Por Ing. Martín A. Meléndez Valencia
Docente del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (INTEC)
El fenómeno de El Niño ha comenzado oficialmente, tras confirmarse un rápido calentamiento de las aguas del Océano Pacífico.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA por sus siglas en inglés) declaró el 11 de junio que ya el fenómeno del Niño es oficial.
Este fenómeno se perfila ahora como un “Súper Niño”, debido a que las temperaturas marinas podrían subir entre 2 ºC
y 3 ºC por encima del promedio de temperatura de las aguas del Pacífico, convirtiéndose quizás en uno de los episodios más intensos desde que se tiene memoria del mismo en 1950.
Se estima que este episodio de El Niño podría durar hasta febrero de 2027 y el período de mayor intensidad será desde los meses de septiembre u octubre en adelante.
Para la zona del Caribe, (incluyendo, por supuesto a la Republica Dominicana), se espera una fuerte sequía. Esto, por supuesto, debe encender las alertas y desde ya empezar un racionamiento de agua, un estricto control de los embalses de las diferentes presas y estar atentos a cualquier incendio forestal que se pueda originar.
El fenómeno de El Niño, por lo general, suele amortiguar y reducir la cantidad de huracanes en el Océano Atlántico, pero puede aumentar la inestabilidad de fuertes tormentas locales, especialmente entre agosto y octubre debido al cambio climático.
A nivel global, los modelos meteorológicos indican que existe una posibilidad cercana al 98.5% de probabilidad de que el período 2026 – 2027 rompa todos los récords históricos mundiales de temperatura.
Todas estas anomalías afectarán directamente los ciclos agrícolas, lo que podría generar escasez y un alza generalizada en los precios de los alimentos y la energía. A continuación, estamos dando algunas sugerencias para paliar el efecto de El Niño.
- Si mi vivienda está en zonas de sequía y calor extremo:
- Almacenamiento eficiente: Limpiar y desinfectar tanques o cisternas de agua antes de que comience la escasez.
- Consumo responsable: Reducir el tiempo en la ducha, evitar lavar autos con manguera y reutilizar el agua de la lavadora para los baños.
- Eficiencia energética: Moderar el uso de aparatos de aire acondicionado para evitar sobrecargas en la red eléctrica y así evitar apagones.
- Prevención de incendios: No quemar basura ni hojarasca y evitar hacer fogatas en zonas boscosas o rurales.
- Cuidado de la salud: Hidratarse constantemente, usar protector solar y evitar la exposición directa al sol en las horas pico, para prevenir golpes de calor. Usar ropa clara y ligera
- Si mi vivienda está en zonas de lluvias torrenciales e inundaciones:
- Limpieza de desagües: Mantener canaletas, techos y alcantarillas libres de basura para evitar que el agua se estanque.
- Identificación de riesgos: Ubicar los puntos más altos de la comunidad y trazar rutas de evacuación seguras.
- Mochila de emergencia: Preparar un kit con linterna, radio de pila, agua embotellada, alimentos no perecederos y documentos importantes en bolsas plásticas.
- Refuerzo de viviendas: Asegurar techos de lámina o zinc y proteger la base de las puertas, si se vive en áreas propensas a inundaciones leves.
- Acciones gubernamentales y comunitarias
- Monitoreo y alertas: Seguir únicamente los reportes oficiales del Centro de Operaciones Especiales (COE) y del Instituto Dominicano de Meteorología
- Planes de contingencia familiares y municipales: Cada familia debe tener su propio plan de contingencia, cada uno de sus miembros conocerlo y haberlo practicado.
Los municipios deben activar comités de emergencia, adecuar albergues temporales y asegurar plantas de energía de respaldo para hospitales y sistemas de agua.
¿Qué es el fenómeno de El Niño?
El fenómeno de El Niño no es más que un evento climático tanto oceánico como atmosférico que se produce cuando se tienen temperaturas excepcionalmente elevadas en el este del océano Pacífico ecuatorial y una ligera reducción de los vientos alisios que van desde el este hacia el oeste (es decir desde Asia hacia América). Esto hace que la convección de los vientos (es decir el movimiento natural de que los vientos con mayor temperatura suban y los de menor temperatura bajen) se reduzca a su más mínima expresión, calentando así tanto el océano Pacifico como la capa límite de la atmósfera. Además de esto, las aguas en Asia son unos 50 cm más altas que en América, esto hace que las corrientes marinas se trasladen desde Asia hacia América.
El fenómeno de El Niño como tal es un suceso meteorológico igual que un huracán, pero que, debido al cambio climático, cada vez es más frecuente y más intenso. Entre otras muchas cosas el cambio climático lo que hace es exacerbar los fenómenos meteorológicos. Es decir, si tenemos una tormenta va a ser más intensa, más lluvias y probablemente inundaciones y deslizamientos de tierra. Si es sequía, entonces, será todo lo contrario.
Entonces el fenómeno de El Niño no es un evento que nosotros ni nuestras autoridades pueden controlar, pero sí podemos manejar la situación para no llegar a una crisis ni a un desastre mayor, tanto cada uno de nosotros como nuestro gobierno.
El nombre de «El Niño» se debe a la asociación de este fenómeno con la llamada corriente del Niño, anomalía ya conocida por los pescadores del puerto de Paita, al norte de la República de Perú, quienes observaron que las aguas aumentaban su temperatura durante «la época de las fiestas navideñas» y los cardúmenes o bancos de peces desaparecían de la superficie oceánica, deduciendo que dicha anormalidad era debido a una corriente de aire caliente procedente del golfo de Guayaquil (República de Ecuador). A este fenómeno le dieron por nombre corriente de El Niño, en referencia a las celebraciones realizadas durante el último mes del año en los países de fe cristiana, la Navidad y el nacimiento del Niño Jesús durante ésta. Época que coincidía con las observaciones realizadas.
Junio 2026

