{"id":82949,"date":"2026-10-17T00:05:17","date_gmt":"2026-10-17T04:05:17","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=82949"},"modified":"2026-10-16T22:19:30","modified_gmt":"2026-10-17T02:19:30","slug":"cornell-y-la-cultura-de-la-violacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/10\/17\/cornell-y-la-cultura-de-la-violacion\/","title":{"rendered":"Cornell y la cultura de la violaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><em>La violaci\u00f3n grupal de una joven en la Universidad de Cornell ha vuelto a poner sobre la mesa una cultura que culpa a las v\u00edctimas y protege a los victimarios.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por ESTHER HERN\u00c1NDEZ MEDINA<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>La verg\u00fcenza debe cambiar de bando<br \/>\n<\/em>\u00a0Gis\u00e8le Pelicot<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-66217\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Esther-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Esther-150x150.jpg 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Esther-300x300.jpg 300w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Esther-585x585.jpg 585w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Esther.jpg 640w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>El mes pasado, el peri\u00f3dico estudiantil <em>The Cornell Daily Sun<\/em> de la Universidad de Cornell, una de las m\u00e1s prestigiosas de Estados Unidos, public\u00f3 un editorial nombrando a los 7 estudiantes acusados de violar en grupo a una joven que en ese momento era estudiante de Cornell. La editora del peri\u00f3dico, Sophia Dasser, decidi\u00f3 publicar sus nombres ante la falta de respuesta de la universidad, a pesar de que la estudiante periodista Cereese Qusba hab\u00eda dado seguimiento al caso durante casi dos a\u00f1os desde que ocurri\u00f3 la violaci\u00f3n a finales de 2024. Desde septiembre, la universidad enfrenta un esc\u00e1ndalo medi\u00e1tico tremendo por la publicaci\u00f3n del peri\u00f3dico y porque la v\u00edctima demand\u00f3 a la universidad, a la fraternidad en la que ocurri\u00f3 la violaci\u00f3n grupal y a otras personas y organizaciones. La v\u00edctima ha intentado preservar su anonimato usando el nombre \u201cJane Doe\u201d, el nombre ficticio que la polic\u00eda usa cuando se desconoce la identidad de una mujer. (Tatiana Rosario y yo tambi\u00e9n analizamos el caso en el <a href=\"https:\/\/youtu.be\/yJOM4OG84qM?si=ZNgI196DgF0TBjIL\">episodio de esta semana<\/a> de Cacica Podcast).<\/p>\n<p>Para darles un poco de contexto, las fraternidades y sororidades son casas donde viven, respectivamente, hombres y mujeres estudiantes en muchas universidades estadounidenses y constituyen una tradici\u00f3n importante en muchas de ellas. Lamentablemente, las fraternidades son consideradas lugares inseguros para las mujeres desde hace d\u00e9cadas debido a la alta frecuencia de violaciones y maltratos contra las estudiantes, perpetrados por muchos \u201chermanos\u201d de las fraternidades. Pero las medidas tomadas hasta la fecha son insuficientes, en parte, porque muchas universidades cuentan con sus propias fuerzas de polic\u00eda y los casos no son conocidos fuera del campus, que fue justamente lo que ocurri\u00f3 en Cornell. Jane Doe inform\u00f3 a la polic\u00eda de Cornell, pero esta no pas\u00f3 esa informaci\u00f3n a las autoridades y, por tanto, no se utiliz\u00f3 y el fiscal local decidi\u00f3 no seguir con el caso.