{"id":83074,"date":"2026-10-22T00:02:47","date_gmt":"2026-10-22T04:02:47","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=83074"},"modified":"2026-10-21T21:28:28","modified_gmt":"2026-10-22T01:28:28","slug":"cuando-la-rabia-se-convierte-en-llamas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/10\/22\/cuando-la-rabia-se-convierte-en-llamas\/","title":{"rendered":"Cuando la rabia se convierte en llamas"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-63777\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Cesar-Perez-150x150.png\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Cesar-Perez-150x150.png 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Cesar-Perez-585x585.png 585w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Por C\u00c9SAR P\u00c9REZ<\/p>\n<p>Como en mayo de 1968, un movimiento estudiantil nace en Par\u00eds, expandi\u00e9ndose por toda Francia y de ah\u00ed a pr\u00e1cticamente toda Europa. El contenido de las demandas, los sujetos principales y la violencia del presente movimiento difieren de los de aquel entonces. Esta vez la rabia, las frustraciones, el sentimiento de exclusi\u00f3n y la incertidumbre sobre el futuro constituyen el combustible fundamental que insufla las llamas que calcinan edificios p\u00fablicos, tiendas, veh\u00edculos y negocios privados en las principales ciudades de la referida naci\u00f3n. Las demandas cambian seg\u00fan el pa\u00eds, pero en todos los temas de los servicios est\u00e1n presentes. En Espa\u00f1a, la vivienda es crucial en su presente coyuntura electoral.<\/p>\n<p>Pero no s\u00f3lo ese pa\u00eds est\u00e1 en la antesala de unas elecciones decisivas de cara a su futuro, sino en otros como Alemania, Francia e Italia, cuyos resultados podr\u00edan cambiar dr\u00e1sticamente el destino del continente, pues junto a Inglaterra estos constituyen el coraz\u00f3n de su econom\u00eda. Otra particularidad del actual movimiento es que se desarrolla en el contexto del auge de la derecha reaccionaria a nivel mundial y de la extrema debilidad de los grandes partidos, gremios y sindicatos que anteriormente aglutinaban y proteg\u00edan a la clase trabajadora que, adem\u00e1s, ten\u00edan una significativa influencia en el mundo de la academia, el arte y la cultura. La juventud europea y del mundo vive la \u00e9poca de mayor dificultad para acceder a los servicios b\u00e1sicos y de incertidumbre sobre su futuro.<\/p>\n<p>Por eso, no es casual que las demandas de mayor \u00e9nfasis sean las de un discurrir de la educaci\u00f3n p\u00fablica en mejores condiciones materiales y laborales, mejores condiciones para estudiar, superando las dificultades materiales para estudiar en cualquier nivel, adem\u00e1s del acceso a la vivienda. Tambi\u00e9n, eliminar las limitaciones de un egresado universitario o de un centro de formaci\u00f3n t\u00e9cnica para encontrar un puesto digno en el proceso productivo. \u00a0En ese sentido, constituye un dislate de algunos gobiernos multiplicar los gastos en armamentos y de pretender el anacronismo de restablecer el servicio militar obligatorio. Desatienden y tratan de recortar recursos a la educaci\u00f3n y dem\u00e1s servicios para destinarlos al armamentismo, del cual agrandan sus fortunas los grandes emporios de la industria b\u00e9lica.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, la pobreza y la desigualdad crecen sostenidamente en todas las ciudades del mundo, a diferencia de lo que ocurr\u00eda antes, cuando solo crec\u00edan en los pa\u00edses del llamado tercer mundo. Luis Doncel, del peri\u00f3dico <em>El Pa\u00eds<\/em>, rese\u00f1a que el 15,4% de la poblaci\u00f3n de la Francia metropolitana viv\u00eda debajo del umbral de pobreza en 2024, el porcentaje m\u00e1s alto desde 1996, seg\u00fan el Instituto Nacional de Estad\u00edstica y Estudios Econ\u00f3micos (INSEE). Adem\u00e1s, crecen las desigualdades espaciales entre los tradicionales barrios ricos parisinos y sus periferias hiperdegradadas. En ese sentido, cobra consistencia la tesis de Mike Davis, cuando dijo hace unos a\u00f1os que: \u201cla urbanizaci\u00f3n de la pobreza mundial ha producido la urbanizaci\u00f3n de la insurgencia\u201d. Por consiguiente, la ciudad se convierte en el escenario de incontrolables luchas pol\u00edticas y sociales.<\/p>\n<p>A ese prop\u00f3sito, la rabia que producen las exclusiones se convierte en llamas en importantes ciudades europeas, se manifest\u00f3 en Chile hace ocho a\u00f1os, en Los \u00c1ngeles hace varias d\u00e9cadas, en el Argel de la guerra de liberaci\u00f3n de Argelia y en el mismo Par\u00eds de La Comuna. A veces, a una demanda se le suman varias que retratan la amplitud de los problemas, la profundidad de la negaci\u00f3n de derechos y la incompetencia de los gobiernos de turno. Las protestas de alto contenido de violencia esencialmente incontrolable, que tienen patas arriba a la Europa m\u00e1s rica en medio de la delicada coyuntura mundial, obligan a una reflexi\u00f3n sobre las causas que las originan y el impacto que tendr\u00edan en el desenlace de los procesos electorales en varios pa\u00edses y en los gobiernos que de estos eventualmente surjan.<\/p>\n<p>Algunos piensan que el car\u00e1cter violento con el que discurren las actuales demandas, a excepci\u00f3n de la lucha por la vivienda en Espa\u00f1a, electoralmente podr\u00eda favorecer a la derecha reaccionaria. Pero, estas luchas evidencian una nueva y auspiciosa tendencia de la juventud a conectarse con los sectores progresistas que podr\u00eda no ser coyuntural, sino expresarse contra actuales y eventuales gobiernos reaccionarios. La mayor\u00eda de los j\u00f3venes franceses y espa\u00f1oles votar\u00eda por la izquierda, como lo hicieron en Chile contra el gobierno conservador de entonces. Estos estallidos sociales no desembocar\u00e1n en revoluci\u00f3n como tradicionalmente esta se piensa, pero son signos de que la llamada paz social no es posible si se mantienen la pobreza, la desigualdad, la incompetencia la intolerancia de los gobiernos<\/p>\n<p>Evidencian, finalmente, que sin grandes inversiones p\u00fablicas para tener una educaci\u00f3n de calidad dif\u00edcilmente se tendr\u00eda un proceso productivo tecnol\u00f3gicamente eficiente y socialmente eficaz, con capacidad de ofertar los servicios b\u00e1sicos para el discurrir de la cotidianidad de la gente. Que, sin esa inversi\u00f3n en las ciudades m\u00e1s all\u00e1 de infraestructuras viales, estas desarrollar\u00e1n sus espacios en la l\u00f3gica de la especulaci\u00f3n del capital inmobiliario y, por tanto, con la degradaci\u00f3n de sus periferias. Ser\u00e1n escenarios de rabia, convertidos en espasm\u00f3dicas violencias incendiarias, generalmente inconducentes, de los que no se salvar\u00e1 ninguna de sus zonas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por C\u00c9SAR P\u00c9REZ Como en mayo de 1968, un movimiento estudiantil nace en Par\u00eds, expandi\u00e9ndose&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":63777,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[71,52,51],"tags":[],"class_list":["post-83074","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cesar-perez","category-internacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83074","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=83074"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83074\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":83075,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/83074\/revisions\/83075"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63777"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=83074"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=83074"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=83074"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}