{"id":81449,"date":"2026-08-02T00:10:32","date_gmt":"2026-08-02T04:10:32","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=81449"},"modified":"2026-08-02T00:18:36","modified_gmt":"2026-08-02T04:18:36","slug":"con-el-deporte-y-los-deportistas-podemos-decir-como-cuquin-victoria-si-no-fuera-por-esos-momentitos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/08\/02\/con-el-deporte-y-los-deportistas-podemos-decir-como-cuquin-victoria-si-no-fuera-por-esos-momentitos\/","title":{"rendered":"Con el deporte y los deportistas podemos decir como Cuqu\u00edn Victoria: \u201cSi no fuera por esos momentitos\u2026\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Por ALFONSO -FONCHI- TEJEDA<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-64816\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi-150x150.jpg 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi-300x298.jpg 300w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/Fonchi.jpg 540w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>Es una verdad incontrastable que el deporte, en sentido general, y algunas disciplinas y figuras en particular, han reportado a la sociedad dominicana en los \u00faltimos tiempos las mayores satisfacciones colectivas, las que se han convertido en sinergia y resiliencia con la que enfrentar una cotidianidad que d\u00eda a d\u00eda parece desafiar un clima cada vez m\u00e1s voluble pero con tendencia a lo extremo, un tr\u00e1nsito ante el que parece que todos nos rendimos \u201ca lo que sea\u201d, y a una desaz\u00f3n que nubla hasta la esperanza.<\/p>\n<p>Ante esa consuetudinaria actitud que parece imponerse, el deporte &#8211; que a decir del legendario Fafa Taveras es, junto con la pol\u00edtica, la brujer\u00eda y el juego de azar, los temas dominantes en el quehacer de los y las dominicanos\/as; aunque tal vez la brujer\u00eda hoy carezca de aquella dimensi\u00f3n de cuando el dirigente pol\u00edtico formul\u00f3 su apreciaci\u00f3n -d\u00e9cadas de 1970\/1980-, en posible compensaci\u00f3n est\u00e1 el juego de azar, del que las \u00faltimas cifras establecen un movimiento econ\u00f3mico por encima de los 300 millones de pesos apostados cada d\u00eda.<\/p>\n<p>De la pelota, basta recordar que siempre se le ha denominado el \u201cdeporte rey\u201d del pa\u00eds, que tiene entre sus m\u00e9ritos \u201cclandestinos\u201d ser la \u00fanica actividad social que respeta la agenda temporallos juegos del b\u00e9isbol profesional son los \u00fanicos en comenzar a la hora pautada 8:00 PM, y es tambi\u00e9n la m\u00e1s popular disciplina, que a los largos de los a\u00f1os &#8211; desde septiembre de 1956 cuando Osvaldo Vigil debut\u00f3 como el primer dominicano en Grandes Ligas-, hasta ahora reci\u00e9n con la selecci\u00f3n de b\u00e9isbol que compiti\u00f3 en el Cl\u00e1sico Mundial de B\u00e9isbol 2026, con uno de los equipos m\u00e1s poderoso y costoso de la historia de estrellas de las Grandes Ligas.<\/p>\n<p>Si los muchachos que integraron ese equipo demostraron coraje, entrega, disposici\u00f3n y alegr\u00eda, con y por lo que estaban haciendo, el pa\u00eds entero, dominicanos\/as repartidos a lo ancho y largo del mundo hicieron vibrar sus \u00edntimas fibras de manera tan ostensible que impactaron con tal entusiasmo a los seguidores del b\u00e9isbol-sin importar d\u00f3nde se encontraban- disposici\u00f3n, af\u00e1n y apoyo a un conglomerado que ni siquiera porque fuera descartado antes de la competici\u00f3n final rest\u00f3 empuje, reconocimiento y devoci\u00f3n a esos j\u00f3venes.<\/p>\n<p>Porque esa fue una de las motivaciones m\u00e1s resaltantes: que quienes protagonizaron tan embrujante y cohesionador impacto, son j\u00f3venes instalados en la veintena de a\u00f1os pero que asumieron, desde las energ\u00edas juveniles, una madurez responsable frente al pa\u00eds y su gente, una manera de colectiva gratificaci\u00f3n, tal como la que han venido derramando la ya marca pa\u00eds, \u00abLas Reinas del Caribe\u201d, conjunto de voleibol que mantiene a Rep\u00fablica Dominicana en los m\u00e1s altos est\u00e1ndares de esa disciplina, y a muchas de sus integrantes (Priscila Rivera, Brenda Castillo, considerada la mejor l\u00edbero del mundo, famosa por sus excepcionales defensas y premios como Jugadora M\u00e1s Valiosa en torneos internacionales; Brayelin Mart\u00ednez y Jineiry Mart\u00ednez, y Niverka Marte, entre otras), jugando en distintos escenarios.<\/p>\n<p>Todav\u00eda sin la dimensi\u00f3n grupal de los participantes del Cl\u00e1sico Mundial del B\u00e9isbol, ni de la trascendencia de Las Reinas del Caribe, hijos de descendientes de dominicanos en el exterior, tambi\u00e9n est\u00e1n destacando en el baloncesto de Estados Unidos (Al Horford, logr\u00f3 un campeonato mundial con Boston; Karl Anthony Towns, otro con los Knicks de NY, entre los que han pasado por esa liga, y otros que prometen llegar como Yaxel Lenderborg); y la judoca Esmeralda Damiano, nacida en Suiza, hija de italiano y una dominicana, ganadora de una medalla de oro.<\/p>\n<p>Junto con la Damiano ha ganado medalla de oro en esa disciplina, la francomacorisana Ana Rosa Garc\u00eda, en las competencias de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, celebr\u00e1ndose en el pa\u00eds, inaugurados el pasado viernes con un espect\u00e1culo del que todo han resaltado la vistosidad, organizaci\u00f3n y esplendor, esperanzadora puesta en escena de las capacidades de la Rep\u00fablica Dominicana, talento c\u00f3mo el que con tanta disciplina, dedicaci\u00f3n y entrega pone en cada una de sus carreras en los 100 metros planos la imparable Marisleidy Paulino, destacad\u00edsima entre los deportistas y disciplinas que en estos tiempo tanta alegr\u00eda, sinergia y resiliencia aportan a esta \u201cmedia isla\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ALFONSO -FONCHI- TEJEDA Es una verdad incontrastable que el deporte, en sentido general, y&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":64816,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[58,55,51],"tags":[],"class_list":["post-81449","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-alfonso-fonchi-tejeda","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81449","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81449"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81449\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81462,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81449\/revisions\/81462"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/64816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81449"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81449"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81449"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}