diferentes, el Popol Vuh y la Biblia revelan  un paralelismo en la narrativa y la presentación de su legado nacional.

Iniciar este ensayo no es algo fácil para algunos; incluso sonaría un tanto blasfemo. Sin  embargo, resulta fascinante encontrarse con figuras, personajes y acciones bastante  parecidas en ambos libros. Surge la duda: ¿En verdad los mayas no conocían la Biblia?  Aunque no sabemos mucho del contexto histórico de los mayas, muchos investigadores  dicen que esta cultura surge a mediados de la construcción de las pirámides, antes de  Cristo.

Por lo tanto, la Biblia no había sido divulgada por el mundo. Pero la relación entre ambos  es increíble, comenzando por la narrativa de la creación donde ambos textos abordan el  origen del mundo y de la humanidad. Ambos nos cuentan un punto donde la tierra está  vacía y desolada, y no había nada excepto agua en ella, donde Dios o, en el caso de los  mayas, los dioses crean todo desde cero. Comparando a continuación:

«En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada y vacía,  y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz  de las aguas» (Génesis 1:1-2).

«Esta es la relación de cómo todo está en suspenso, todo en calma, en silencio, inmóvil,  callado, y lo hacía la extensión del cielo» (Capítulo 1 del Popol Vuh).

Al leer estos textos, podemos destacar similitudes no solamente en la narración, sino  también en la estructura de los textos y los temas que tratan. Podemos ver más adelante  que empiezan a crear lo que podemos ver hoy, como los animales, las montañas, etcétera,  y cuando terminan de eso, deciden crear al hombre, con una pequeña diferencia del libro  maya donde se decide crear al hombre para que este le adore.

Otro punto que tratar donde se asemejan bastante estos escritos son las figuras y los  eventos que comparten. Por ejemplo, se presentan personajes como Adán y Eva, que en  este caso, en el libro maya, serían la creación de la mujer y el hombre, donde se crea al  hombre y se le hace dormir para luego crear a la mujer. Un evento notable además es que  se presenta el diluvio como si realmente los mayas lo hubiesen vivido. E incluso señalan

que hubo varios hombres de la creación de madera que sobrevivieron a estos y eran los  monos de hoy en día, haciendo incluso relación con la teoría de Darwin.

No solo eso, sino que se presenta una relación entre Saúl y Jacob, que eran gemelos. En  cuya historia se hizo énfasis entre el mayor y el menor. En el libro de los mayas se hace  la misma distinción pero de una forma un tanto diferente, pues se dice que uno se convirtió  en el sol y el otro se convirtió en la luna. Todos sabemos que la luna se alimenta de la luz  del sol o refleja la luz del sol, siendo el sol la lumbrera mayor y la luna la menor.

Por último, la Biblia, al igual que el Popol Vuh, ha influenciado y representa la identidad  cultural y la formación nacional de sus pueblos, transmitiendo un legado espiritual y  étnico a través de las generaciones, ayudando a que podamos estudiar y conocer mejor  estas culturas como son la Maya y la hebrea. Se considera que estos libros, aunque escritos  en lugares distintos, culturas distintas, ambientes y contextos distintos, son muy parecidos  entre sí. Uno no depende del otro o no fue influenciado por el otro, pero los dos expresan  una semejanza tan grande que podría confundirse incluso con una cita parafraseada.

En conclusión, la relación entre el Popol Vuh y la Biblia no solo revela fascinantes  conexiones literarias, sino que también ilustra la universalidad de esos temas y motivos  de la narrativa humana. A través de la comparación de estos textos, hemos observado  cómo diferentes culturas han expresado y transmitido sus versiones del origen del mundo,  la naturaleza humana y la moralidad. Esta relación nos invita a apreciar la diversidad  cultural y reconocer los vínculos subyacentes que unen a la humanidad en su búsqueda  de significado y trascendencia. Al estudiar otras obras, no solo ampliamos nuestros  conocimientos sobre culturas específicas, sino que también profundizamos nuestra  comprensión de la condición humana y el legado que compartimos como habitantes del  mundo.

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