(EIRNS).— La Fundación de Mártires y Asuntos de Veteranos de Irán informó que el número de muertos como resultado de la campaña de bombardeos de Estados Unidos e Israel asciende ahora a 1,045. La Fundación informó en un comunicado que varios militares y civiles perdieron la vida, según WANA desde Teherán. De acuerdo con el comunicado, hasta ahora se han sepultado los cuerpos de 1,045 víctimas.
La organización también indicó que el proceso de identificación de las víctimas y de finalización de las estadísticas aún está en curso, y que se anunciará información adicional si las cifras cambian. Es de suponer que la cifra de la Fundación incluye a las víctimas, que ahora ascienden a 180, del bombardeo de una escuela de niñas en el sur de Irán el primer día de la guerra.
Pero aún peor que las muertes en sí, cada vez son más los informes que indican que a algunos soldados estadounidenses se les dice que el derramamiento de sangre forma parte del plan de Dios, como señala Stephen Prager, redactor de Common Dreams, en un artículo publicado el 3 de marzo. Prager informa que Mikey Weinstein, presidente y fundador de la Fundación para la Libertad Religiosa en las Fuerzas Armadas (MRFF, por sus siglas en inglés), dijo al periodista independiente Jonathan Larsen que el grupo ha sido “inundado” con quejas de suboficiales (sargentos, cabos, etc.) desde el 28 de febrero, todas ellas con “una maldita cosa en común”.
“Nuestros clientes de la MRFF informan de la euforia sin límites de sus comandantes y cadenas de mando en cuanto a que esta nueva guerra ‘sancionada por la Biblia’ es claramente la señal innegable de la llegada expedita del ‘fin de los tiempos’ cristiano fundamentalista, tal y como se describe vívidamente en el Libro del Apocalipsis del Nuevo Testamento”, dijo Weinstein. “Muchos de sus comandantes están especialmente encantados con lo gráfica que será esta batalla, que destaca lo sangriento que debe ser todo esto para cumplir y estar en total conformidad con la escatología fundamentalista cristiana del fin del mundo”, explicó.
“Aunque la relación de Estados Unidos con Irán está influenciada por todos los factores geopolíticos típicos del petróleo, la cultura y las armas nucleares, hay una parte de la política exterior estadounidense que está influenciada por la teología evangélica apocalíptica”, escribió Josh Olds, pastor y teólogo, el lunes 2 de marzo para la agencia Baptist News Global, según informa Prager. Olds señala que a menudo se acusa a los líderes musulmanes de Irán de ser peligrosamente irracionales debido a un fundamentalismo religioso ciego, pero “cada vez está más claro que las acciones estadounidenses también se ven influidas por ello”. Se podría añadir que esto también es cierto para los supremacistas judíos del Likud y otros en Israel.
“Donald Trump se alió con Israel para bombardear Irán debido a la influencia de una escatología que considera que el conflicto con Irán prepara el escenario para el cumplimiento de la profecía”, señala Olds. “La ironía es profunda: una fe centrada en amar a los enemigos y hacer la paz se convierte en un marco que acoge y defiende la violencia. El resultado no es el avance del reino de Dios, sino su daño irrevocable a los ojos del mundo”.
En su videoconferencia semanal del 4 de marzo, Helga Zepp-LaRouche lanzó una severa advertencia: “Si este tipo de fundamentalismo religioso, que prevalece entre algunos de los cristianos conservadores estadounidenses y también entre algunos elementos sionistas, si eso es lo que impera, entonces ya no hay racionalidad… Si se produce una guerra religiosa a ese nivel, con el potencial de las armas nucleares, creo que la gente debería tomárselo en serio”.

