Home EIRNS Cuando la regulación bancaria invita a un crac, habrá un crac

Cuando la regulación bancaria invita a un crac, habrá un crac

by Redacción

(EIRNS). — Bloomberg News publicó el 5 de diciembre un editorial (firmado “por el consejo editorial”) en el que advierte que el crédito bancario y el mentado “crédito privado” (préstamos que ofrecen compañías de seguros, fondos de inversión de pensiones, fondos de capital privado, etc.) se han “entrelazado por las venas del apalancamiento” y que este proceso amenaza con provocar una crisis bancaria.

El “crédito privado” ha sufrido recientemente algunas liquidaciones importantes de deuda, como el caso de First Brands. El editorial, titulado “Private Credit Woes Should Put Banks on Notice” (Los problemas del crédito privado deberían poner en alerta a los bancos), afirma desde el principio que uno de cada diez deudores de crédito privado está pagando los intereses de sus préstamos con nueva deuda; que 45 empresas deudoras han sido absorbidas por sus acreedores este año; y que “los fondos de préstamos de crédito privado gestionados por BlackRock Inc. y Blue Owl Capital Inc. están mostrando signos de dificultades”.

En cuanto a los megabancos: los activos totales de los denominados préstamos de crédito privado se estiman en $1,3 billones de dólares, y la exposición crediticia de los grandes bancos a los fondos de crédito privado se estima en $585.000 millones de dólares, ¡un 45% del total del fondo de crédito privado! Todas las partes del mercado de crédito privado piden préstamos a los bancos —los inversionistas, los deudores, los fondos de préstamos— y a menudo utilizan sus préstamos como garantía para obtener más préstamos entre ellos. Los préstamos de crédito privado no están regulados.

“Prepárense para la tormenta”, dicen los editores de Bloomberg. Una ley Glass-Steagall sería más directa para estos bancos: “¡Salgan de los fondos de deuda!”. Pero el gobierno de Trump, por el contrario, está abriendo las ventanas a la tormenta.

El mismo Bloomberg News publicó ese mismo día otro informe, titulado “Los reguladores estadounidenses suavizan las restricciones posteriores a la crisis sobre los préstamos apalancados”. El informe comienza de forma anodina, diciendo que “las agencias bancarias estadounidenses están suavizando las normas de la era Obama que provocaron quejas de los banqueros porque se sentían marginados por el exceso de regulación, en medio del rápido crecimiento del sector del crédito privado”.

Las directrices de 2013 eran ‘demasiado restrictivas’ y ‘demasiado amplias’, según declararon la Oficina del Contralor de la Moneda y la Corporación Federal de Seguros de Depósitos [FDIC, por sus siglas en inglés] en un comunicado el viernes [5 de diciembre]. Las antiguas directrices provocaron una caída significativa de la cuota de mercado de los bancos regulados en los préstamos apalancados y empujaron gran parte de ese negocio a entidades no bancarias, según los reguladores”.

Pero ¿qué pasa con la regulación? La Oficina del Contralor de la Moneda y la FDIC se mostraron confiadas: “Las agencias esperan que los bancos gestionen la exposición a los préstamos apalancados de acuerdo con los principios generales para una concesión de préstamos segura y sólida”.

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