Home EIRNS Cumbre del BRICS discutirá paz, desarrollo y seguridad 

Cumbre del BRICS discutirá paz, desarrollo y seguridad 

by Redacción

(Instituto Schiller).– El prerrequisito para la seguridad de todos los pueblos y naciones es la perspectiva y la consecución de mejores condiciones de vida, así como la apertura de oportunidades para que todos y cada uno contribuyan a ello en el futuro. Esto significa paz y desarrollo económico.

Esta es la agenda implícita de la Cumbre anual del BRICS, que tendrá lugar dentro de un mes, del 12 al 13 de septiembre, en la India, independientemente de las fricciones que puedan existir entre sus diez países miembros y sus diez países socios. Presidida y organizada por la nación más poblada del mundo, se dice que la Cumbre del BRICS en Nueva Delhi tiene en su agenda diversos temas económicos y de colaboración, bajo los cuatro pilares establecidos por la India en enero: resiliencia, innovación, cooperación y sostenibilidad.

La seguridad es el tema de discusión explícito que planteó desde 2022 la fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, en sus “Diez principios para una nueva arquitectura internacional de seguridad y desarrollo”. En lo que respecta a la ausencia de conflictos bélicos, señaló enérgicamente en el Principio Nº 7: “La nueva arquitectura de seguridad global debe eliminar el concepto de geopolítica, y acabar con la división del mundo en bloques. Hay que tener en cuenta las preocupaciones de seguridad de cada nación soberana. Las armas nucleares y otras armas de destrucción masiva deben ser prohibidas inmediatamente…”.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, hizo referencias concretas a la seguridad mutua entre las naciones este 12 de agosto, cuando habló desde la cubierta del buque ruso Varyag, en el norte del Pacífico, sobre los beneficios económicos para las naciones que colaboran en esa parte del mundo. “Rusia siempre ha mantenido su compromiso inquebrantable y reafirma su disposición a colaborar con otros en el Ártico para aprovechar las ventajas que ofrece la Ruta del Mar del Norte.

Por supuesto, esto debe hacerse de conformidad con el derecho internacional del mar. Entre los países que desean y están interesados en colaborar con nosotros se encuentran, en primer lugar, nuestros amigos: China, la India y otros países. Han estado conversando sobre estas cuestiones con nosotros, y definitivamente acogeremos con agrado las oportunidades de colaborar con nuestros amigos, así como con todos los países dispuestos a participar en esta iniciativa fundamental y sumamente prometedora para ampliar la logística mundial”, dijo Putin.

¿Qué hacía Putin al ofrecer esta invitación tan positiva al mundo, cuando hablaba a la tripulación de un crucero lanzamisiles de la Flota Rusa del Pacífico? Ese ofrecimiento lo hizo en medio de sus comentarios sobre las maniobras contrastantes de la OTAN para introducirse en la región de Asia-Pacífico, con el fin de agravar la confrontación geopolítica y frustrar la cooperación económica, y sobre las acciones y amenazas de la Unión Europea (UE) para sabotear la navegación mercante rusa en general con actos de piratería.

Sobre la región Asia-Pacífico, Putin declaró: “Lamentablemente, la región se está volviendo cada vez más propensa al conflicto; mientras que la OTAN busca afianzarse aquí, surgen nuevos bloques militares y políticos”. Putin advirtió de la intención de la UE de “incautar nuestros buques y vender nuestros bienes saqueados. Esto no es más que piratería y saqueo. Si esto ocurre, tendremos que tomar medidas recíprocas, no necesariamente en las aguas donde planean asaltar nuestros buques, sino en cualquier lugar que consideremos necesario o razonable, como la zona de responsabilidad de la Flota del Pacífico”.

Luego de la intervención de Putin, habló el comandante ruso de la Flota del Pacífico, Viktor Liina; se refirió explícitamente, por su postura militarista, a la AUKUS (la alianza militar de Australia, Reino Unido y Estados Unidos), el “QUAD” (entre Australia, Estados Unidos, Japón e India), la AJUS (Australia, Japón y Estados Unidos), la JAPHUS (Japón, Filipinas y Estados Unidos) y el Pacto Trilateral. Liina los caracterizó de la siguiente manera: “En realidad, estas alianzas militares y políticas constituyen elementos de la OTAN, simplemente presentados bajo una apariencia diferente”. Asimismo, prometió que habría una respuesta contundente por parte de Rusia, en particular ante las intervenciones recientemente aprobadas por la Unión Europea para interceptar buques comerciales rusos en el mar en cualquier lugar.

Esto, obviamente, es parte del peligro ampliado de una intensificación del enfrentamiento, mientras persisten zonas de guerra mortífera y prolongada debido al respaldo occidental a su guerra sustituta contra Rusia en Ucrania, y a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, contra los palestinos y los países vecinos de todo el sudoeste de Asia. En las últimas 48 horas, Israel bombardeó de nuevo el sur del Líbano. Estados Unidos disparó al timón de un buque con pabellón panameño que intentaba transitar por el estrecho de Omán. En el mar Rojo, un buque con pabellón egipcio fue alcanzado por un ataque con un dron hutí.

Mientras tanto, en la Conferencia de Desarme que se llevó a cabo el 11 de agosto en Ginebra, Suiza, el representante de Estados Unidos intervino en la sesión plenaria para promover un nuevo bloque de más de 40 naciones, que han firmado una declaración conjunta, con el fin de utilizarla contra China, con la acusación espuria de que China está llevando a cabo indebidamente pruebas sobre el uso de armas nucleares. Este es un frente más en el que escala la confrontación.

Urge la intervención de todos los ciudadanos y grupos de buena voluntad que buscan alejar al mundo del desastre y de una posible aniquilación nuclear, para orientarlo más bien hacia la seguridad y la paz. La Ruta del Mar del Norte que promueven vigorosamente Rusia, China y la India, es una iniciativa en favor de la seguridad a través del desarrollo económico y la paz.

Este mismo enfoque para todo el mundo, con especial atención a Sudamérica, se debatirá el 4 de septiembre en la Mesa Redonda de EIR, “Una alternativa a la guerra y al saqueo en las Américas”, organizada juntamente con la Coalición Internacional por la Paz. En ella participarán “ponentes expertos de Brasil y Perú que discutirán sobre el puerto de Chancay [en Perú] y el proyecto del Corredor Bioceánico [ferrocarril Atlántico-Pacífico], como ejemplos del tipo de grandes proyectos de infraestructura necesarios para traer la paz a través del desarrollo en todo el planeta. Asimismo, otros participantes de renombre internacional deliberarán sobre los cambios políticos más amplios en las relaciones Norte-Sur que se necesitan con urgencia en el mundo”.

Al mismo tiempo, podemos sumarnos a este impulso, que ahora está cobrando gran fuerza, suscribiendo la “Carta al arzobispo John Wester para exhortar al Papa León XIV a que convoque una conferencia por la paz” para evitar la guerra nuclear, firmada por destacadas organizaciones y activistas por la paz de todo el mundo.

You may also like