{"id":81402,"date":"2026-07-30T00:05:14","date_gmt":"2026-07-30T04:05:14","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=81402"},"modified":"2026-07-29T14:57:51","modified_gmt":"2026-07-29T18:57:51","slug":"territorios-en-riesgos-la-isla-tiembla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/07\/30\/territorios-en-riesgos-la-isla-tiembla\/","title":{"rendered":"Territorios en riesgos: La isla tiembla"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>Carmen Veloz<\/strong> y<strong> Luis Carvajal<\/strong>,<br \/>\nComisi\u00f3n Ambiental de la UASD<\/p>\n<p>Un terremoto llega sin anunciar horario. En pocos segundos pone a prueba edificios, suelos, tuber\u00edas, puentes, hospitales, escuelas y la preparaci\u00f3n de la gente. La sacudida puede comenzar de repente, pero <strong>la seguridad o la tragedia depende tambi\u00e9n de decisiones tomadas durante muchos a\u00f1os<\/strong>.<br \/>\nUn c\u00e1lculo mal hecho, una construcci\u00f3n sin supervisi\u00f3n, una pared eliminada, una azotea sobrecargada o una escuela que nunca fue evaluada pueden convertir el movimiento del suelo en desastre. <strong>La prevenci\u00f3n comienza antes: en el dise\u00f1o, en la inspecci\u00f3n, en el mantenimiento, en la educaci\u00f3n y en la organizaci\u00f3n social<\/strong>.<br \/>\n<strong>El temblor dura segundos. La capacidad de proteger la vida se construye todos los d\u00edas. <\/strong>El terremoto de Puerto Plata ocurri\u00f3 a las 12:45 de la madrugada del 22 de septiembre de 2003. La fotograf\u00eda de una escuela con el primer piso colapsado deja una pregunta inc\u00f3moda: <em>\u00bfqu\u00e9 habr\u00eda ocurrido con las aulas ocupadas?<\/em> La imagen no debe usarse para sembrar miedo. Debe ayudarnos a fijar una prioridad:<strong>escuelas, hospitales y dem\u00e1s edificaciones esenciales tienen que evaluarse y reforzarse antes del pr\u00f3ximo sismo<\/strong>.<\/p>\n<div id=\"attachment_81379\" style=\"width: 959px\" class=\"wp-caption alignright\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-81379\" class=\"wp-image-81379 size-full\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/IMG-20260723-WA0054-e1785350877514.jpg\" alt=\"\" width=\"949\" height=\"621\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/IMG-20260723-WA0054-e1785350877514.jpg 949w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/IMG-20260723-WA0054-e1785350877514-300x196.jpg 300w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/IMG-20260723-WA0054-e1785350877514-768x503.jpg 768w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/IMG-20260723-WA0054-e1785350877514-585x383.jpg 585w\" sizes=\"(max-width: 949px) 100vw, 949px\" \/><p id=\"caption-attachment-81379\" class=\"wp-caption-text\">_Escuela La Reforma, Puerto Plata: colapso del primer piso tras el terremoto de 2003.<\/p><\/div>\n<p><strong>Una isla entre placas activas<\/strong><br \/>\nLa isla de Santo Domingo se encuentra en una zona de interacci\u00f3n entre las placas del Caribe y Norteam\u00e9rica. En el territorio y sus alrededores act\u00faan la Falla Septentrional, al norte; el sistema Enriquillo\u2013Plantain Garden, al sur; y estructuras activas mar adentro capaces de producir terremotos y, en determinadas condiciones, tsunamis.<br \/>\nLa historia conserva advertencias severas: los terremotos de 1562 da\u00f1aron Santiago y La Vega; el de 1842 afect\u00f3 el norte de la isla; y en agosto de 1946 un gran sismo, de magnitud cercana a 8, gener\u00f3 un tsunami que alcanz\u00f3 la costa nordeste. En 2010, el terremoto de Hait\u00ed mostr\u00f3 nuevamente que una sacudida localizada en un lado de la isla puede convertirse en una tragedia humana y social de alcance regional.<br \/>\nEl Atlas de Estad\u00edsticas Ambientales 2024 informa que el Centro Nacional de Sismolog\u00eda registr\u00f3 en 2023 unos 125 sismos de magnitud superior a 3.5 en territorio dominicano: un promedio aproximado de uno cada 72 horas. La mayor\u00eda no causa da\u00f1os y muchos apenas se sienten. <strong>La actividad frecuente confirma que vivimos en una regi\u00f3n s\u00edsmica; no permite anunciar el d\u00eda del pr\u00f3ximo gran terremoto<\/strong>.