<\/p>\n<p>Mucha gente est\u00e1 indignada porque es claro que la universidad considera a los estudiantes culpables. De hecho, expuls\u00f3 a dos de ellos, suspendi\u00f3 temporalmente a otros y puso a escribir \u201censayos de reflexi\u00f3n\u201d a dos m\u00e1s sin informar de la gravedad de sus acciones a las autoridades. El esc\u00e1ndalo ha sido tan grande que muchas personas han solicitado la renuncia del rector Michael Kotlikoff. Y las protestas han seguido aumentando a medida que se conocen m\u00e1s detalles, como, por ejemplo, que los acusados anunciaron la violaci\u00f3n en el chat de la fraternidad \u201cinvitando\u201d a otros miembros a participar. Finalmente, el s\u00e1bado pasado, el rector manifest\u00f3 que la universidad est\u00e1 de acuerdo en que una firma de abogados\/as independiente revise la respuesta de la instituci\u00f3n y con la decisi\u00f3n de la gobernadora del estado, Kathy Hochul, de remitir la investigaci\u00f3n a la procuradur\u00eda general de Nueva York. Sin embargo, el abogado de la v\u00edctima recalca que Jane Doe sigue siendo acosada por haberse atrevido a denunciar.<\/p>\n<p>El caso de Cornell ha vuelto a poner sobre la mesa, como ocurre cada cierto tiempo, lo extendida que contin\u00faa siendo la violencia sexual y la poca importancia que le seguimos dando a este problema tan grave. En nuestro pa\u00eds circula la informaci\u00f3n de que, justamente la semana pasada, una estudiante de la Universidad Tecnol\u00f3gica de Santiago (UTESA) habr\u00eda sido violada por un grupo de seis estudiantes de la universidad despu\u00e9s de haber sido drogada y luego abandonada en el mismo parqueo de la instituci\u00f3n. <a href=\"https:\/\/www.diariolibre.com\/actualidad\/educacion\/2026\/10\/04\/utesa-se-pronuncia-por-caso-de-estudiante-tras-presunta-abuso-sexual\/3678431\">UTESA public\u00f3 un comunicado<\/a> en el que confirma que la estudiante asisti\u00f3 a la universidad y que se le ofreci\u00f3 apoyo, pero que \u201clos hechos alegados\u201d no tuvieron lugar en sus instalaciones. Y desde el a\u00f1o pasado han salido a la luz varios casos de <a href=\"https:\/\/www.diariolibre.com\/actualidad\/sucesos\/2026\/07\/06\/violacion-sexual-grupal-en-republica-dominicana-modalidad-delictiva\/3590806\">violaciones grupales<\/a> en diferentes localidades, como Villa Gonz\u00e1lez, Majagual (Azua) y San Pedro de Macor\u00eds. Pero las personas expertas en estos temas coinciden en se\u00f1alar que representan un porcentaje \u00ednfimo de lo que ocurre realmente.<\/p>\n<p>En al menos dos de estos casos, los violadores filmaron el crimen y compartieron el video en redes sociales. La violencia sexual se multiplica exponencialmente cuando los violadores la comparten en l\u00ednea. M\u00e1s a\u00fan, sabemos por las investigaciones recientes sobre las \u201cacademias para violar\u201d que miles de hombres utilizan el entorno virtual para compartir sus \u201ct\u00e9cnicas\u201d para drogar, emborrachar, desorientar y aislar a las mujeres (incluyendo sus parejas) con el fin de violarlas. Incluso hay grupos en los que los violadores graban y comparten el video en tiempo real. Por ejemplo, en un reportaje que se hizo viral en marzo, la red estadounidense <a href=\"https:\/\/cnnespanol.cnn.com\/2026\/05\/05\/mundo\/academia-violacion-as-equals-trax\">CNN comparti\u00f3 la investigaci\u00f3n<\/a> realizada por uno de sus equipos de periodistas. Para que tengan una idea de las dimensiones, uno solo de estos portales basado en EE. UU. recibi\u00f3 62 millones de visitas en febrero. El problema de fondo es que estos no son casos aislados, sino expresiones de lo que en sociolog\u00eda se denomina la \u201ccultura de la violaci\u00f3n\u201d: un ambiente que aumenta la probabilidad de que ocurran violaciones porque se minimiza, se justifica o incluso se apoya el abuso sexual, en parte porque se ve a las v\u00edctimas como inferiores o culpables del abuso que sufren.