Cubanos y dominicanos rememoraron la entrada de Fidel Castro y la Caravana de la Libertad a La Habana el 8 de enero de 1959, en uno de los sitios más representativos de la amistad entre los dos pueblos, situado en Maizal, provincia Valverde.
El lugar escogido fue la vivienda del dominicano Oscar Beillard en Valderde, a unos 208 kilómetros de Santo Domingo, la capital, donde, desde la calle, es posible apreciar un monumento en honor al líder de la Revolución cubana, Fidel Castro.
Justo en el área exterior de la casa, donde una bandera de Cuba, una del Movimiento Revolucionario 26 de julio y la nacional custodian la pieza en forma de pirámide, de cinco metros de altura, Beillard dio la bienvenida al embajador de Cuba en este país, Ángel Arzuaga, y a una representación del colectivo de la misión estatal.
Tras un fuerte estrechón de manos, el embajador agradeció al amigo dominicano su gesto solidario y el de su familia, quienes donaron un terreno de su vivienda para tener esta impresionante obra.
DOS PUEBLOS HERMANOS
Arzuaga resaltó que Cuba, República Dominicana y sus pueblos son hermanos entrañables y Beillard un representante genuino de esa hermandad.
Rememoró momentos de la entrada de Fidel Castro y los combatientes de la Sierra Maestra a la capital hace 65 años, los mismos que cumplió la Revolución este 1 de enero, tras recorrer más de mil kilómetros desde que salieron la madrugada del 2 de enero de Santiago de Cuba, y fueron recibidos con júbilo por la población en cada pueblo en los que se detenían.
En las afueras de la casa, cinco palmas reciben a los visitantes en alusión a “Cinco Palmas”, un sitio de gran trascendencia histórica en Cuba porque fue allí donde Fidel, Raúl Castro y otros expedicionarios del yate Granma se reencontraron el 18 de diciembre de 1956.
Beillard comentó al embajador que los cinco peldaños que conforman la pieza piramidal representan los cinco años, cinco meses, cinco días, cinco horas y cinco minutos que transcurrieron desde el ataque al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, a las 05.15 minutos de la madrugada cubana, bajo la dirección

de Fidel, hasta la huida del dictador Fulgencio Batista (1952-1959) a las 12:10 de la madrugada, del 1 de enero de 1959.
Expresó que junto a la idea de hacer el Monumento- nacida durante una visita a Dos Ríos, lugar donde cayó en combate José Martí un 19 de mayo de 1895-, también germinó la iniciativa de hacer un mural que recogiera momentos de la historia vinculados a la fructífera vida de Fidel.
El directivo del Comité de Solidaridad con Cuba en la provincia de Valverde también concibió una biblioteca con libros de la autoría de Fidel o relacionados con su vida, las Obras Completas de José Martí, volúmenes de o sobre Ernesto Che Guevara, entre otros escritos.
En la ocasión, el embajador le obsequió una bandera de Cuba y una del Movimiento Revolucionario 26 de Julio, que seguramente formarán parte de su biblioteca, que es también la de todas las personas que se acercan a su hogar en Valverde para conocer sobre la vecina isla del Caribe y su líder histórico.
Fidel Castro participó en 1947 en la llamada Expedición de Cayo Confites, siendo uno de los cientos de jóvenes de América Latina dispuestos a luchar contra el dictador Rafael Leónidas Trujillo; mantuvo una relación de amistad con el expresidente Juan Bosch, y visitó República Dominicana en agosto de 1998.
Al encuentro para conmemorar la histórica entrada de Fidel a La Habana y la Caravana de la Libertad y el aniversario 65 del triunfo de la Revolución, también acudieron el coordinador nacional de la Campaña de Solidaridad con Cuba, Roberto Payano, y miembros de esa agrupación en Maizal.
mem/mpv

