{"id":82798,"date":"2026-10-10T00:05:14","date_gmt":"2026-10-10T04:05:14","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=82798"},"modified":"2026-10-09T22:52:06","modified_gmt":"2026-10-10T02:52:06","slug":"acampadas-y-manifestaciones-ciudadanas-por-la-vivienda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/10\/10\/acampadas-y-manifestaciones-ciudadanas-por-la-vivienda\/","title":{"rendered":"Acampadas y manifestaciones ciudadanas por la vivienda"},"content":{"rendered":"<p><em>En Espa\u00f1a, la indignaci\u00f3n ciudadana ha logrado lo que ninguna coalici\u00f3n pol\u00edtica en esta legislatura, aunque fue buscada por ellos, encerrar al sistema en la cesaci\u00f3n de cortes y ministerios y celebraci\u00f3n de elecciones anticipadas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por NELSON DEL POZO GUZM\u00c1N<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-71177\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/IMG-20250123-WA0054-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/IMG-20250123-WA0054-150x150.jpg 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/IMG-20250123-WA0054-585x585.jpg 585w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Las plazas y calles de las m\u00e1s emblem\u00e1ticas ciudades del pa\u00eds se han convertido en el epicentro de un hackeo institucional sin precedentes, donde la par\u00e1lisis parlamentaria demuestra la quiebra absoluta de los canales tradicionales de representaci\u00f3n. Las maquinarias electorales de todo color, sesgo ideol\u00f3gico e intereses operan hoy en el vac\u00edo absoluto y, ante la p\u00e9rdida generalizada de la confianza ciudadana, todos los componentes pol\u00edticos de la actual partidocracia pueden admitir con temor que \u00abla suerte est\u00e1 echada\u00bb \u2014 \u00a1Alea iacta est!<\/p>\n<p>La chispa de esta insurgencia pac\u00edfica no naci\u00f3 en los despachos ministeriales y mucho menos en el despiste de debates parlamentarios, sino del drama social material en las calles del pa\u00eds. El detonante humano del desahucio de una mujer anciana de 87 a\u00f1os rompi\u00f3 de golpe los \u00faltimos diques de paciencia y conformismo social para unos y estado de confort para otros. Mientras los salarios permanecen estancados, los alquileres se han disparado un hist\u00f3rico 29% en tres a\u00f1os, asfixiando las econom\u00edas familiares. La vivienda ha dejado de ser un debate meramente econ\u00f3mico para convertirse en una crisis de clase por la supervivencia de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El paisaje urbano de las principales urbes refleja fielmente la magnitud geom\u00e9trica de esta ruptura con el r\u00e9gimen pol\u00edtico habitual. La Puerta del Sol de Madrid amanece desbordada con m\u00e1s de mil doscientas tiendas de campa\u00f1a organizadas de forma asamblearia. Esta urbe de la protesta se ha replicado r\u00e1pidamente en enclaves estrat\u00e9gicos de Barcelona, Zaragoza, Sevilla, M\u00e1laga y Valencia. La calle ha levantado campamentos permanentes que invalidan por completo el uso ordinario de las instituciones locales.<\/p>\n<p>La llamada disoluci\u00f3n de las Cortes Generales se tradujo en una realidad incontestable cuando el Parlamento bloque\u00f3 los \u00faltimos parches del Ejecutivo, los decretos reales Maricarmen. La incapacidad para legislar frente a la emergencia habitacional desnud\u00f3 la inutilidad de los discursos y la polarizaci\u00f3n artificial. Los ministerios han mostrado y quedado reducidos a cascarones burocr\u00e1ticos vac\u00edos, despojados de la iniciativa social por la fuerza organizada de las acampadas y manifestaciones. El fin decretado de la legislatura responde a una capitulaci\u00f3n en toda regla frente al desborde civil de ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de este colapso pol\u00edtico de dimensiones nacionales se devela una complicidad estructural oculta entre el capital financiero global y la inacci\u00f3n de la partidocracia. Con un m\u00edsero 1.5% de vivienda protegida, el Estado renunci\u00f3 deliberadamente a competir con el mercado para favorecer la rentabilidad privada. Un d\u00e9ficit acumulado de 750,000 viviendas asequibles opera como un mecanismo artificial para blindar los precios y proteger los flujos de caja. Esta negligencia de la administraci\u00f3n es la que hoy se impugna de forma frontal.<\/p>\n<p>El programa pol\u00edtico emanado de las asambleas ciudadanas plantea una ruptura inmediata con la l\u00f3gica mercantilista rentista que ha dominado las \u00faltimas d\u00e9cadas. Las quejas de la calle demandan la expropiaci\u00f3n forzosa de los activos en manos de fondos buitre y de la Sareb (Sociedad de Gesti\u00f3n de Activos Procedentes de la Reestructuraci\u00f3n Bancaria). Se reclama fijar por ley que los alquileres no superen el 30% del salario real y adaptar los precios al poder adquisitivo. Asimismo, la paralizaci\u00f3n total de los desahucios y la revocaci\u00f3n de licencias tur\u00edsticas componen este manifiesto.<\/p>\n<p>El pr\u00f3ximo horizonte electoral del 29 de noviembre solo ser\u00e1 sofocado por un frente progresista aglutinado, organizado y comprometido con sacar adelante el programa surgido desde las asambleas, acampadas y manifestaciones en plazas y calles de ciudades emblem\u00e1ticas. No se lograr\u00e1 desactivar la energ\u00eda contestataria que ya cruz\u00f3 el r\u00edo del no retorno de una democracia parlamentaria representativa que desahucia. Hist\u00f3ricamente el sufragio operaba como v\u00e1lvula de escape, pero el umbral de tolerancia se rompi\u00f3. Gane quien gane, el nuevo Ejecutivo gobernar\u00e1 ante un pa\u00eds sin miedo a la burocracia, pues las carpas demuestran que la soberan\u00eda ya no se delega ni acampa c\u00f3modamente en palacio colonial ciegamente ante precariedades de las gentes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Espa\u00f1a, la indignaci\u00f3n ciudadana ha logrado lo que ninguna coalici\u00f3n pol\u00edtica en esta legislatura,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":78164,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[52,164,51],"tags":[],"class_list":["post-82798","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-internacionales","category-nelson-del-pozo-guzman","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82798","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82798"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82798\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82799,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82798\/revisions\/82799"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/78164"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82798"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82798"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82798"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}