{"id":81679,"date":"2026-08-14T00:05:45","date_gmt":"2026-08-14T04:05:45","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=81679"},"modified":"2026-08-13T18:05:57","modified_gmt":"2026-08-13T22:05:57","slug":"ni-ultra-ni-progresismo-un-conservadurismo-que-ni-al-centro-llega","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/08\/14\/ni-ultra-ni-progresismo-un-conservadurismo-que-ni-al-centro-llega\/","title":{"rendered":"Ni ultra ni progresismo: un conservadurismo que ni al centro llega\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>Por ALFONSO -FONCHI- TEJEDA<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-64816\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi-150x150.jpg 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi-300x298.jpg 300w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi.jpg 540w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Cu\u00e1ndo la era estaba \u201cpariendo un coraz\u00f3n\u201d y \u201c tocar el cielo\u201d estaba al alcance de las manos, espacio imaginario que el hombre sobrepas\u00f3 cuando aluniz\u00f3 en el nocturnal sat\u00e9lite, la expresi\u00f3n del protagonista de esa haza\u00f1a, Neil Armstrong: \u00abEste es un peque\u00f1o paso para el hombre, un gran salto para la humanidad\u00bb, entonces parec\u00eda que la esperanza era una realidad, la que al final devino en una burbuja que, como tal, estall\u00f3.<\/p>\n<p>Cierto que esa burbuja dur\u00f3 tanto que se presum\u00eda m\u00e1s all\u00e1 de la condici\u00f3n ef\u00edmera que caracteriza esas esferas, y presentaba condiciones que avalaban la posibilidad de permanencia dado el tiempo que se prolong\u00f3 y la capacidad que demostr\u00f3, hasta el grado de hacerla contagiante, contagiosa, en la lucha bipolar que dominaba el mundo.<\/p>\n<p>Parad\u00f3jico resulta que las huellas de esa franja sean mayoritarias en el mundo en cuanto a poblaci\u00f3n, pero que la esencia de lo que pretendi\u00f3 ser est\u00e9 impregnada de fuerte arraigo de lo que antes rechazaba, y que ahora sea aquella antigua impugnaci\u00f3n lo que le permita viabilizar parte de su propuesta original que, adem\u00e1s, le permite ostentar un estatus de autosuficiencia y una potencia confrontacional que tiene a su rival en un inquietante estado.<\/p>\n<p>Esa bipolaridad reparti\u00f3 zonas de influencia, y aqu\u00ed en la regi\u00f3n latinoamericana y caribe\u00f1a, durante mucho tiempo y en muchos pa\u00edses predomin\u00f3 la influencia estadounidense, aunque con excepciones puntuales, y la permanente lucha desde muchos pa\u00edses en los que grupos y tendencias pugnan por cambiar la situaci\u00f3n, intento en el que muchos fracasaron con un costo demasiado alto y unas consecuencias catastr\u00f3ficas.<\/p>\n<p>Si este comienzo de Siglo fue motivador, esperanzador para esa corriente impugnadora que logr\u00f3 un dominio en la mayor\u00eda de los pa\u00edses de la regi\u00f3n, hoy, de esa ola quedan recuerdos muy lamentables, y una nueva realidad: carecen del entusiasmo y la potabilidad que los haga atractivo ante la mayor\u00eda, adem\u00e1s que est\u00e1n en una muy marcada desventaja, precisamente frente a la parte m\u00e1s conservadora de la que antes era su franja opositora.<\/p>\n<p>En el caso dominicano, la situaci\u00f3n es bastante sui generis: la ola extremista del conservadurismo &#8211; como se expresa en otro lugares- es una lejana posibilidad pese a que la actual direcci\u00f3n tiene tintes ultraconservadores, que aunque muchos quisieran convertir en mayoritario, la realidad le traba esa pretensi\u00f3n; que en cambio, la incapacidad y dispersi\u00f3n del frente progresista, le permite al conservadurismo ser una oferta que ni bordea un centrismo limitado, ni se asusta por su incapacidad para superarlo.<\/p>\n<p>\u00a1As\u00ed estamos!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ALFONSO -FONCHI- TEJEDA &nbsp; Cu\u00e1ndo la era estaba \u201cpariendo un coraz\u00f3n\u201d y \u201c tocar&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":64816,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[58,55,51],"tags":[],"class_list":["post-81679","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-alfonso-fonchi-tejeda","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81679","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81679"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81679\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81680,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81679\/revisions\/81680"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81679"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81679"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81679"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}