{"id":81224,"date":"2026-07-21T00:10:55","date_gmt":"2026-07-21T04:10:55","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=81224"},"modified":"2026-07-20T22:13:05","modified_gmt":"2026-07-21T02:13:05","slug":"el-desgaste-del-oficialismo-y-los-limites-de-la-oposicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/07\/21\/el-desgaste-del-oficialismo-y-los-limites-de-la-oposicion\/","title":{"rendered":"El desgaste del oficialismo y los l\u00edmites de la oposici\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>Por LUIS SALAZAR<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"alignright size-thumbnail wp-image-77129\" src=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/IMG-20260102-WA0044-150x150.jpg\" alt=\"\" width=\"150\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/IMG-20260102-WA0044-150x150.jpg 150w, https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/IMG-20260102-WA0044-585x585.jpg 585w\" sizes=\"(max-width: 150px) 100vw, 150px\" \/>El escenario electoral del 2028 se caracteriza, hasta este momento, por una situaci\u00f3n muy particular. Mientras el oficialismo, aunque desgastado y criticado, conserva importantes fortalezas institucionales y pol\u00edticas, la oposici\u00f3n contin\u00faa enfrentando dificultades para construir una alternativa capaz de aglutinar el descontento existente en diversos sectores de la sociedad. Esta realidad obliga a preguntarse si el principal rasgo pol\u00edtico del momento radica en el desgaste del gobierno o, m\u00e1s bien, en las limitaciones de quienes aspiran a sustituirlo.<\/p>\n<p>Las encuestas publicadas en los \u00faltimos meses sugieren que el principal activo pol\u00edtico del oficialismo sigue siendo el liderazgo del presidente Luis Abinader. M\u00e1s all\u00e1 de las valoraciones que puedan hacerse sobre su gesti\u00f3n, resulta evidente que el Gobierno conserva ventajas importantes derivadas del control del Poder Ejecutivo, del Congreso, y de la mayor\u00eda de los gobiernos locales.<\/p>\n<p>A esto se suma la persistencia de mecanismos clientelares que contin\u00faan desempe\u00f1ando un papel relevante en la construcci\u00f3n de apoyos electorales y en la preservaci\u00f3n de la gobernabilidad. Se ha planteado reiteradamente que la identidad social se ha edificado sobre la base de valores individualistas; raz\u00f3n por la cual, la l\u00f3gica del favor y del acceso privilegiado a recursos estatales sigue siendo un componente importante de la competencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Sin embargo, ser\u00eda un error interpretar esta situaci\u00f3n como una expresi\u00f3n de fortaleza absoluta. Despu\u00e9s de seis a\u00f1os de gesti\u00f3n, el Gobierno comienza a enfrentar los efectos naturales del desgaste. Las denuncias de corrupci\u00f3n, los cuestionamientos vinculados al narcotr\u00e1fico, las obras inconclusas y las dificultades para responder a determinadas demandas sociales constituyen factores que erosionan gradualmente el capital pol\u00edtico acumulado.<\/p>\n<p>A esto hay que a\u00f1adir la presencia del ADN de la tradici\u00f3n perrede\u00edsta que arrastra el PRM: las amenazas de tensiones y divisi\u00f3n interna derivadas de la sucesi\u00f3n presidencial. La postergaci\u00f3n de procesos internos para la elecci\u00f3n de nuevas autoridades refleja que el partido oficialista enfrenta desaf\u00edos de cohesi\u00f3n que podr\u00edan intensificarse conforme se acerque el pr\u00f3ximo proceso electoral.<\/p>\n<p>Como hemos dicho anteriormente: el oficialismo disfruta de una estabilidad real, pero vulnerable. Real porque conserva amplias capacidades de control pol\u00edtico e institucional; vulnerable porque enfrenta factores de desgaste que, bajo determinadas circunstancias, podr\u00edan alterar el equilibrio actual.<\/p>\n<p>Por su parte, la oposici\u00f3n mayoritaria (FP y PLD) cuenta con fortalezas que no deben ser subestimadas. Tanto la Fuerza del Pueblo como el Partido de la Liberaci\u00f3n Dominicana conservan liderazgos conocidos por la ciudadan\u00eda, experiencia de gobierno, estructuras organizativas y recursos suficientes para competir electoralmente. Ninguna de estas organizaciones puede ser considerada marginal o irrelevante dentro del panorama pol\u00edtico nacional.<\/p>\n<p>No obstante, ambas enfrentan problemas similares. Sus principales liderazgos contin\u00faan generando importantes niveles de rechazo en sectores significativos de la poblaci\u00f3n. En pol\u00edtica, la notoriedad constituye una ventaja, pero tambi\u00e9n puede convertirse en una limitaci\u00f3n cuando una parte considerable del electorado asocia determinadas figuras con experiencias pasadas que desea superar.