<\/p>\n<p>Otro caso famoso que recordar\u00e1n muchas y muchos de ustedes es el de Gis\u00e8le Pelicot, la se\u00f1ora mayor francesa, que fue drogada y violada por su marido durante a\u00f1os y que valientemente decidi\u00f3 renunciar al anonimato para crear conciencia sobre la gravedad de este tipo de cr\u00edmenes. Uno de los aspectos m\u00e1s escalofriantes de su caso, y que mejor refleja lo que es la cultura de la violaci\u00f3n, es que ninguno de los docenas de hombres invitados por el esposo violador de Gis\u00e8le Pelicot lo denunci\u00f3. Ni siquiera los que rechazaron participar y se regresaron a sus casas informaron a la polic\u00eda. Por eso, su entonces esposo, Dominique Pelicot, pudo seguir viol\u00e1ndola durante casi una d\u00e9cada sin sufrir ninguna consecuencia. Y que conste que sab\u00eda muy bien lo que estaba haciendo. (La carpeta donde guardaba los videos de las violaciones y que la polic\u00eda encontr\u00f3 en su computadora se llamaba \u201cAbusos\u201d). Pero gracias al coraje de Gis\u00e8le, tanto \u00e9l como 50 hombres m\u00e1s fueron condenados.<\/p>\n<p>La cultura de la violaci\u00f3n, y, en general, de la violencia o \u201cguerra contra las mujeres\u201d, como la denomina la antrop\u00f3loga feminista Rita Segato, tambi\u00e9n se manifiesta en que, en la mayor\u00eda de las sociedades, se ve la violencia contra las mujeres por parte de los hombres como inevitable. Por eso, hasta las personas bienintencionadas dan consejos a las mujeres y a las j\u00f3venes sobre c\u00f3mo evitarla, pero no les dicen nada a los hombres para que no la ejerzan. Adem\u00e1s, esos consejos asumen que los posibles violadores son desconocidos, cuando las estad\u00edsticas a nivel mundial nos dicen que, en la gran mayor\u00eda de los casos, los violadores son parejas, exparejas, amigos e incluso familiares de las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Otro mito muy da\u00f1ino es el de que los hombres violadores son siempre \u201cmonstruos\u201d o \u201cenfermos\u201d, gente desviada y para nada \u201cnormal\u201d. El juicio a Dominique Pelicot evidenci\u00f3, como ocurre con los pocos casos que finalmente llegan a juicio, que los violadores eran banqueros, empresarios, bomberos, periodistas, carpinteros y de otras profesiones y oficios, incluso un enfermero y hasta un soldado que se perdi\u00f3 el nacimiento de su hija porque estaba violando a Gis\u00e8le Pelicot. De hecho, fueron condenados 51 hombres, pero la polic\u00eda francesa cree que el grupo de violadores llega a 72. Recordemos tambi\u00e9n que los condenados no solo eran de diferentes clases sociales sino tambi\u00e9n de un rango amplio de edades: entre 26 y 74. No todos los hombres son violadores, pero casi todas las violaciones las cometen hombres, y muchos de ellos son personas supuestamente \u201cnormales\u201d y \u201cdecentes\u201d, como usted y como yo.<\/p>\n<p>Como me coment\u00f3 <a href=\"https:\/\/elpais.com\/autor\/miguel-lorente-acosta\/\">Miguel Lorente<\/a>, uno de los principales expertos a nivel internacional en prevenci\u00f3n de la violencia contra las mujeres, con frecuencia, personas, incluidos muchos hombres, se le acercan al finalizar sus presentaciones para contarle que se han sensibilizado sobre el tema porque tienen hijas y no quieren que les pase algo tan horrible. Sin embargo, como nos cont\u00f3 para otro <a href=\"https:\/\/open.spotify.com\/episode\/3E2Zu1CntXHc2XljNCWAhi?si=d431d9ad78ff482c\">episodio de Cacica Podcast<\/a>, nadie se le ha acercado a pedirle consejo porque no quiere que sus hijos varones se conviertan en agresores. Y es que, como tambi\u00e9n dice <a href=\"https:\/\/donmcpherson.com\/\">Don McPherson<\/a>, otro hombre espectacular que educa a hombres j\u00f3venes para prevenir la violencia contra las mujeres, este es uno de los pocos temas en los que ignoramos qui\u00e9nes cometen el hecho para fijarnos solamente en las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Entender lo que es la cultura de la violaci\u00f3n y, en general, las caracter\u00edsticas de la violencia contra las mujeres, es un paso imprescindible para eliminarla. Para eso no necesitamos demonizar a los hombres. Muchos hombres no son violentos y desaprueban la violencia contra las mujeres. Sin embargo, en la sociolog\u00eda y otras ciencias sociales sabemos que este es un problema social y, por tanto, debemos decidir cambiar como sociedad para erradicarlo.