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Haití en caos y sin brújula

by Redacción

(Prensa Latina) Mientras permanece en pausa la instalación definitiva de un consejo presidencial de transición, el caos desatado en Haití por las bandas criminales obliga cada día a habitantes de Puerto Príncipe, la capital, a huir del área metropolitana en busca de espacios seguros.
Si las imágenes que recorren el mundo en torno a la crisis de la nación caribeña no resultaran lo suficientemente elocuentes, bastaría quizá mencionar cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM): un número superior a las 53 mil personas abandonaron esa parte de la urbe en tan solo 19 días.
Del 8 al 27 de marzo los ciudadanos tuvieron que desplazarse de manera forzosa ante los niveles de inseguridad en la principal ciudad del país -dominada en un 80 por ciento por una coalición de pandillas-, y más de la mitad de ellos dirigieron sus pasos hacia el extremo sur.
Según la OIM, los desplazamientos forzosos empeoran la situación humanitaria en Haití, donde la violencia se ha entronizado desde hace meses a fuerza de enfrentamientos armados, secuestros, asesinatos, saqueo y quema de viviendas, así como asaltos a instituciones de gobierno y terminales aéreas y portuarias.
Justamente el cierre o la incapacidad para funcionar de estas últimas instalaciones debido a las constantes incursiones de las bandas criminales añadió en las recientes semanas otra problemática a las existentes: el sector de la salud sufre la falta de insumos y medicamentos en una nación que, según autoridades, depende en un 70 por ciento de importaciones de este tipo.
“De los 216 laboratorios que abastecen oficialmente a las farmacias en Haití, solo tres están ubicados en el país, los otros 213 están en el extranjero. Si estos no encuentran la manera de enviar medicamentos a Haití, las agencias no podrán abastecer a las farmacias”, comentó el presidente de la Asociación de Farmacéuticos, Pierre Hugues.
No asombra, entonces, el éxodo de habitantes desde Puerto Príncipe y la preocupación generalizada entre organismos internacionales y regionales y de países caribeños y del resto del orbe en torno a la situación en Haití.
“Más de la mitad de las personas actualmente desplazadas en el país lo fueron en 2023”, señaló el comunicado de la OIM, al agregar que solo en el último mes del año pasado más de 310 mil ciudadanos tuvieron que abandonar sus hogares, cantidad que ilustra el constante empeoramiento de la situación humanitaria y de seguridad.

DESPLAZADOS VIVEN EN CONDICIONES PRECARIAS
Hace pocos días, el director general de Protección Civil, Jerry Chandler, admitió que los desplazados viven en condiciones precarias, en hacinamiento y sin servicios sanitarios básicos, lo cual podría provocar enfermedades transmitidas por el agua como el cólera, que ya cobró un millar de vidas desde octubre de 2022.
La OIM, el Programa Mundial de Alimentos, el Fondo de Asistencia Económica y Social, y el Fondo de Asistencia Social no cuentan con los recursos suficientes para atender a todas las víctimas.
Si la crisis asola al país en el ámbito social y económico, en lo político las inconformidades y demandas de los integrantes del consejo presidencial de transición mantienen detenidas la instalación de esa estructura, supuestamente abocada al reordenamiento del país caribeño en este ámbito.
El partido opositor Comprometidos con el Desarrollo (EDE) denunció que los partidarios del ex primer ministro Ariel Henry rechazan de plano la instalación del consejo, y nombraron a Edmonde Surplice, André Michel, Marjorie Michel y Fils-Aimé Ignace Saint-Fleur como protagonistas de esa postura.
Esta agrupación dio 72 horas para publicar en el periódico Le Moniteur el decreto sobre el nombramiento de los miembros de dicho consejo y, luego de este plazo, Job Berçon, Saintil Isaac y Robenson Joseph amenazaron con movilizar a los partidarios y simpatizantes del EDE para exigir en las calles la difusión del documento.
Mientras, el jefe del partido Jóvenes Líderes Progresistas de Haití, Werley Nortreus, propuso a la Comunidad del Caribe —de cuya gestión se desprendió la propuesta de un consejo presidencial de transición—, otras salidas para el reordenamiento político interno.
Para muchos, todas estas acciones dejan entrever un largo camino hacia el consenso y la estabilidad en la empobrecida nación.
las/Prensa Latina

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