{"id":81759,"date":"2026-08-20T00:00:17","date_gmt":"2026-08-20T04:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=81759"},"modified":"2026-08-19T19:19:15","modified_gmt":"2026-08-19T23:19:15","slug":"el-capitan-hector-lachapelle-diaz-y-su-sentido-de-lealtad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/08\/20\/el-capitan-hector-lachapelle-diaz-y-su-sentido-de-lealtad\/","title":{"rendered":"El capit\u00e1n H\u00e9ctor Lachapelle D\u00edaz y su sentido de lealtad"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>Fidel Soto Castro<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Relaci\u00f3n conspirativa e hist\u00f3rica entre Ricardo Soto (Juan Bosch), Luis Soto (Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez) y Tamayo (Lachapelle D\u00edaz)<\/strong><\/p>\n<p>El fracaso del intento insurreccional del 6 de enero de 1965, provocado por la delaci\u00f3n de un individuo sinuoso, no detuvo a los militares y civiles comprometidos con el rescate de la constitucionalidad. Despu\u00e9s de aquel golpe a la conspiraci\u00f3n, los hombres vinculados al coronel Rafael Tom\u00e1s Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez continuaron reorganizando los planes para restaurar el gobierno leg\u00edtimo derrocado en septiembre de 1963.<\/p>\n<p>En medio de aquel ambiente de clandestinidad, persecuci\u00f3n y desconfianza, Juan Bosch le escribi\u00f3 a Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez el 18 de febrero de 1965. En esa carta le hac\u00eda una advertencia relacionada con \u201cTamayo\u201d, seud\u00f3nimo utilizado por el capit\u00e1n H\u00e9ctor Lachapelle D\u00edaz:<\/p>\n<p>\u201cAunque Ud. dependa de informaciones que pueda o deba enviarle Tamayo, yo debo atenerme al prop\u00f3sito de no dejar abandonados los planes que se han hecho; pues bien pudiera suceder que, en su nueva posici\u00f3n, Tamayo se olvide de Ud.\u201d<\/p>\n<p>La \u201cnueva posici\u00f3n\u201d a la que Bosch hac\u00eda referencia era el nombramiento de H\u00e9ctor Lachapelle como administrador de una estaci\u00f3n de combustibles, designaci\u00f3n obtenida a trav\u00e9s de un cu\u00f1ado suyo.<\/p>\n<p>Para un oficial cancelado del Ej\u00e9rcito, perseguido pol\u00edticamente y comprometido en una conspiraci\u00f3n de alto riesgo, aquella ocupaci\u00f3n pod\u00eda representar una tentaci\u00f3n: abandonar la lucha clandestina y acogerse a una vida m\u00e1s estable y segura.<\/p>\n<p>Bosch, hombre curtido en las luchas pol\u00edticas y profundo conocedor de las debilidades humanas, reforzaba su advertencia con una reflexi\u00f3n de enorme realismo pol\u00edtico:<\/p>\n<p>\u201c&#8230;puedo asegurarle a Ud. que en todas partes, en todas las tierras y en todas las edades, han abundado los hombres apegados a su plato de lentejas.\u201d<\/p>\n<p>La observaci\u00f3n de Bosch ten\u00eda fundamento. Apenas semanas antes, el movimiento hab\u00eda sufrido la traici\u00f3n que provoc\u00f3 el fracaso del plan del 6 de enero. La prudencia obligaba a desconfiar y a verificar toda informaci\u00f3n. M\u00e1s que una acusaci\u00f3n contra Tamayo, la advertencia reflejaba una regla elemental de toda lucha clandestina: nunca depender de una sola fuente de informaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, la respuesta del coronel Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez, fechada el 26 de febrero de 1965 en Santiago de Chile, revela hasta qu\u00e9 punto confiaba en H\u00e9ctor Lachapelle D\u00edaz:<\/p>\n<p>\u201cComprendo perfectamente los t\u00e9rminos de su comunicaci\u00f3n de fecha 18 de los corrientes. No he querido significar que dependa yo exclusivamente de informaciones de Tamayo; sin embargo, conoce Ud. m\u00e1s que nadie hasta d\u00f3nde he sido traicionado y la herida que, por sus or\u00edgenes, me ha dejado dicha traici\u00f3n. En definitiva, lo que me permito se\u00f1alarle es el cuidado y la comprobaci\u00f3n de los informes recibidos.\u201d<\/p>\n<p>Las palabras de Rafael poseen una profunda carga emocional y pol\u00edtica. Cuando habla de \u201cla herida que, por sus or\u00edgenes, me ha dejado dicha traici\u00f3n\u201d, todo apunta al dolor causado por la delaci\u00f3n vinculada a su propio hermano paterno en los acontecimientos del 6 de enero.<\/p>\n<p>Aquella experiencia explicaba su cautela, pero tambi\u00e9n la firmeza con que diferenciaba a los leales de los traidores. Y Tamayo demostr\u00f3 pertenecer al grupo de los leales.<\/p>\n<p>H\u00e9ctor Lachapelle D\u00edaz no cambi\u00f3 su compromiso por \u201cun plato de lentejas\u201d. Lejos de abandonar la causa, puso su nueva posici\u00f3n al servicio de la conspiraci\u00f3n constitucionalista.<\/p>\n<p>La estaci\u00f3n de combustibles que administraba se convirti\u00f3 en punto de encuentro de los conspiradores, hasta el extremo de que aquellos hombres comenzaron a ser conocidos como \u201cLos muchachos de la bomba\u201d.