{"id":81237,"date":"2026-07-22T00:02:55","date_gmt":"2026-07-22T04:02:55","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=81237"},"modified":"2026-07-22T00:19:25","modified_gmt":"2026-07-22T04:19:25","slug":"los-suicidas-del-fin-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/07\/22\/los-suicidas-del-fin-del-mundo\/","title":{"rendered":"Los suicidas del fin del mundo"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>Enrique S\u00e1nchez<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Hay libros y escritores a los que uno llega y sabe de inmediato a qu\u00e9 atenerse en cuanto a su lectura, porque son escritores que merecen una muy especial atenci\u00f3n en cuanto a lo que escriben y no solo es leerlo sino entrar en su mundo, en un universo en el cual ellos nos ense\u00f1an a pensar y a analizar las cosas.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-81238 size-medium\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Los-suicidas-del-fin-del-mundo-191x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"191\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Los-suicidas-del-fin-del-mundo-191x300.jpeg 191w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Los-suicidas-del-fin-del-mundo-652x1024.jpeg 652w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Los-suicidas-del-fin-del-mundo-585x919.jpeg 585w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Los-suicidas-del-fin-del-mundo.jpeg 719w\" sizes=\"(max-width: 191px) 100vw, 191px\" \/><\/p>\n<p>Por tanto, hay escritores a los que uno lee y sabe casi de inmediato que no ser\u00e1 la \u00faltima vez. Vamos ahora con un libro completamente distinto, uno de esos que no solo se leen, sino que se quedan resonando durante mucho tiempo. El siguiente libro del que quiero hablarte es: <em>Los suicidas del fin del mundo<\/em>, de Leila Guerriero, escritora argentina. Libro publicado originalmente en el 2005 y reeditado recientemente por Anagrama. Aunque es un libro el cual tiene ya casi veinte a\u00f1os, yo lo descubr\u00ed ahora y he podido leer sus p\u00e1ginas, en esta edici\u00f3n m\u00e1s reciente, y ha sido, sin duda, la lectura que m\u00e1s me ha impactado de todas las que he le\u00eddo \u00faltimamente.<\/p>\n<p>Por cuanto a esto,\u00a0<em>Los suicidas del fin del mundo<\/em> es la cr\u00f3nica fundacional de Leila Guerriero.\u00a0Muchos lectores, como quien esto escribe, la conocieron despu\u00e9s por otros libros, pero aqu\u00ed ya est\u00e1 todo: en cuanto a su manera de mirar, su rigor, su sensibilidad, su negativa absoluta al sensacionalismo.<\/p>\n<p>El libro parte de un hecho real ocurrido en Las Heras, un pueblo petrolero de la Patagonia argentina. Resulta que entre 1997 y 1999 murieron doce j\u00f3venes del lugar en circunstancias que conmocionaron a toda la comunidad. Lo que hace la escritora Leila Guerriero en <em>Los suicidas del fin del mundo<\/em> no es buscar una explicaci\u00f3n \u00fanica ni ofrecer respuestas f\u00e1ciles. Lo que hace es viajar hasta all\u00ed, quedarse, caminar las mismas calles azotadas por el viento y escuchar.<\/p>\n<div id=\"attachment_81239\" style=\"width: 260px\" class=\"wp-caption alignleft\"><img decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-81239\" class=\"wp-image-81239 size-medium\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1280px-Leila_Guerriero_2018_cropped-250x300.jpg\" alt=\"\" width=\"250\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1280px-Leila_Guerriero_2018_cropped-250x300.jpg 250w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1280px-Leila_Guerriero_2018_cropped-853x1024.jpg 853w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1280px-Leila_Guerriero_2018_cropped-768x922.jpg 768w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1280px-Leila_Guerriero_2018_cropped-1170x1404.jpg 1170w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1280px-Leila_Guerriero_2018_cropped-585x702.jpg 585w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1280px-Leila_Guerriero_2018_cropped.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 250px) 100vw, 250px\" \/><p id=\"caption-attachment-81239\" class=\"wp-caption-text\">Leila Guerriero<\/p><\/div>\n<p>Y esa es la palabra clave: escuchar. Guerriero entrevista a madres, amigos, novias, vecinos, profesores. Reconstruye vidas una por una. No convierte a esas personas en estad\u00edsticas ni en s\u00edmbolos de nada. Las devuelve a su complejidad. El resultado no es un reportaje fr\u00edo ni una denuncia estridente, sino algo mucho m\u00e1s profundo: un retrato coral de una comunidad herida.<\/p>\n<p>En <em>Los suicidas del fin del mundo<\/em>, el paisaje es, aunque suene manido, casi un personaje m\u00e1s. El viento patag\u00f3nico, la sensaci\u00f3n de aislamiento, el origen artificial del pueblo ligado al petr\u00f3leo estatal y su posterior decadencia tras la privatizaci\u00f3n. Todo eso forma parte de la historia. No es solo el contexto, es el clima moral en el que esas vidas se desarrollan.<\/p>\n<p>Uno de los aspectos que m\u00e1s impresiona del libro es la manera en que Leila Guerriero evita cualquier tentaci\u00f3n de dramatizar en exceso. La prosa es precisa, contenida, muy limpia y di\u00e1fana a la vez. No hay golpes bajos. No hay morbo. Hay, en cambio, una atenci\u00f3n casi obstinada a los detalles, a los silencios, a las contradicciones de los testimonios.<\/p>\n<p>Y eso convierte a <em>Los suicidas del fin del mundo<\/em> en algo m\u00e1s que una cr\u00f3nica sobre una serie de muertes. Es un libro sobre el desamparo, sobre la falta de horizonte, sobre lo que ocurre en ciertos lugares cuando el progreso prometido desaparece y lo \u00fanico que queda es una sensaci\u00f3n de estancamiento. Tambi\u00e9n me parece importante decir que, aunque el tema es dur\u00edsimo, el libro no busca el impacto f\u00e1cil. Lo que hay es la voluntad de entender sin simplificar.<\/p>\n<hr \/>\n<p>Foto de la autora: Rodrigo Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Enrique S\u00e1nchez \u00a0 Hay libros y escritores a los que uno llega y sabe&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":81238,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-81237","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-antillana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81237","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81237"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81237\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81241,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81237\/revisions\/81241"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81238"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81237"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}