<br \/>\nAl 22 de julio de 2026, el informe de sismo sentido m\u00e1s reciente publicado por el CNS-UASD correspond\u00eda al evento de magnitud 4.5 registrado el 14 de julio al este-nordeste de Las Terrenas. Ese dato describe un hecho observado; <strong>un sismo sentido no anuncia por s\u00ed solo que otro mayor est\u00e9 pr\u00f3ximo<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Magnitud e intensidad no significan lo mismo<\/strong><br \/>\nLa <strong>magnitud<\/strong> estima la energ\u00eda liberada por el terremoto y se expresa con un valor para el evento. La <strong>intensidad<\/strong>\u00a0describe c\u00f3mo se sinti\u00f3 y qu\u00e9 efectos produjo en cada lugar. Por eso un mismo terremoto puede causar da\u00f1os muy distintos de un barrio a otro.<br \/>\nLa distancia a la fuente importa, pero tambi\u00e9n el suelo. Los sedimentos blandos pueden amplificar la sacudida. Un relleno o suelo saturado puede perder resistencia mediante<strong> licuefacci\u00f3n<\/strong>. Una ladera puede deslizarse. Las fallas pueden afectar carreteras, puentes, tuber\u00edas y l\u00edneas de servicio. <strong>El mapa nacional orienta; el estudio geot\u00e9cnico y estructural del lugar permite decidir<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>Una edificaci\u00f3n tambi\u00e9n guarda la historia de sus cambios<\/strong><br \/>\nDos construcciones vecinas pueden responder de manera diferente por su dise\u00f1o, sus materiales, la calidad de la mano de obra, el mantenimiento y las intervenciones realizadas despu\u00e9s. Una vivienda bien calculada puede debilitarse con cambios improvisados; una que naci\u00f3 con deficiencias puede quedar todav\u00eda m\u00e1s expuesta.<br \/>\nEntre las modificaciones que requieren evaluaci\u00f3n aparecen los anexos, marquesinas, balcones, escaleras y pisos adicionales; la eliminaci\u00f3n de paredes; la apertura o ampliaci\u00f3n de puertas y ventanas; y cualquier corte en vigas, columnas, losas o dinteles para pasar tuber\u00edas, colocar equipos o cambiar la distribuci\u00f3n interior. <strong>Antes de quitar, abrir, cargar o a\u00f1adir, hay que saber qu\u00e9 funci\u00f3n cumple esa parte del edifici<\/strong>o.<br \/>\nCambiar solamente el marco de una ventana no siempre afecta la estructura. El peligro aparece cuando se agranda el hueco o se corta el dintel, una columna, una viga o una pared que participa en la resistencia lateral. Como a simple vista no siempre puede saberse qu\u00e9 pared cumple esa funci\u00f3n, la decisi\u00f3n debe ser revisada por un profesional competente.<\/p>\n<p><strong>Tinacos y azoteas: un peso que no debe improvisarse<\/strong><br \/>\nUn tinaco de 1,000 litros contiene aproximadamente *una tonelada de agua*, sin contar el recipiente ni la base. Cuando varios tinacos se concentran en un punto, descansan sobre blocks sueltos o no est\u00e1n anclados, pueden aumentar las cargas, desplazarse durante la sacudida, romper tuber\u00edas o caer.<br \/>\nLa azotea tampoco debe convertirse sin control en almac\u00e9n de blocks, arena, varillas, muebles viejos, equipos, escombros o materiales de construcci\u00f3n. El peso adicional aumenta las fuerzas que la estructura debe resistir durante un terremoto. <strong>Los tinacos necesitan soportes calculados, distribuci\u00f3n adecuada de la carga y anclajes; las azoteas necesitan orden, mantenimiento y revisi\u00f3n.<\/strong><br \/>\nEsto no significa vaciar o mover un tinaco de manera improvisada. Si existen dudas, corresponde solicitar una revisi\u00f3n t\u00e9cnica que indique c\u00f3mo corregir el problema sin crear otro riesgo.<br \/>\nEn Puerto Plata tambi\u00e9n colaps\u00f3 el primer piso de algunos edificios comerciales. Ese tipo de da\u00f1o ayuda a explicar el llamado <strong>piso d\u00e9bil<\/strong>: una planta baja abierta, con pocas paredes o columnas insuficientes, que concentra la deformaci\u00f3n. Cada caso requiere estudio; un ejemplo ilustra un problema, no sustituye el diagn\u00f3stico.<\/p>\n<p><strong>La responsabilidad comienza mucho antes del movimiento<\/strong><br \/>\nLa seguridad s\u00edsmica requiere responsabilidades diferenciadas. La preparaci\u00f3n familiar y comunitaria resulta indispensable, pero <strong>la organizaci\u00f3n de la gente no sustituye el deber del Estado de regular, inspeccionar, informar y proteger.