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 El Frente Amplio: ¿Qué hacer?

by Redacción

Por JHONATAN LIRIANO

El Frente Amplio es el partido minoritario con mayor vínculo histórico con los sectores populares de RD. Sus resultados electorales recientes distan mucho del gran potencial de la organización. A modo de resumen podemos decir que tales resultados se deben, entre otras causas, a las siguientes:

1. GRAN DISPERSIÓN

Con sus fuerzas menguadas después de las elecciones del 2020, el Frente Amplio continuó con su política de querer hacer campaña a todos los niveles y en todo el país, sin tener la capacidad mínima para desarrollar una competencia real en la inmensa mayoría de los territorios.

Como se predijo muchas veces en el Comité Político, enviamos a los compañeros a la guerra sin fusiles, sin municiones, sin interés y muchas veces sin pasar centro.

2. FALTA DE UNA ESTRATEGIA CLARA

Al menos a nivel municipal y legislativo todavía no se sabe cuál era la estrategia del partido, porque no se priorizó ningún territorio, ni se hicieron esfuerzos concentrados ni se visualizó cuáles eran las candidaturas que podían e iban a competir con el apoyo del partido.

Lo único que todo el mundo tenía claro era que se quería tener candidaturas a diputados para acumular el 1% que se necesitaba para darle una curul de diputado nacional al presidente de la entidad. De manera específica, no había otro objetivo claro en el panorama municipal y legislativo.

3. ENTRAMPADOS EN LA UNIDAD.

El partido entró en un proceso unitario con fuerzas que desde el inicio estaban negociando alianza con el PRM (se advirtió en el comité político en varias ocasiones). Y en esa línea pasó justo lo que se veía venir: nuestra precandidata presidencial quedó atrapada en ese proceso unitario y el partido se vio obligado a presentarla fuera de una plataforma unitaria.

Cuando se tomó la decisión ya dentro del mismo partido las posibilidades de generar cohesión estaban mermadas, por diversos compromisos impuestos por la realidad (dirigentes empleados en el Gobierno, ayuntamientos y otros espacios institucionales oficialistas).

Esta misma situación afectó el desarrollo de las candidaturas municipales y congresuales que en el territorio procuraban buscar votos entre sus antiguos y cercanos aliados del oficialismo. La trampa en la que cayó el partido volvió a colocar a los militantes y candidatos a nadar contra corriente.

Nuestra candidata presidencial hizo de tripas corazón para representar dignamente al partido, pero el mismo partido la colocó en una posición extraordinariamente adversa; sin mencionar la falta de un equipo de campaña dedicado por entero a la dura labor de una candidatura a la Presidencia. Al final, se hizo una campaña digna, que generó respeto y adhesión, pero muy limitada por las condiciones partidarias.

4. INDEFINICIÓN POLÍTICA

Por cuatro años el partido no se definió como opositor ni como aliado, porque no quería favorecer al PLD en sus dos versiones ni quería vincularse a los elementos negativos del oficialismo. Sin embargo, el tiempo corrió y el partido fue aliado en lo municipal al oficialismo y en lo legislativo; pero no en lo presidencial, que era la fuerza más grande del proceso.

Esta indefinición puso a los mismos compañeros que fueron aliados del PRM en lo municipal y legislativo a competir y enfrentarse en lo presidencial con quienes fueron sus aliados, tomando en cuenta que para todo militante nada es más relevante que lo presidencial. Solo quienes se activaron a hacer política en los territorios podrán dar testimonios de tan engorrosa situación de nadar en contra de las fuerzas que te impulsan.

¿QUÉ HACER?

En este escenario, el Frente Amplio debe tomar medidas urgentes que le permitan desarrollar todo su potencial político a partir del aprovechamiento de sus dos mayores recursos: el tiempo y sus vínculos con los sectores populares. Entre otras medidas, el partido puede desarrollar su gran potencial dedicando todas sus energías a fortalecer sus estructuras y a ampliar su presencia en la mente de los votantes del Gran Santo Domingo y otros municipios que puedan priorizarse (evitemos la dispersión de nuestras menguadas fuerzas).

En la batalla política electoral el principal territorio a conquistar, el que abre las puertas al ejercicio del poder, es el de la mente del votante. El partido será más o menos poderoso según sea su influencia en la mente del electorado y de un electorado que está altamente concentrado en el Distrito Nacional y los municipios que le circundan. De ahí que de modo muy específico se plantean tres acciones estratégicas que ayudarían a alcanzar los objetivos de fortalecer sus estructuras y crecer en el electorado (la mente de la gente).

1. ACTIVAR LOS EQUIPOS POLÍTICOS MUNICIPALES

Todo equipo local (especialmente del Gran Santo Domingo) puede y debe tener un quehacer cotidiano, enfocado en dos tareas obligatorias de un partido como el nuestro: fiscalizar el ejercicio del poder local e impulsar los reclamos sociales de sus  respectivas comunidades. Son tareas que mantienen activo, visible y en proyección al partido.

En las comunidades hay necesidades infinitas y el Frente Amplio puede y deber ser el vocero de las necesidades más sentidas de la población en cada municipio. Para eso solo necesita escuchar a la gente, estar cerca y representarla ante los medios de comunicación y las instituciones públicas: dar ruedas de prensa, subir videos a las redes sociales, hacer comunicados a los ayuntamientos, organizar movilizaciones, integrarse a las juntas de vecinos y clubes deportivos…

2. CUALIFICAR MIEMBROS Y EQUIPOS ESTRATÉGICOS DE TRABAJO

El Frente Amplio necesita definir una ruta básica de formación y capacitación de todos sus cuadros, en especial los jóvenes y los nuevos integrantes. Esta ruta debe permitir que todos los integrantes del partido tengan una visión política básica compartida y una metodología básica de cómo desarrollar el trabajo político.

Para tales fines, el partido necesita designar un equipo especial que se dedique solo a capacitar a todos los cuadros mientras estos van trabajando en el territorio. La parte de la visión política puede hacerse en una escuela abierta, que permita que otros simpatizantes, amigos e interesados se puedan formar aunque se inscriban o no en el partido.

También es indispensable que el partido tenga equipos de trabajo permanente en áreas estratégicas: Comunicación, análisis y creación de contenidos y organización electoral (el trabajo electoral debe comenzar ahora, colegio por colegio). Dichos equipos deben tener a su alcance los principales recursos materiales, económicos y humanos con los que cuente el partido. A la guerra se va con las mejores armas disponibles.

3. REPRESENTAR LOS INTERESES DE LA GENTE DE TRABAJO

El país se aboca a un proceso de reformas institucionales, económicas y políticas. Y el Frente Amplio puede y debe estar en el centro de los debates públicos sobre estas reformas. El partido puede ser uno de los voceros principales de los sectores populares, creando de manera participativa posicionamientos públicos, activando a sus principales técnicos, organizando movilizaciones, entre otros métodos.

El Partido puede y debe aprobar todas las propuestas en las que esté de acuerdo, presentar las suyas y rechazar las que entienda deben rechazarse. Con una participación dinámica y racional en los debates de interés nacional el partido puede conseguir un posicionamiento importante.

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La expresada hasta aquí es una propuesta básica para poner en movimiento al Frente Amplio. La idea es activar al partido mientras se piensan y diseñan reformas más profundas y de largo plazo, con acompañamiento externo del más alto nivel. Así hacemos caso a la sabiduría popular cuando dice que “la carga se endereza en el camino”.

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