Estas naciones del Sur Global “están organizando un nuevo sistema económico basado en la cooperación beneficiosa para todos, en la ventaja del otro”, dijo Helga Zepp-LaRouche en su videoconferencia semanal del 1º de octubre, “y de esa manera, [están] dando a los países otrora colonizados la capacidad de dejar de considerarse, y dejar de ser obligados a ser países productores de materias primas, para desarrollar la cadena de valor en sus propios países y, de esa manera, iniciar el camino serio hacia su propio desarrollo e industrialización… Creo que esa es una realidad que no va a desaparecer”.
Aunque para una persona sensata y moral, la perspectiva de acabar finalmente con el colonialismo es verdaderamente optimista, no todo el mundo piensa así. Veintiséis jefes de gobierno de la Unión Europea (UE) se reunieron en Copenhague el miércoles 1º de octubre para debatir cómo mantener la guerra en Ucrania y contra Rusia, incluso cuando cada vez más ucranianos mueren en el campo de batalla de la OTAN.
A diferencia de las fantasías desesperadas de quienes están atrapados en la geopolítica, que prefieren organizar una operación de bandera falsa para provocar una guerra antes que afrontar la perspectiva de la paz, la Mayoría Global está creando un nuevo sistema —nuevos mecanismos económicos, nuevos acuerdos de seguridad, nueva tecnología y acuerdos comerciales— que no está bajo el control de la casta financiera internacional dominante. Esta colaboración está abierta a todas las naciones, ¡incluidas las occidentales!
Somos una sola humanidad; tenemos un solo futuro, que será o bien el nuevo paradigma y las relaciones pacíficas entre todas las naciones del planeta, o bien nos destruiremos a nosotros mismos en una guerra termonuclear de la que nadie sobrevivirá.