<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><strong>El Gobierno central, el MIVHED, ONESVIE y los ayuntamientos<\/strong> deben aplicar las normas, fiscalizar las obras y publicar prioridades de evaluaci\u00f3n y reforzamiento. El nuevo C\u00f3digo de Construcci\u00f3n tiene una transici\u00f3n hasta el 10 de abril de 2027: cada proyecto debe usar \u00edntegramente el r\u00e9gimen anterior o el nuevo, sin mezclar disposiciones.<\/li>\n<li><strong>Educaci\u00f3n, Salud y las entidades responsables de servicios esenciales<\/strong> deben inventariar escuelas, hospitales, acueductos, estaciones de bomberos, puentes y centros de gran concentraci\u00f3n; evaluar primero los de mayor amenaza y vulnerabilidad; y garantizar continuidad de agua, energ\u00eda y comunicaciones.<\/li>\n<li><strong>Ingenieros, arquitectos, constructores y supervisores<\/strong> deben calcular, documentar, inspeccionar y negarse a ejecutar cambios que pongan vidas en peligro. La firma profesional implica responsabilidad \u00e9tica, no un simple tr\u00e1mite.<\/li>\n<li><strong>Propietarios, administraciones de condominios y comercios<\/strong> deben dar mantenimiento, evitar sobrecargas y solicitar evaluaci\u00f3n antes de modificar paredes, huecos, techos, columnas, anexos o n\u00famero de pisos.<\/li>\n<li><strong>Familias, escuelas, centros de trabajo y organizaciones comunitarias<\/strong> deben aprender, practicar, identificar a quienes necesitar\u00e1n ayuda y mantener comunicaci\u00f3n con las autoridades.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Esta responsabilidad no puede descargarse sobre quienes viven donde pudieron y construyeron con los recursos que ten\u00edan. Las pol\u00edticas p\u00fablicas deben ofrecer suelo seguro, asistencia t\u00e9cnica, financiamiento para reforzar y, cuando el peligro no pueda reducirse, alternativas de reubicaci\u00f3n dignas, cercanas y acordadas con las familias. <strong>Ninguna decisi\u00f3n externa debe empujar a una comunidad hacia terrenos o edificaciones m\u00e1s fr\u00e1giles.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Educaci\u00f3n continua: qu\u00e9 hacer antes, durante y despu\u00e9s<\/strong><br \/>\nUna charla aislada se olvida. La preparaci\u00f3n debe repetirse en escuelas, barrios, centros de trabajo, iglesias, clubes y condominios. Los simulacros sirven cuando incluyen a ni\u00f1os, personas mayores, personas con discapacidad, enfermos y quienes no dominan la lectura. *Practicar convierte una recomendaci\u00f3n en una reacci\u00f3n posible bajo presi\u00f3n.*<\/p>\n<p><strong>Antes: reducir lo que puede caer, fallar o confundir<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Reconocer los lugares m\u00e1s seguros de cada habitaci\u00f3n y mantener libres las salidas.<\/li>\n<li>Fijar estantes, televisores, cilindros, calentadores y objetos pesados; revisar tinacos, bases, anclajes y cargas acumuladas en la azotea.<\/li>\n<li>No eliminar paredes, abrir huecos ni construir anexos o pisos adicionales sin evaluaci\u00f3n profesional.<\/li>\n<li>Saber c\u00f3mo cerrar gas, agua y electricidad; guardar linterna, radio, medicamentos, agua, copias de documentos y calzado resistente en un lugar accesible.<\/li>\n<li>Acordar un punto de encuentro y una forma de reunificar a la familia si falla la telefon\u00eda.<\/li>\n<li>En la costa, conocer y caminar la ruta hacia un lugar alto o tierra adentro; medir el tiempo real e identificar qui\u00e9n necesitar\u00e1 acompa\u00f1amiento.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Durante: proteger la cabeza y evitar una salida peligrosa<\/strong><\/p>\n<p>Dentro de una edificaci\u00f3n, la recomendaci\u00f3n general es *agacharse, cubrirse y agarrarse*: bajar para no caer, proteger la cabeza y cuello bajo una mesa resistente si est\u00e1 cerca, y sujetarse hasta que termine el movimiento. Si no hay mesa, conviene colocarse junto a una pared interior, lejos de ventanas, y cubrir la cabeza y el cuello con los brazos.<\/p>\n<ul>\n<li>*No correr hacia escaleras, puertas o balcones mientras todo se mueve.