{"id":82800,"date":"2026-10-10T00:07:18","date_gmt":"2026-10-10T04:07:18","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=82800"},"modified":"2026-10-10T00:09:35","modified_gmt":"2026-10-10T04:09:35","slug":"la-decencia-y-la-educacion-como-base-del-desarrollo-de-la-sociedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/10\/10\/la-decencia-y-la-educacion-como-base-del-desarrollo-de-la-sociedad\/","title":{"rendered":"La decencia y la educaci\u00f3n como base del desarrollo de la sociedad"},"content":{"rendered":"<p>Por ALFREDO MIASE<br \/>\nDominicano. Organizador sindical y activista comunitario<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-82801\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/10\/WhatsApp-Image-2026-10-08-at-7.37.13-PM-150x150.jpeg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" \/>La decencia, la educaci\u00f3n, la honestidad y la transparencia deben ser la base fundamental para construir una sociedad verdaderamente desarrollada.<\/p>\n<p>La reproducci\u00f3n de la delincuencia en el seno de nuestros barrios tambi\u00e9n es hija de una sociedad que, muchas veces, ha permitido que la corrupci\u00f3n, el abuso de poder, el enriquecimiento personal y el desprecio por los bienes p\u00fablicos se conviertan en modelos de liderazgo y de desarrollo individual y colectivo.<\/p>\n<p>Un pa\u00eds, una provincia, un municipio, una secci\u00f3n o un paraje cuyas autoridades no act\u00faan con decencia, honestidad y transparencia, tanto en el ejercicio de sus funciones p\u00fablicas como en su conducta personal, dif\u00edcilmente puede convertirse en un ejemplo para los ciudadanos que gobiernan.<\/p>\n<p>Da pena, y hasta ganas de llorar, observar c\u00f3mo una parte de nuestros j\u00f3venes y de quienes ingresan al activismo pol\u00edtico parece entender la pol\u00edtica \u00fanicamente como un camino para alcanzar beneficios personales, familiares o de grupos. Muchos llegan al escenario pol\u00edtico sin comprender que la verdadera raz\u00f3n de ser de un servidor p\u00fablico es trabajar por el bienestar de todos y todas.<\/p>\n<p>Quien aspira a ejercer una funci\u00f3n p\u00fablica debe comprender que el dinero y los bienes del Estado no pertenecen al funcionario de turno: pertenecen al pueblo.<\/p>\n<p>Por eso debemos preguntarnos: \u00bfqu\u00e9 ejemplo estamos dando a nuestros j\u00f3venes cuando quienes deber\u00edan ser modelos de conducta son precisamente quienes irrespetan las instituciones, utilizan los recursos p\u00fablicos para beneficio particular o act\u00faan con impunidad?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n debemos rechazar cualquier pol\u00edtica de exterminio o ejecuci\u00f3n extrajudicial de los llamados delincuentes comunes, especialmente cuando se trata de j\u00f3venes pobres de nuestros barrios.<\/p>\n<p>La delincuencia no se combate convirtiendo al Estado en delincuente.<\/p>\n<p>Si una persona comete un delito, debe responder ante la justicia conforme a la ley y respetando el debido proceso. El Estado tiene la obligaci\u00f3n de proteger a la ciudadan\u00eda, pero tambi\u00e9n tiene la obligaci\u00f3n de respetar la Constituci\u00f3n, la vida humana y los derechos fundamentales.<\/p>\n<p>No podemos aceptar que existan dos tipos de delincuencia: una perseguida porque nace en los barrios pobres y otra tolerada o protegida porque tiene poder, dinero o influencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La corrupci\u00f3n p\u00fablica, el saqueo de los recursos del Estado y el abuso del poder tambi\u00e9n destruyen vidas, comunidades y oportunidades. Muchas veces sus consecuencias sociales son enormes.<\/p>\n<p>Por eso, en lugar de pedir la eliminaci\u00f3n f\u00edsica de los delincuentes, debemos exigir justicia, instituciones fuertes, educaci\u00f3n, oportunidades para nuestros j\u00f3venes, seguridad ciudadana y cero impunidad para quien viole la ley, sin importar su posici\u00f3n social o pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La Rep\u00fablica Dominicana necesita un nuevo modelo de liderazgo.<\/p>\n<p>Un liderazgo que entienda que gobernar no es servirse del pueblo, sino servir al pueblo.<\/p>\n<p>Un liderazgo que ense\u00f1e con el ejemplo.<\/p>\n<p>Un liderazgo donde la decencia no sea una excepci\u00f3n, sino una obligaci\u00f3n; donde la honestidad sea una virtud y no una debilidad; donde administrar correctamente los recursos p\u00fablicos sea un deber sagrado.<\/p>\n<p>Porque si queremos cambiar la conducta de nuestros barrios, primero tenemos que cambiar los modelos que desde arriba les estamos ofreciendo.<\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n de la sociedad comienza cuando quienes tienen responsabilidades p\u00fablicas deciden vivir y gobernar bajo los mismos principios de honestidad, respeto y responsabilidad que les exigimos a los ciudadanos.<\/p>\n<p>La sociedad que queremos para nuestros hijos y nietos no se construye con miedo ni con violencia. Se construye con educaci\u00f3n, justicia, dignidad, oportunidades, decencia y buen ejemplo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ALFREDO MIASE Dominicano. Organizador sindical y activista comunitario &nbsp; La decencia, la educaci\u00f3n, la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":82801,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[208,55,51],"tags":[],"class_list":["post-82800","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-alfredo-miase","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82800"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82800\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82811,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82800\/revisions\/82811"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/82801"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}