{"id":81243,"date":"2026-07-23T00:00:49","date_gmt":"2026-07-23T04:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=81243"},"modified":"2026-07-22T13:53:34","modified_gmt":"2026-07-22T17:53:34","slug":"del-bosque-al-centro-olimpico-el-vuelo-de-coli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/07\/23\/del-bosque-al-centro-olimpico-el-vuelo-de-coli\/","title":{"rendered":"Del bosque al Centro Ol\u00edmpico: el vuelo de Col\u00ed"},"content":{"rendered":"<div class=\"elementor-element elementor-element-5a38e61 e-flex e-con-boxed e-con e-child\" data-id=\"5a38e61\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n<div class=\"e-con-inner\">\n<div class=\"elementor-element elementor-element-d2a4feb elementor-widget elementor-widget-theme-post-excerpt\" data-id=\"d2a4feb\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"theme-post-excerpt.default\">\n<div class=\"elementor-widget-container\">Santo Domingo (Prensa Latina) Antes de convertirse en la mascota de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, el barrancol\u00ed ya era un s\u00edmbolo de La Espa\u00f1ola.<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"elementor-element elementor-element-f5ec5bf e-flex e-con-boxed e-con e-child\" data-id=\"f5ec5bf\" data-element_type=\"container\" data-e-type=\"container\">\n<div class=\"e-con-inner\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"elementor-element elementor-element-80c8584 elementor-mobile-align-left elementor-widget elementor-widget-post-info\" data-id=\"80c8584\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"post-info.default\">\n<div class=\"elementor-widget-container\">\n<p>Durante siglos habit\u00f3 bosques, cafetales y senderos rurales de la isla, donde su peque\u00f1o cuerpo de colores vivos y su particular canto forman parte del paisaje natural del Caribe.<\/p>\n<p>Ahora, bajo el nombre de Col\u00ed, emprende un vuelo diferente: acompa\u00f1ar\u00e1 a atletas de 37 pa\u00edses y territorios durante la cita regional que reunir\u00e1 en Santo Domingo a m\u00e1s de seis mil competidores del 24 de julio al 8 de agosto.<\/p>\n<p>La contracci\u00f3n del nombre de esta ave end\u00e9mica convirti\u00f3 a la mascota de los Juegos en un personaje cercano, pero sin perder el v\u00ednculo con la especie que representa. Su elecci\u00f3n fue una mirada hacia la identidad.<\/p>\n<p>El barrancol\u00ed (Todus subulatus) mide apenas entre 11 y 12 cent\u00edmetros y pesa alrededor de seis gramos, pero posee una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s valiosas de la naturaleza: solo existe en la isla que comparten Rep\u00fablica Dominicana y Hait\u00ed.<\/p>\n<p>Su plumaje re\u00fane algunos de los colores m\u00e1s representativos del tr\u00f3pico. El verde de su espalda se mezcla con la vegetaci\u00f3n, la garganta roja resalta entre las ramas y peque\u00f1os tonos azules completan una apariencia que lo convierte en una de las aves m\u00e1s llamativas del Caribe.<\/p>\n<p>Sin embargo, su singularidad no est\u00e1 solo en su aspecto. A diferencia de muchas especies que construyen sus nidos sobre los \u00e1rboles, el barrancol\u00ed excava t\u00faneles en barrancos y taludes de tierra para proteger sus cr\u00edas.<\/p>\n<p>Con paciencia y constancia, la pareja trabaja hasta crear una peque\u00f1a cavidad donde continuar\u00e1 el ciclo de la vida.<\/p>\n<p>Esa forma de construir su refugio tambi\u00e9n dio origen al nombre con el que generaciones de dominicanos aprendieron a reconocerlo.<\/p>\n<p>Es peque\u00f1o, pero resistente; discreto, pero imposible de ignorar cuando aparece entre los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s esas caracter\u00edsticas explican por qu\u00e9 termin\u00f3 asociado al esp\u00edritu deportivo.<\/p>\n<p>Durante la presentaci\u00f3n oficial de Col\u00ed, el presidente del Comit\u00e9 Organizador de los Juegos, Jos\u00e9 P. Monegro, destac\u00f3 que el barrancol\u00ed fue escogido por ser un ave end\u00e9mica de la isla y un s\u00edmbolo de identidad nacional.<\/p>\n<p>La mascota representa, adem\u00e1s, valores vinculados al movimiento ol\u00edmpico y al deporte: alegr\u00eda, perseverancia, amistad, respeto y diversidad.<\/p>\n<p>Pero Col\u00ed tambi\u00e9n lleva consigo un mensaje ambiental. La existencia del barrancol\u00ed depende de la conservaci\u00f3n de los ecosistemas donde encuentra alimento y refugio. Proteger bosques, r\u00edos y \u00e1reas naturales significa preservar tambi\u00e9n a las especies que hacen \u00fanica a La Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>De alguna manera, la historia de este peque\u00f1o p\u00e1jaro guarda una ense\u00f1anza parecida a la de los atletas que competir\u00e1n en Santo Domingo: no siempre la grandeza est\u00e1 relacionada con las dimensiones. A veces cabe en unos pocos cent\u00edmetros de plumaje.<\/p>\n<p>Cuando finalicen los Juegos y las luces de los escenarios se apaguen, Col\u00ed dejar\u00e1 de aparecer en carteles, uniformes y ceremonias. Pero el barrancol\u00ed seguir\u00e1 cumpliendo la tarea que ha realizado durante miles de a\u00f1os.<\/p>\n<p>Continuar\u00e1 volando entre los \u00e1rboles de La Espa\u00f1ola, cantando al amanecer y recordando que algunos de los s\u00edmbolos m\u00e1s poderosos de un pa\u00eds nacen lejos de los estadios. oda\/mpv<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santo Domingo (Prensa Latina) Antes de convertirse en la mascota de los XXV Juegos Centroamericanos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":81244,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[61,55,53],"tags":[],"class_list":["post-81243","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-deporte","category-nacionales","category-prensa-latina"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81243","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81243"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81243\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81245,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81243\/revisions\/81245"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81244"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81243"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81243"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81243"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}