<\/p>\n<p>A ello se suman dificultades espec\u00edficas. La Fuerza del Pueblo contin\u00faa enfrentando retos para fortalecer liderazgos territoriales con capacidad propia de movilizaci\u00f3n. El PLD, por su parte, todav\u00eda parece inmerso en un proceso de redefinici\u00f3n pol\u00edtica, afectado por deserciones, conflictos internos y la incertidumbre respecto a su futura candidatura presidencial.<\/p>\n<p>No obstante, la principal debilidad de la oposici\u00f3n no parece encontrarse en cada partido por separado, sino en la imposibilidad de construir un proyecto pol\u00edtico com\u00fan capaz de canalizar el descontento social y transformarlo en una mayor\u00eda electoral.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n adquiere una importancia especial porque el desgaste de un gobierno no conduce autom\u00e1ticamente a la victoria de la oposici\u00f3n. Para que se produzca una alternancia pol\u00edtica, generalmente se requiere la existencia de una fuerza capaz de presentarse como una opci\u00f3n cre\u00edble de gobierno, canalizando el descontento social hacia una salida electoral que le favorezca. Hasta el momento, esa condici\u00f3n no parece haberse consolidado plenamente.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las disputas electorales, existe un aspecto de fondo que merece reflexi\u00f3n. Las tres principales fuerzas pol\u00edticas del pa\u00eds comparten amplios consensos en materia econ\u00f3mica, institucional y de pol\u00edtica p\u00fablica. Aunque existen diferencias de liderazgo, estilo y prioridades, las divergencias program\u00e1ticas suelen ser menos profundas de lo que sugieren los discursos partidarios. Precisamente, una de las caracter\u00edsticas del ciclo pol\u00edtico actual es la homogeneizaci\u00f3n de las posiciones pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas de los tres partidos mayoritarios. Donde antes ten\u00edamos partidos socialdem\u00f3cratas, socialcristianos o de liberaci\u00f3n nacional, hoy tenemos organizaciones con visiones neoliberales compartidas.<\/p>\n<p>Dada esta situaci\u00f3n, la competencia pol\u00edtica gira alrededor de qui\u00e9n administra el Estado y no sobre proyectos claramente diferenciados de sociedad. Por eso, se percibe que las diferencias entre los principales actores pol\u00edticos son, en ocasiones, m\u00e1s administrativas que estrat\u00e9gicas porque m\u00e1s que tres partidos, tenemos un solo partido, en funci\u00f3n de que comparten la misma visi\u00f3n ideol\u00f3gica y pol\u00edtica, m\u00e1s all\u00e1 de los adornos.<\/p>\n<p>Una de las consecuencias de esta \u00faltima situaci\u00f3n es que, dado el descontento ciudadano con la pol\u00edtica y los partidos, se abra la posibilidad de que alguien que represente una visi\u00f3n antipol\u00edtica juegue un papel importante en el pr\u00f3ximo escenario electoral, no necesariamente que resulte ganador, pero ser\u00eda una novedad que alterar\u00eda la normalidad en que se mueve el sistema pol\u00edtico dominicano.<\/p>\n<p>A\u00fan nos falta tiempo para poder precisar cu\u00e1les de estas tendencias se convertir\u00e1n en hechos efectivos y concretos, transform\u00e1ndose en factores cruciales para determinar los resultados electorales de 2028. Lo cual no es obst\u00e1culo para que los tomemos en cuenta desde hoy.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por LUIS SALAZAR &nbsp; El escenario electoral del 2028 se caracteriza, hasta este momento, por&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":77129,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[177,55,51],"tags":[],"class_list":["post-81224","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-luis-salazar","category-nacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81224","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81224"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81224\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81225,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81224\/revisions\/81225"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/77129"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81224"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81224"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81224"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}