<\/p>\n<p>Les comparto un \u00faltimo ejemplo. Una de las lecturas que asigno en mis clases es sobre un estudio realizado en 1996, hace exactamente 30 a\u00f1os, justamente sobre las violaciones en las universidades en EE. UU. Las investigadoras observaron el comportamiento de las y los j\u00f3venes estudiantes de una universidad en tres lugares distintos: 4 fraternidades denominadas por las estudiantes como \u201cde alto riesgo\u201d, 4 fraternidades \u201cde bajo riesgo\u201d y dos bares. Los resultados indican que la probabilidad de que ocurriera una violaci\u00f3n era significativamente menor en los espacios mixtos (los dos bares) y en las fraternidades \u201cde bajo riesgo\u201d porque hab\u00eda menos ruido, m\u00e1s espacio para conversar y, especialmente, porque las normas reflejaban un alto nivel de respeto hacia las mujeres y una interacci\u00f3n frecuente entre hombres y mujeres; mientras en las fraternidades \u201cde alto riesgo\u201d ocurr\u00eda todo lo contrario.<\/p>\n<p>As\u00ed como las instituciones privadas pueden establecer pol\u00edticas y pr\u00e1cticas para reducir y eventualmente erradicar la violencia sexual, de la misma manera, no podremos llegar a erradicarla si no contamos con pol\u00edticas p\u00fablicas en todos los \u00e1mbitos. Las autoridades educativas deben incluir contenido sobre el consentimiento y la no violencia en sus curr\u00edculos y entrenar a las profesoras y profesores sobre el tema, las autoridades de salud deben crear, y si ya existen, asegurarse de que se cumplan los protocolos de cuidado de las v\u00edctimas, todos los ministerios deben coordinar con el ministerio que exista de igualdad y equidad (en nuestro caso, el Ministerio de la Mujer) para trabajar con toda la poblaci\u00f3n y especialmente con los hombres para desmontar la cultura de la violaci\u00f3n y as\u00ed sucesivamente.<\/p>\n<p>En Rep\u00fablica Dominicana nos falta mucho y todav\u00eda mucha gente no entiende lo extendido que est\u00e1 el problema. Por eso es importante reconocer que algunas instituciones han iniciado ese camino, como <a href=\"https:\/\/dominicanrepublic.un.org\/es\/316332-ministerio-de-la-mujer-pone-en-marcha-consulta-nacional-de-hombres-para-prevenir-violencia\">nuestro Ministerio de la Mujer<\/a>. Pero es imprescindible que las autoridades comprendan que la violencia contra las mujeres es un asunto de todo el Estado, no de un solo ministerio. Y todas estas acciones y pol\u00edticas deben basarse en los datos y en los estudios existentes, no en los prejuicios que todav\u00eda tiene mucha gente. No perdamos m\u00e1s tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La violaci\u00f3n grupal de una joven en la Universidad de Cornell ha vuelto a poner&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66217,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[70,55,51],"tags":[],"class_list":["post-82949","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-esther-hernandez-medina","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82949","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82949"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82949\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82950,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82949\/revisions\/82950"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}