<\/p>\n<p>La conducta de Lachapelle confirm\u00f3 plenamente la confianza que Rafael Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez hab\u00eda depositado en \u00e9l. Su lealtad no fue circunstancial ni oportunista; fue una lealtad sostenida hacia Rafael, hacia Juan Bosch y hacia la causa de la restauraci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n<p>Esa confianza en Tamayo qued\u00f3 resumida en una carta enviada por Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez desde su exilio en Madrid, el 21 de abril de 1964, cuando le escribi\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cNo quiero darle t\u00e9rmino a esta sin recalcarte una vez m\u00e1s que el compromiso de honor que hicimos es para m\u00ed, igual que para ti, una f\u00f3rmula tan sagrada que, a lo mejor, ninguno de los dos podr\u00e1 ir a elevar una plegaria por el otro, porque triunfaremos o caeremos juntos.\u201d<\/p>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n de Abril, durante un seminario sobre la Revoluci\u00f3n de 1965 organizado por la Secretar\u00eda de Estado de las Fuerzas Armadas, H\u00e9ctor Lachapelle record\u00f3 que, al morir Juan Bosch, un periodista le pregunt\u00f3 c\u00f3mo definir\u00eda al l\u00edder dominicano en una sola palabra. Su respuesta fue inmediata: \u201cMoral\u201d.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n no fue casual. Revelaba la profunda admiraci\u00f3n que el capit\u00e1n constitucionalista sent\u00eda por la conducta \u00e9tica de Bosch y por su enfrentamiento con las pr\u00e1cticas corruptas existentes dentro de sectores militares antes del golpe de Estado de 1963.<\/p>\n<p>Sin embargo, en aquel recuerdo oral, Lachapelle incurri\u00f3 en una imprecisi\u00f3n hist\u00f3rica al afirmar que Bosch hab\u00eda pedido a ciertos jefes militares \u201crebajar las comisiones\u201d derivadas de compras y negociaciones il\u00edcitas. La documentaci\u00f3n escrita del propio Bosch demuestra otra cosa.<\/p>\n<p>En Crisis de la democracia de Am\u00e9rica en la Rep\u00fablica Dominicana, Bosch explica que convoc\u00f3 a los jefes militares para exigir el fin de esas pr\u00e1cticas corruptas. No habl\u00f3 de reducir comisiones, sino de eliminarlas.<\/p>\n<p>Bosch consideraba que el cobro de comisiones constitu\u00eda una deshonra para la democracia y una forma de robo contra el pueblo dominicano.<\/p>\n<p>La imprecisi\u00f3n de Lachapelle no disminuye, sin embargo, el valor de su testimonio. Por el contrario, confirma hasta qu\u00e9 punto los militares constitucionalistas identificaban a Bosch con una conducta \u00e9tica excepcional dentro de la vida p\u00fablica dominicana. El propio hecho de resumir la figura de Bosch en la palabra \u201cMoral\u201d revela la huella que dej\u00f3 en hombres como H\u00e9ctor Lachapelle D\u00edaz.<\/p>\n<p>Y precisamente esa dimensi\u00f3n moral fue uno de los elementos que uni\u00f3 a Bosch, Rafael Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez y oficiales como Tamayo. No se trataba \u00fanicamente de una conspiraci\u00f3n militar para retornar al poder a un presidente depuesto; se trataba tambi\u00e9n de una lucha por restaurar la dignidad institucional, combatir la corrupci\u00f3n y devolverle sentido \u00e9tico al ejercicio del poder p\u00fablico.<\/p>\n<p>El capit\u00e1n H\u00e9ctor Lachapelle D\u00edaz ha honrado durante toda su vida aquel compromiso patri\u00f3tico. Junto a hombres como Rafael Tom\u00e1s Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez, Francisco Alberto Caama\u00f1o De\u00f1\u00f3, Lora Fern\u00e1ndez y Montes Arache, form\u00f3 parte de una generaci\u00f3n de militares constitucionalistas que, como escribi\u00f3 Bosch, eran: \u201calmas templadas, que traen a la vida el amor a lo grande y la decisi\u00f3n de realizar obras dignas.\u201d<\/p>\n<p>Su lealtad al ideal constitucionalista y al coronel Caama\u00f1o ha sido inalterable, aunque intentos calumniosos hayan tratado de manchar su imagen.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Fuente:<br \/>\nArlette Fern\u00e1ndez, Coronel Rafael Tom\u00e1s Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez: soldado del pueblo y militar de la libertad.<br \/>\nTercera edici\u00f3n, 2013. Fundaci\u00f3n Coronel Rafael Tom\u00e1s Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez. Impresi\u00f3n Talleres Gr\u00e1ficos Omar CD\u2019s.<\/p>\n<p><em>En homenaje y recordaci\u00f3n del coronel Rafael Tom\u00e1s Fern\u00e1ndez Dom\u00ednguez, al cumplir 61 a\u00f1os de su muerte.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Fidel Soto Castro &nbsp; Relaci\u00f3n conspirativa e hist\u00f3rica entre Ricardo Soto (Juan Bosch), Luis&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":81760,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-81759","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81759","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81759"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81759\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81761,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81759\/revisions\/81761"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81760"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81759"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81759"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81759"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}