CARTA ABIERTA A LOS SIETE DIPUTADOS DE ULTRAMAR
A los honorables diputados:
Kenia Felicia Bidó Parra de Benítez
Ramón María Ceballo Martes
Servia Augusta Familia Echavarría
Lily Germania Florentino Rosario
Julio César López Peña
Adelis de Jesús Olivares Ortega
Norberto Rodríguez Vásquez
Siete diputados. Tres circunscripciones. Millones de dominicanos.
Les escribo como dominicano de la diáspora.
El ser humano nace con instinto. El instinto nos lleva a sobrevivir, a pensar primero en nosotros mismos, a veces al egoísmo y al personalismo.
Pero tenemos algo superior al instinto: la conciencia.
La conciencia nos permite vencer el instinto y pensar en el otro. A eso le llamamos virtud.
Hoy les pido que actúen con virtud. No por un partido. No por una candidatura. Por la diáspora que los eligió.
Ustedes son siete, pero detrás de ustedes hay millones que trabajan, envían remesas, compran propiedades, crean empresas, y mantienen viva a la República Dominicana desde el exterior.
No necesitamos más resoluciones ni más fotos. Necesitamos una LEY INTEGRAL DE LA DIÁSPORA DOMINICANA.
Y les propongo que esa ley contenga 10 ejes concretos:
- Derechos y protección real. Mecanismos efectivos del Estado para atender al dominicano fuera del territorio.
- Inversión de la diáspora sin trabas. Menos burocracia, más seguridad jurídica y transparencia para invertir en RD.
- Incentivos para el retorno. Que volver no sea un castigo. Facilidades para quien quiere regresar a retirarse o a emprender.
- Protección del patrimonio. Defensa legal y orientación para el dominicano que invierte sus ahorros de una vida en una propiedad en RD.
- Servicios consulares modernos. Sin tener que perder días de trabajo ni viajar horas para un documento.
- Traslado de bienes al retornar. Exoneraciones y facilidades justas para quien decide volver después de décadas.
- Facilidades para traer conocimiento. Que el profesional que se formó hace 20 o 30 años pueda aportar su experiencia, tecnología y contactos al país.
- Participación real, no cada 4 años. Mecanismos institucionales de consulta permanente sobre las políticas que nos afectan.
- Incorporación de las nuevas generaciones. Nuestros hijos nacidos en EE.UU., España, Italia, Puerto Rico, etc., son el mayor puente de RD con el mundo. No los perdamos.
- Un Consejo Nacional de la Diáspora. Un organismo permanente, plural y representativo, con empresarios, profesionales, jóvenes y organizaciones comunitarias de todos los países.
Pero mi pedido más importante no es solo la ley. Es que la presenten juntos.
Aunque sean de partidos diferentes, pertenecen al mismo territorio: el exterior. Imaginen el mensaje al país si ustedes siete se sientan y dicen: «En este tema no somos siete. Somos uno.»
La grandeza de un político no se mide por los cargos que alcanza, sino por las causas que defiende cuando son más grandes que él.
La diáspora no pide privilegios. Pide reconocimiento, protección y oportunidades.
No solo somos una cifra de remesas. Somos parte de la nación.
Al final de este período, el pueblo y la diáspora los van a evaluar. La pregunta es simple:
¿Cómo quieren que los recuerden?
¿Cómo siete diputados que ocuparon una curul y pasaron sin pena ni gloria?
¿O como los siete que fueron capaces de unirse por encima de los partidos y dejar la primera Ley Integral de la Diáspora Dominicana?
Millones estamos mirando. Hagan historia.
Atentamente,
Luis Castillo/Un dominicano de la diáspora
Por una diáspora reconocida, protegida y protagonista del desarrollo nacional.

