{"id":82912,"date":"2026-10-16T00:05:21","date_gmt":"2026-10-16T04:05:21","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=82912"},"modified":"2026-10-14T14:11:21","modified_gmt":"2026-10-14T18:11:21","slug":"de-indignacion-y-alternativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/10\/16\/de-indignacion-y-alternativa\/","title":{"rendered":"De indignaci\u00f3n y alternativa"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-63777\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Cesar-Perez-150x150.png\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Cesar-Perez-150x150.png 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Cesar-Perez-585x585.png 585w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Por C\u00c9SAR P\u00c9REZ<\/p>\n<p>Las manifestaciones de cr\u00edticas e indignaci\u00f3n contra el orden establecido en todo el mundo no cesan en su extensi\u00f3n, variedad y contenidos. Esta circunstancia coincide con la conocida crisis de entendimiento de la realidad de parte de las organizaciones y singulares individuos que impugnan el sistema desde una perspectiva progresista, con sus dificultades para encontrar una v\u00eda para conectarse positivamente con el generalizado descontento de la poblaci\u00f3n. Esto se convierte en causa y efecto, al mismo tiempo, de la dispersi\u00f3n e incapacidad de llegar a acuerdos m\u00ednimos para la acci\u00f3n unitaria, limitando significativamente el aprovechamiento de la irrupci\u00f3n de algunos movimientos de masas en determinadas coyunturas de las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Aparentemente, resulta parad\u00f3jico que esa indignaci\u00f3n se expanda precisamente en esta \u00e9poca en que el sistema capitalista ha alcanzado una asombrosa capacidad de producir riqueza, superando la mera producci\u00f3n de bienes que garantizaba la sobrevivencia de sus inicios y produciendo las m\u00e1s variadas formas de vida en las que la ostentaci\u00f3n, el lujo, el despilfarro y las diferencias sociales superan con creces lo que llevaba la aristocracia de los siglos XVII y XVIII. Digo aparentemente, porque se supone que la capacidad de producci\u00f3n de bienes, servicios y consumo de masas es sin\u00f3nimo de incremento de la calidad de vida y no es as\u00ed, necesariamente. \u00a0Autores de signos ideol\u00f3gicos opuestos coinciden en establecer que el capitalismo en sus or\u00edgenes fue una revoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica, cient\u00edfica, urbana para crear riqueza.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n al decir que, si bien esa revoluci\u00f3n multiplic\u00f3 las formas de producir riqueza hasta lo inimaginable, multiplic\u00f3 las peores formas de pobreza, de degradaci\u00f3n de la vida de millones de seres humanos, la aparici\u00f3n de interminables superpoblados y f\u00e9tidos tugurios en las ciudades que espacial y demogr\u00e1ficamente crec\u00edan de manera exponencial. Era una poblaci\u00f3n mayoritariamente obrera, como dice Hobsbawm en su obra \u201cLa Era del Capital\u201d, y tambi\u00e9n de capas medias y bajas, principalmente en Londres y Par\u00eds. Esas condiciones de pobreza han disminuido en esas y otras ciudades europeas y de esta regi\u00f3n, pero las desigualdades se han incrementado relativa, objetiva y subjetivamente.<\/p>\n<p>Basta recorrer los centros de las principales ciudades de algunos pa\u00edses, incluso del nuestro, con sus zonas exclusivas, sus extensos barrios de capas medias y bajas con significativos niveles de consumo, los interminables barrios populares y las periferias con asentamientos humanos f\u00edsica, ambiental y socialmente degradados como resultado de incontrolables procesos de metropolizaci\u00f3n que engullen suelos de vocaci\u00f3n agr\u00edcola convirti\u00e9ndolos en edificables. Las distancias sociales, en t\u00e9rminos de consumo y acceso a servicios fundamentales como la educaci\u00f3n y la salud, son ostensibles. Por ejemplo, la brecha entre la educaci\u00f3n p\u00fablica y la privada siempre ha existido, pero no tan ancha como la de hoy. \u00a0Se multiplican los centros educativos exclusivos para las \u00e9lites, mientras se degrada el ambiente de los p\u00fablicos.<\/p>\n<p>A eso se agregan los irritantes privilegios, cinismo, displicencia, corrupci\u00f3n e incluso crueldad de sectores clave de la clase pol\u00edtica y del gran capital, circunstancia esta que provoca una indignaci\u00f3n tan potente como indiscriminada y, por tanto, que entra en el mismo saco a todo gobierno, partido o pol\u00edtico. Incluso a algunos gobiernos que se han destacado por sacar millones de gente de la pobreza, como el actual de Brasil o el de Espa\u00f1a, que tiene indicadores que lo sit\u00faan como el m\u00e1s eficiente y efectivo de toda Europa.\u00a0 La indignaci\u00f3n generalizada pone en tensi\u00f3n a los gobiernos, pero sola no produce cambios. Sin direccionalidad, esta se diluye, se convierte en frustraci\u00f3n sin resultados. En espasmo. Es parte de la historia pol\u00edtica<\/p>\n<p>Ese m\u00ednimo de direccionalidad requiere un m\u00e1ximo de orientaci\u00f3n plural, unitaria. Tan plural como es la diversidad de los indignados: capas medias, sectores productivos, populares, estudiantiles, empleados, sin techos, etc. \u00a0A ese prop\u00f3sito, las l\u00edneas rojas, las exclusiones y la desmesura de los egos se convierten en el mejor ant\u00eddoto contra la unidad, en el mejor aliado de las fuerzas reaccionarias. Es lo que actualmente acontece en Espa\u00f1a y Francia, s\u00f3lo para citar dos ejemplos. En el primero, en el contexto de elecciones anticipadas, se realizan manifestaciones de cientos de miles de participantes demandando el derecho a la vivienda. En el segundo un movimiento estudiantil exigiendo mejoras en las infraestructuras educativas, entre otras demandas,<\/p>\n<p>Actualmente, ambos pa\u00edses tienen un amplio movimiento de masas en las calles en contextos electorales en que las posibilidades de triunfo de la ultraderecha son ampl\u00edsimas, pero en esencia las izquierdas mantienen sus diferencias y exclusiones con suicida tozudez. Un comportamiento explicable en clave psicol\u00f3gica\/psiqui\u00e1trica. B\u00e1sicamente. En menor medida, aqu\u00ed tenemos esas expresiones, pues hay quienes desde su atrio de suma peque\u00f1ez dicen qui\u00e9n tiene o no m\u00e9ritos para entrar en una confluencia de sectores progresistas. La de nunca acabar. \u00a0La izquierda, en general, no sabe c\u00f3mo superar la crisis actual que acogota al mundo, pero tampoco ninguna otra fuerza. Por consiguiente, excluir a priori constituye un desprop\u00f3sito. Todo aquel que se manifieste sinceramente contra la irracionalidad y crueldad de la ultraderecha tiene algo que decir\u2026 y hacer.<\/p>\n<p>La construcci\u00f3n de una alternativa a esta crisis que provoca indignaci\u00f3n tambi\u00e9n involucra\/interpela a quienes la entienden, la legitiman y saben que les afecta. Es un proceso que, en perspectiva, \u00a0trasciende las coyunturas meramente electorales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por C\u00c9SAR P\u00c9REZ Las manifestaciones de cr\u00edticas e indignaci\u00f3n contra el orden establecido en todo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":63777,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[71,55,51],"tags":[],"class_list":["post-82912","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cesar-perez","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82912","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82912"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82912\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82913,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82912\/revisions\/82913"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63777"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82912"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82912"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82912"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}