* Los marcos de las puertas no ofrecen una protecci\u00f3n especial en la mayor\u00eda de las construcciones actuales.<\/li>\n<li>No usar ascensores.<\/li>\n<li>Si se est\u00e1 afuera, alejarse de fachadas, muros, postes, cables y \u00e1rboles. Si se conduce, detenerse en un lugar despejado, lejos de puentes y tendidos, y permanecer dentro del veh\u00edculo.<\/li>\n<li>En un espacio muy concurrido, no empujar hacia la salida; protegerse y seguir las indicaciones del personal responsable.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Si la costa da se\u00f1ales, caminar y alejarse sin esperar<\/strong><\/p>\n<p>No todo terremoto produce tsunami. Sin embargo, cerca del mar deben conocerse las se\u00f1ales naturales: *un movimiento fuerte o prolongado, un retiro o ascenso extra\u00f1o del agua y un ruido inusual procedente de la costa*. Despu\u00e9s de que termine la sacudida, quien perciba esas se\u00f1ales debe alejarse a pie hacia un lugar alto o tierra adentro siguiendo las rutas establecidas. Pueden llegar varias olas. No se debe ir a mirar ni regresar hasta recibir la indicaci\u00f3n oficial.<\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s: ayudar sin convertirse en otra v\u00edctima<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Esperar r\u00e9plicas. Salir con calma por las escaleras cuando haya terminado el movimiento y no volver a una edificaci\u00f3n da\u00f1ada hasta que sea evaluada.<\/li>\n<li>Evitar cables ca\u00eddos, fugas de gas, incendios, vidrios, muros inestables y agua posiblemente contaminada.<\/li>\n<li>Atender heridas y pedir ayuda. No mover a una persona gravemente lesionada salvo que permanezca en peligro inmediato.<\/li>\n<li>Comprobar la situaci\u00f3n de vecinos que puedan necesitar apoyo; usar mensajes breves para no saturar las comunicaciones.<\/li>\n<li>Informar da\u00f1os y necesidades por los canales acordados, evitar rumores y no entrar en estructuras inestables para rescatar objetos.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Organizarse tambi\u00e9n construye poder social<\/strong><br \/>\nUna comunidad preparada conoce sus suelos, las edificaciones m\u00e1s fr\u00e1giles, las rutas, los espacios abiertos y las personas que necesitar\u00e1n apoyo. Sabe qui\u00e9n tiene formaci\u00f3n en primeros auxilios, comunicaciones o log\u00edstica; mantiene un listado actualizado y realiza simulacros que descubren fallas antes de la emergencia.<\/p>\n<p>Esa organizaci\u00f3n debe coordinarse con el Centro de Operaciones de Emergencias, la Defensa Civil, los bomberos, los ayuntamientos, los centros de salud, las escuelas y las instituciones t\u00e9cnicas. La comunidad aporta memoria, vigilancia y solidaridad; las autoridades aportan recursos, informaci\u00f3n, regulaci\u00f3n y respuesta especializada.<\/p>\n<p>*Conocer el territorio, exigir construcciones seguras y saber qu\u00e9 hacer antes, durante y despu\u00e9s de un terremoto aumentan la capacidad de la gente para proteger la vida y reclamar sus derechos. Esa capacidad organizada forma parte del poder social, del poder popular\u00bb.<\/p>\n<p>No controlamos el movimiento de las placas. S\u00ed podemos controlar muchas de las decisiones que convierten una sacudida en tragedia: *d\u00f3nde construimos, c\u00f3mo construimos, qu\u00e9 modificamos, qu\u00e9 inspeccionamos, qu\u00e9 ense\u00f1amos y c\u00f3mo nos organizamos*.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carmen Veloz y Luis Carvajal, Comisi\u00f3n Ambiental de la UASD Un terremoto llega sin&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":81379,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-81402","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81402","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81402"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81402\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81405,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81402\/revisions\/81405"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81379"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81402"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81402"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81402"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}