Francisco del Rosario Sánchez, el que izó la bandera nacional en la Puerta del Conde, fue de los primeros en oponerse con las armas en las manos a la anexión proclamada por Pedro Santana. Herido, se proclamó único responsable de la acción militar, pero fue fusilado con sus compañeros, mártires de la Restauración, el 4 de julio de 1861.

