Mayo de 2025 (EIRNS) — En su intervención en el primer día de la X Conferencia Anual sobre Seguridad Hemisférica el 12 de mayo, en la Universidad Internacional de Florida (FIU, por sus siglas en inglés) en Miami, el comandante del Comando Sur de Estados Unidos, almirante Alvin Holsey, anunció que en las próximas semanas se pondrá en marcha oficialmente una nueva Fuerza Espacial “del Sur” para hacer frente a las amenazas de China de “militarizar el espacio” en las Américas. La “amenaza” específica a la que se refería es la cooperación científica de China con los países iberoamericanos, en especial los proyectos conjuntos para construir observatorios astronómicos, sistemas de seguimiento de satélites e investigaciones científicas relacionadas, que Estados Unidos alega que son en realidad proyectos militares secretos disfrazados de ciencia. La presión de Estados Unidos ya logró que se suspendiera uno de esos proyectos en Chile, que China estaba construyendo con la Universidad Católica del Norte; y el ministro de Defensa de Argentina, Luis Petri, prometió que se ejercerá más presión sobre el Centro de Seguimiento Espacial Profundo que China opera en colaboración con Argentina como parte de su programa lunar. También se planteó como amenaza la construcción de infraestructura como puertos y rutas de transporte, ya que algunos ponentes sugirieron que el puerto de Chancay, en Perú, podría tener un “doble uso”, con fines militares en caso de guerra con China (¿pero quién contempla que haya un “caso de guerra” con China?). La casta política dominante anglo-estadounidense está decidida a eliminar por completo el puerto de Chancay por cualquier medio.
Holsey, que fue el ponente principal de la conferencia realizada los días 12 y 13 de mayo, informó de que el componente más reciente de la Fuerza Espacial de Estados Unidos, denominado “Fuerzas Espaciales del Sur”, tendrá su sede en la base aérea Davis-Monthan, en Arizona.
El contraste no podía ser más marcado entre la conferencia de neoconservadores y geopolíticos belicistas realizada en Miami los días 12 y 13 de mayo y el Foro China-CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños) que tuvo lugar en Pekín esos mismos días. En Pekín, la discusión se centró en los optimistas planes de ampliación de la cooperación para el crecimiento económico y el desarrollo entre China y los 33 países miembros de la CELAC, así como en los grandes proyectos de infraestructura a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR).
Por el contrario, la X Conferencia Anual sobre Seguridad Hemisférica reunió a exfuncionarios de seguridad nacional del gobierno de EU, ex diplomáticos, expertos en ciberseguridad y en asuntos militares, así como a académicos, que advirtieron sobre los supuestos peligros de la presencia de China en las Américas. Leland Lazarus, director asociado del Instituto Gordon de Políticas Públicas de la FIU, uno de los patrocinadores de la conferencia, expresó su alarma por el hecho de que, diez años después de 2015, cuando se puso en marcha la IFR, “22 países se han sumado a la iniciativa china y actores como Rusia e Irán han reforzado su presencia en la región”, según la plataforma mediática Voz.
Hay que tener en cuenta que la FIU, su Instituto Gordon y el Centro Adam Smith para la Libertad Económica son semilleros del activismo neoconservador y geopolítico, que actúan como centros regionales con especial atención a Iberoamérica para promover su perspectiva atlanticista y antichina. Por ejemplo, Holsey afirmó que “hay mucha infraestructura espacial y laboral de la República Popular China en esta región, y nuestros socios quieren saber más al respecto… Creo que sus esfuerzos por establecer acceso a proyectos de infraestructura para posibles despliegues militares” son muy preocupantes; añadió que “[debemos] asegurarnos de que nuestros socios estén alineados con nosotros a medida que avanzamos”.
Según la revista Newsweek del 16 de mayo, Holsey informó que la región “solo es superada por China continental en infraestructura espacial y laboral”. China, dijo, ve “una oportunidad sin límites” en la región. “Son una amenaza andante y están preparando el terreno. Creo que el enfoque de Pekín hacia la región está impulsado principalmente por la economía, que proporciona acceso, influencia y la oportunidad de coaccionar a nuestros países socios para que acepten condiciones desfavorables. En resumen, creo que ven una oportunidad sin límites”.
El diario argentino Infobae, portavoz de los intereses anglo-estadounidenses, tiene una relación especial con la FIU y ofreció informes detallados sobre las opiniones de algunos de los otros 80 ponentes, que señalaron los “peligros” de que China promueva la tecnología 5G en la región, construya infraestructura portuaria, servicios públicos y tecnología y que incluso hasta lleve a cabo actividades de vigilancia de Estados Unidos desde Cuba. Se destacó el papel de las empresas estatales chinas como otro grave peligro, al igual que el supuesto “control” de China sobre el Canal de Panamá, que Holsey volvió a mencionar.
Un aporte diferente vino de José Ramón Icaza Clément, ministro de Asuntos del Canal de Panamá, quien no mencionó a China ni una sola vez durante sus mesuradas declaraciones de 45 minutos, sino que elogió el papel del difunto Jimmy Carter en la consecución del control del Canal por parte de Panamá como “un ejemplo de cómo gestionar las relaciones internacionales”. Reafirmó “nuestra firme convicción de respetar nuestro Tratado de Neutralidad y nuestra soberanía”.

