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Kutsari: Arena, silicio y semiconductores en México

by Redacción

Ciudad de México (Prensa Latina) Kutsari, “arena” en lengua purépecha, da nombre al proyecto de México para fortalecer la cadena de valor de semiconductores, imprescindibles en la producción de los dispositivos electrónicos y las nuevas tecnologías de nuestra época.

Su existencia “mueve” y configura la vida cotidiana, desde los teléfonos móviles, computadoras portátiles y consolas de videojuegos, hasta vehículos, refrigeradores, pantallas LED, sistemas GPS, equipos médicos o paneles solares.

El desarrollo de estas piezas pequeñísimas, consideradas pilares de la economía actual, proviene de la física cuántica y recibe un impulso con el nacimiento del transistor bipolar de contacto de punto de 1947, creado por los estadounidenses John Bardeen, Walter Brattain y William Shockley.

Mucho tiempo después, los circuitos integrados comúnmente conocidos como “chips”, que se fabrican utilizando tecnologías basadas en materiales semiconductores –de ahí su nombre genérico-, resultan una componente presente transversalmente, explica el investigador Edmundo Gutiérrez.

El también director general de Innovación Bienestar apunta que su empleo en casi todos los sectores industriales y en productos y servicios de uso cotidiano los ha llevado a convertirse en la tecnología en disputa estratégica y comercialmente a nivel global.

Según Gartner, empresa consultora y de investigación en este ámbito, los ingresos mundiales de la industria ascendieron a 626 mil millones de dólares en 2024, un aumento del 18,1 por ciento con respecto a 2023, mientras este año puede incrementarse hasta los 705 mil millones.

La creciente demanda de cargas de trabajo de Inteligencia Artificial (IA) y de IA generativa (para crear contenido nuevo) condujo a los centros de datos a erigirse el segundo mercado más grande de semiconductores el año pasado, solo por detrás de los teléfonos inteligentes.

En México, Kutsari –que alude a la arena porque de ahí se obtiene el silicio, un material importante en la fabricación de semiconductores- constituye uno de los proyectos estratégicos encargados a la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti).

Acorde con las autoridades, el proyecto cubrirá varios aspectos, entre estos, la propuesta de un marco legal y normativo para fortalecer la maduración y transferencia de tecnología en el tema, y la promoción de ecosistemas que incluyan toda la cadena de proveeduría en Polos de Desarrollo.

Una primera etapa contempla la creación de un Centro de Diseño que aproveche la experiencia de expertos locales y la segunda incursionará en la fabricación de chips tipo tradicional o legacy, para satisfacer la demanda nacional en la industria electrodoméstica, automotriz y otras.

Buscamos “consolidar las capacidades de desarrollo de dispositivos basados en semiconductores en México, mediante la creación de un Centro de Diseño con viabilidad comercial inmediata, y a mediano plazo un Centro de Fabricación con una visión estratégica”, adelantó la titular de Secihti, Rosaura Ruíz.

¿POR QUÉ UN CENTRO DE DISEÑO?

Según especialistas, la industria de semiconductores tiene una cadena de proveeduría de tres eslabones: diseño de chips (con personal altamente capacitado), fabricación del diseño (la más costosa del proceso) y ensamble, prueba y empaque (se valida y entrega al usuario final).

El también coordinador nacional del proyecto de semiconductores, Edmundo Gutiérrez, señaló que el primer elemento mencionado resulta uno de los grandes eslabones de gran valor económico-intelectual, con aproximadamente el 58 por ciento del total.

En este escenario, la nación latinoamericana tiene a su favor más de cuatro décadas de inversión en investigación, desarrollo tecnológico y formación de personal a nivel de maestría y doctorado, principalmente en el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (Inaoe).

Pero también, apuntó el funcionario, en el Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav), la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y otros centros públicos e instituciones de educación superior.

Además, “se ha tenido y se tiene vinculación con el sector industrial a través de convenios específicos” y existe experiencia en el ámbito local en la realización de diseño de chips para instrumentos científicos con especificaciones de muy alto nivel.

Para ejemplificar, mencionó los instrumentos para los observatorios astronómicos o la instrumentación para detectar partículas de alta energía en el laboratorio de la Organización Europea para la Investigación Nuclear en Suiza, evidencia de la competitividad global del diseño mexicano.

Otra de las razones para apostar por un centro de diseño propio se relaciona con el hecho de que la industria local importa más de 20 mil millones de dólares al año en chips para la industria automotriz, de dispositivos médicos, electrodomésticos y productos de informática y computación.

“Queremos empezar la sustitución de importaciones de alto valor intelectual y comercial”, agregó Gutiérrez en una reciente conferencia de prensa.

El experto va más allá y señala la capacidad del Inaoe y el Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial, no solo en diseño, sino para fabricar prototipos de diversos tipos de sensores y chips con aplicación en satélites, telecomunicaciones o equipos médicos.

A su juicio, esta ventaja puede articularse “a plazo medio con la instalación de una fábrica de semiconductores que lleve la manufactura de nivel prototipo a escala industrial”.

Los próximos pasos del gobierno son muy claros: para este año proyecta la creación del Centro de Diseño de Semiconductores Público, el cual estará consolidado en 2027, mientras la fábrica podría iniciar operaciones en 2026 y consolidarse hacia 2029.

Una vez logradas estas metas, el plan apuntará a completar el tercer eslabón de ensamble, pruebas y empaquetamiento, con lo cual el país habrá conseguido establecer los tres elementos de la cadena de proveeduría de semiconductores hacia 2030.

Gutiérrez resume la relevancia del proyecto: “Los semiconductores están definiendo la forma en que la gente se comunica, realiza transacciones comerciales, administra servicios, y será un elemento importante para el uso eficiente de la energía, de la producción de alimentos y de la conservación de nuestro planeta. Por ello, es ahora o nunca”.

arb/las

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