EIRNS — Entre el 7 y el fin de semana del 11 al 13 de septiembre, en una serie de eventos internacionales, el gobierno cubano puso de relieve el ataque genocida de Estados Unidos contra Cuba, que comenzó con la imposición en 1961 de un bloqueo financiero y comercial, vigente hasta la fecha, pero exacerbado por la prohibición, que pone en peligro la vida, de todos los envíos de petróleo a la isla, iniciada el 29 de enero de este año. En una conferencia de prensa el 7 de septiembre en La Habana , según informó Granma , el canciller Bruno Rodríguez Parrilla expuso los resultados de un informe anual que detalla las horribles consecuencias de seis décadas de bloqueo económico y comercial estadounidense, con especial énfasis en el costo humano y económico del sangriento asedio petrolero y energético de los últimos ocho meses. El relator especial de la ONU sobre los efectos negativos de las medidas coercitivas unilaterales abordó enérgicamente el mismo tema en una reunión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU celebrada el 9 de septiembre en Ginebra, y la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi incluyó una declaración en su documento final de 140 puntos, exigiendo el levantamiento inmediato de las medidas coercitivas contra Cuba.
El 7 de septiembre, en la conferencia de prensa que ofreció el Ministro de Relaciones Exteriores, Rodríguez Parrilla, en La Habana, a la que asistieron medios de comunicación nacionales e internacionales, diplomáticos, funcionarios de la ONU y de ONG, entre otros, se presentaron las conclusiones del informe anual correspondiente al período comprendido entre marzo de 2025 y febrero de 2026. Cuba presenta anualmente un informe a la Asamblea General de la ONU, documentando los efectos del bloqueo estadounidense, tras lo cual los Estados miembros votan una resolución para levantarlo. Este proceso se repetirá en la Asamblea General de la ONU de este año, a finales de septiembre.
En La Habana, Rodríguez no escatimó detalles al describir cómo la constante imposición de sanciones por parte del Secretario de Estado Marco Rubio ha afectado a todos los cubanos, desde hombres y mujeres hasta niños, impactando cada aspecto de la vida cotidiana por la falta de electricidad, agua, alimentos y combustible. Rubio afirma que no existe un bloqueo y que el propio gobierno es el responsable del sufrimiento del pueblo cubano. Sin embargo, Rodríguez proporcionó estadísticas detalladas sobre el aumento de la mortalidad infantil, la destrucción del otrora excelente sistema de salud (100.000 personas en espera de cirugía) y la pérdida de 8.000 millones de dólares en ingresos solo durante el último año debido a las sanciones y la guerra financiera. Las amenazas de sanciones secundarias por parte de Estados Unidos han provocado que compañías navieras extranjeras abandonen 7.000 contenedores con alimentos, medicinas y suministros médicos en varios puertos del Caribe. Las sanciones de Rubio se han centrado en paralizar cualquier entidad estatal capaz de generar divisas, con el fin de detener la economía.
“Esto no es cuestión de daños colaterales… son las víctimas de un plan agresivo, un plan fríamente calculado”, dijo Rodríguez. “Es el mismo sentimiento despiadado y espíritu destructivo que hay detrás del genocidio que se está cometiendo en Gaza. En Cuba es silencioso, sin bombas, pero también mata”.
El informe de Rodríguez precedió a la reunión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU (CDHNU) celebrada el 9 de septiembre en Ginebra, donde la Relatora Especial sobre los efectos de las Medidas Coercitivas Unilaterales, Zeina Jallad, leyó su propio informe sobre Cuba, que combinaba el de su predecesora, Alena Douhan, con sus propias observaciones, pintando un panorama espeluznante sobre los efectos de décadas de bloqueo estadounidense. En conclusión, exigió el levantamiento inmediato de todas las Medidas Coercitivas Unilaterales y la eliminación de la designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo. El apoyo a Cuba en esta reunión fue abrumador, ya que numerosos oradores que representaban a naciones del Sur Global u organizaciones regionales respaldaron el informe de la Sra. Jallad.
Luego, al concluir la cumbre de los BRICS celebrada del 11 al 13 de septiembre en Nueva Delhi, según informó Radio La Habana , el punto 27 de la declaración final establece que “sobre la base del respeto mutuo, la solución pacífica de controversias y la no intervención, expresamos nuestra profunda preocupación por la situación en Cuba… [y] reiteramos la necesidad de poner fin a las medidas económicas, comerciales y financieras contra Cuba”, que constituyen una violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.

