{"id":82845,"date":"2026-10-12T00:01:10","date_gmt":"2026-10-12T04:01:10","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=82845"},"modified":"2026-10-12T01:04:38","modified_gmt":"2026-10-12T05:04:38","slug":"el-arroz-dominicano-no-pierde-solo-por-el-precio-tambien-pierde-por-la-trampa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/10\/12\/el-arroz-dominicano-no-pierde-solo-por-el-precio-tambien-pierde-por-la-trampa\/","title":{"rendered":"El arroz dominicano no pierde solo por el precio: tambi\u00e9n pierde por la trampa"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>F\u00e9lix Adalberto Bautista<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lo bueno: tenemos una ventaja que no viene en un tratado<\/strong><\/p>\n<p>Toda crisis tiene soluci\u00f3n cuando buscamos soluciones y no solamente culpables. La del arroz exige defender un alimento esencial y el trabajo de miles de familias.<\/p>\n<p>Tengo 15 a\u00f1os en restaurantes y catering. En este negocio, el arroz es fundamental. Despu\u00e9s de muchas pruebas de calidad, rendimiento y aceptaci\u00f3n, elegimos Arroz Campos, de Prodal .<br \/>\nAqu\u00ed vale reconocerlo.<\/p>\n<p>Con el encarecimiento de los alimentos he probado m\u00e1s de 12 marcas buscando ahorrar sin sacrificar calidad. Mis clientes detectan el cambio, reclaman y debo volver a Campos.<\/p>\n<p>Mi experiencia no representa a todos los consumidores, pero muestra una fortaleza: el sabor, la textura y la cocci\u00f3n tienen valor. Un arroz m\u00e1s barato no siempre sustituye al que el cliente prefiere. Esa identidad debe ser el ancla de nuestra defensa comercial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lo malo: tuvimos tiempo y seguimos arrastrando problemas<\/strong><\/p>\n<p>La apertura del DR-CAFTA no apareci\u00f3 de sorpresa. Tuvimos cerca de dos d\u00e9cadas para prepararnos mejor. Hubo avances, pero siguen pendientes problemas de escala, mecanizaci\u00f3n, financiamiento, mano de obra y costos de combustible.<\/p>\n<p>Muchos peque\u00f1os productores trabajan parcelas que dificultan repartir esos costos. No basta con pedirles que sean competitivos: necesitan asociarse, compartir maquinaria y comprar insumos en conjunto.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n debemos hablar del agua. Donde no exista disponibilidad suficiente y sostenible, insistir en sembrar arroz sin resolver el riego puede convertir cada cosecha en una apuesta contra el bolsillo del agricultor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lo inc\u00f3modo: el enemigo tambi\u00e9n puede estar dentro<\/strong><\/p>\n<p>El problema no es la nacionalidad del competidor. Tambi\u00e9n hace da\u00f1o quien sacrifica al productor y enga\u00f1a al consumidor para aumentar su ganancia. Y cualquier funcionario que facilite trampas, negocios indebidos o controles complacientes debe responder por sus actos.<\/p>\n<p>Importar legalmente es una actividad leg\u00edtima. Ocultar el origen o vender una mezcla como si fuera arroz dominicano es enga\u00f1ar.<\/p>\n<p>Propongo impulsar una ley de protecci\u00f3n del origen y trazabilidad, con denominaciones de origen donde corresponda y un sello verificable para la producci\u00f3n nacional. El arroz importado debe mostrar claramente su pa\u00eds de origen y su bandera, en un lugar visible, incluso en el lateral de la funda.<\/p>\n<p>El prop\u00f3sito es claro: propongo que sea ilegal mezclar arroz importado con arroz dominicano para usar el sabor y la textura del nacional como camuflaje del producto extranjero. Que el consumidor pueda distinguirlos y decidir qu\u00e9 compra. Mi propuesta va m\u00e1s all\u00e1 de exigir una etiqueta: busca prohibir esa mezcla y penalizar su incumplimiento con multas millonarias y, en los casos graves que defina la ley, prisi\u00f3n, con pruebas y debido proceso. Su dise\u00f1o debe revisarse para respetar los acuerdos comerciales.<\/p>\n<p>El sello nacional debe reservarse para el arroz cultivado aqu\u00ed, respaldado por registros y controles que permitan seguirlo desde la finca hasta el empaque.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por F\u00e9lix Adalberto Bautista &nbsp; Lo bueno: tenemos una ventaja que no viene en un&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":68589,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-82845","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82845","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82845"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82845\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82851,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82845\/revisions\/82851"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/68589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82845"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82845"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82845"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}