{"id":82397,"date":"2026-09-20T00:05:59","date_gmt":"2026-09-20T04:05:59","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=82397"},"modified":"2026-09-19T13:02:09","modified_gmt":"2026-09-19T17:02:09","slug":"decreto-693-24-e-inclusion-en-lista-de-paises-transito-de-narcotrafico-reto-para-un-estadista-patriotico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/09\/20\/decreto-693-24-e-inclusion-en-lista-de-paises-transito-de-narcotrafico-reto-para-un-estadista-patriotico\/","title":{"rendered":"Decreto 693-24 e inclusi\u00f3n en lista de pa\u00edses tr\u00e1nsito de narcotr\u00e1fico: reto para un estadista patri\u00f3tico"},"content":{"rendered":"<p>Por NELSON DEL POZO GUZM\u00c1N<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-71177\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/IMG-20250123-WA0054-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/IMG-20250123-WA0054-150x150.jpg 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/IMG-20250123-WA0054-585x585.jpg 585w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Luis Abinader tiene hoy sobre su escritorio el dilema que confronta su entrega servil a los intereses de Estados Unidos. El presidente dominicano sufre en carne propia la m\u00e1xima de Henry Kissinger: ser enemigo de Estados Unidos es peligroso, pero ser su amigo es fatal. El conflicto arancelario actual pone a prueba la verdadera determinaci\u00f3n del mandatario frente a la pol\u00edtica exterior norteamericana. El porvenir de la soberan\u00eda nacional se decide en este preciso instante de extrema fricci\u00f3n diplom\u00e1tica internacional.<\/p>\n<p>El Decreto 693-24, que protege con dignidad el arroz nacional, pende de un hilo ante la presi\u00f3n norteamericana. La sumisi\u00f3n diplom\u00e1tica mostrada por el gobierno de RD choca de frente contra la cruda e implacable realidad de la geopol\u00edtica de USA. Esta encrucijada arancelaria amenaza directamente el futuro de miles de productores locales atrapados en una competencia absolutamente desigual. El pa\u00eds debate su destino entre la resistencia soberana o la aceptaci\u00f3n sumisa de los dict\u00e1menes de Estados Unidos.<\/p>\n<p>Esta encrucijada no se reduce a simples n\u00fameros comerciales; se trata del coraz\u00f3n y sustento del campo dominicano. M\u00e1s de 30,000 productores y un cuarto de mill\u00f3n de trabajadores ven amenazado su sagrado sostenimiento econ\u00f3mico circular. Detr\u00e1s de cada grano de arroz hay familias reales, sudor acumulado y el destino soberano de 22 provincias. Desmantelar esta protecci\u00f3n arancelaria arrojar\u00eda a comunidades enteras a la miseria absoluta y al olvido social irreversible, tal como ocurri\u00f3 con la privatizaci\u00f3n y destartalamiento de la industria y tierras azucareras.<\/p>\n<p>La exigencia es desconsiderada, abusiva y brutal: mientras el gigante del norte subsidia su producci\u00f3n, exige la rendici\u00f3n de nuestra soberan\u00eda. Para colmo de males, el gobierno estadounidense vuelve a incluir al pa\u00eds en su lista negra de tr\u00e1nsito de drogas. Esta vieja t\u00e1ctica de chantaje pol\u00edtico busca quebrar las rodillas de un Estado soberano en plena mesa de negociaci\u00f3n. Es una imposici\u00f3n hegem\u00f3nica disfrazada de diplomacia que busca inundar el mercado local y destruir la producci\u00f3n nacional.<\/p>\n<p>El sustento generado por nuestras tierras arroceras aporta m\u00e1s de RD$45,000 millones anuales que se quedan y dinamizan la econom\u00eda profunda de las provincias. Ninguna naci\u00f3n puede llamarse verdaderamente independiente si permite que una potencia extranjera controle el plato de comida de su mesa. Ceder ante el mandato de la Oficina Comercial de Estados Unidos equivaldr\u00eda a quebrar nuestra propia seguridad alimentaria por complacencia diplom\u00e1tica. Si el mercado nacional se abre de golpe al arroz importado, la dependencia externa del pa\u00eds ser\u00e1 una condena irreversible.<\/p>\n<p>Sin embargo, ser\u00eda un error de an\u00e1lisis reducir esta disputa a una sola causa. La exigencia arancelaria de Washington tiene un sustento jur\u00eddico en el DR-CAFTA que el pa\u00eds conoci\u00f3 desde 2004, y veinte a\u00f1os de transici\u00f3n no fueron suficientes para tecnificar el sector, renovar variedades y reducir costos de producci\u00f3n. Esa omisi\u00f3n, atribuible a sucesivos gobiernos, no justifica la presi\u00f3n extranjera, pero s\u00ed explica por qu\u00e9 la posici\u00f3n dominicana llega debilitada a la mesa de negociaci\u00f3n. Reconocerlo no es avalar la imposici\u00f3n: es entender que la verdadera defensa del arroz exige negociar con firmeza y, a la vez, transformar la estructura productiva que hoy depende del decreto para sobrevivir.<\/p>\n<p>Faltando apenas 25 meses para los comicios de 2028, dejar desprotegido el sector arrocero y capitular ante el gobierno estadounidense sellar\u00eda la derrota definitiva del PRM en febrero y mayo. El voto de castigo en los niveles municipal, congresual y presidencial nacer\u00e1 directamente de las parcelas arroceras devastadas. Las comunidades rurales cobrar\u00e1n en las urnas cada promesa rota y cada muestra de debilidad institucional y entrega de la soberan\u00eda cometida. Cada ciclo o periodo de gobierno en RD se ha perdido por las crisis socioecon\u00f3micas que ellos mismos han gestionado.<\/p>\n<p>Proteger la tierra y la producci\u00f3n local es, en \u00faltima instancia, el primer deber de un gobierno soberano. La defensa del arroz trasciende el fr\u00edo debate t\u00e9cnico para convertirse en un grito de resistencia y dignidad. Los productores esperan una respuesta firme que salve su sostenimiento econ\u00f3mico o enterrar\u00e1n pol\u00edticamente a sus verdugos oficialistas. El calendario electoral ya est\u00e1 corriendo y el campo dominicano no perdonar\u00e1 la desilusi\u00f3n de un patriotismo entregado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por NELSON DEL POZO GUZM\u00c1N &nbsp; Luis Abinader tiene hoy sobre su escritorio el dilema&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":78164,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,164,51],"tags":[],"class_list":["post-82397","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-nelson-del-pozo-guzman","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82397","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82397"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82397\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":82398,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82397\/revisions\/82398"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/78164"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82397"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82397"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82397"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}