Los dominicanos descendientes de inmigrantes de las islas antillanas, colonizadas por los británicos, volvieron a las calles de la Sultana del Este a alegrar a sus habitantes y turistas con sus bailes y coloridos trajes, conservando una tradición más que centenaria. El primero de enero estarán otra vez expresando su arte particular, parte de nuestro folklore nacional.
Iniciaron el recorrido desde el restorán El rincón cocolo, pasando por varias viviendas, incluyendo el local de los obreros portuarios, resaltando sus raíces proletarias.

