{"id":81210,"date":"2026-07-20T00:05:43","date_gmt":"2026-07-20T04:05:43","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=81210"},"modified":"2026-07-19T21:11:11","modified_gmt":"2026-07-20T01:11:11","slug":"las-dos-caras-de-la-moneda-por-que-los-dominicanos-emigran-del-paraiso-turistico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/07\/20\/las-dos-caras-de-la-moneda-por-que-los-dominicanos-emigran-del-paraiso-turistico\/","title":{"rendered":"Las dos caras de la moneda: Por qu\u00e9 los dominicanos emigran del \u00abPara\u00edso Tur\u00edstico\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Por NELSON DEL POZO GUZM\u00c1N<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Mientras el Ministerio de Turismo celebra r\u00e9cords hist\u00f3ricos proyectando superar los 12 millones de visitantes, un informe del INDEX revela que la di\u00e1spora dominicana en el exterior ya supera los 3 millones de personas, equivalente al 28% de la poblaci\u00f3n total del pa\u00eds. Este fen\u00f3meno expone una profunda contradicci\u00f3n estructural: un crecimiento econ\u00f3mico impulsado por el capital extranjero que coexiste con una persistente crisis de arraigo laboral y desigualdad social.<\/em><\/p>\n<p><strong>El espejismo macroecon\u00f3mico y los salarios de miseria<\/strong><\/p>\n<p>La narrativa oficial suele utilizar el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) y las divisas del turismo como sin\u00f3nimos de bienestar general. Sin embargo, la metodolog\u00eda cr\u00edtica exige analizar c\u00f3mo se distribuye esa riqueza. El empleo que genera el sector tur\u00edstico y casi todos los dem\u00e1s sectores se caracteriza mayoritariamente por la precarizaci\u00f3n, la alta informalidad y salarios deprimidos. Mientras el costo de la canasta b\u00e1sica familiar sigue en aumento, el sueldo promedio de un trabajador formal apenas cubre las necesidades elementales. Para millones de familias, la econom\u00eda interna no ofrece un proyecto de vida sostenible, sino un estado de estancamiento permanente.<\/p>\n<p><strong>Radiograf\u00eda de la expulsi\u00f3n: \u00bfPor qu\u00e9 huir del \u00abpara\u00edso\u00bb?<\/strong><\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de emigrar \u2014muchas veces a trav\u00e9s de rutas de alto riesgo o mediante el sacrificio del desarraigo\u2014 responde a detonantes estructurales que el Estado no ha logrado resolver y la ciudadan\u00eda ha ido perdiendo la esperanza e ilusi\u00f3n de cambio:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Asfixia de la clase media y profesional: <\/strong>El fen\u00f3meno de la \u00abfuga de cerebros\u00bb se intensifica. M\u00e9dicos, ingenieros y t\u00e9cnicos cualificados optan por empleos de menor cualificaci\u00f3n en el extranjero antes que aceptar la subvaluaci\u00f3n laboral en su propia tierra.<\/li>\n<li><strong>Inseguridad y d\u00e9ficit en servicios esenciales: <\/strong>La violencia social y la criminalidad han dejado de ser hechos aislados para convertirse en un factor de asfixia cotidiana que destruye la paz mental de las familias, oblig\u00e1ndolas a vivir bajo el miedo o a costear costosos sistemas privados de vigilancia. Esta desprotecci\u00f3n se suma a la privatizaci\u00f3n de facto de la salud y la educaci\u00f3n, que fuerza a los hogares a destinar gran parte de sus ingresos a servicios privados ante el colapso, la impunidad y la falta de confianza en los sistemas p\u00fablicos.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li><strong>Precarizaci\u00f3n rural y centralizaci\u00f3n: <\/strong>El abandono sistem\u00e1tico de las econom\u00edas agr\u00edcolas locales centraliza las inversiones en la capital y en burbujas inmobiliarias, tur\u00edsticas o de car\u00e1cter extractivista. Esto provoca el encarecimiento del suelo, destruye los medios de vida locales y empuja a la poblaci\u00f3n a una dolorosa doble migraci\u00f3n: primero del campo a la ciudad en busca de oportunidades, y luego, ante la frustraci\u00f3n urbana, de la ciudad al extranjero.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Las remesas: El subsidio y sacrificio humano que sostiene al sistema<\/strong><\/p>\n<p>Lejos de ser un indicador de \u00e9xito, el flujo masivo de remesas que ingresa al pa\u00eds es la prueba de una econom\u00eda subsidiada por el sacrificio de su di\u00e1spora. El sistema econ\u00f3mico y pol\u00edtico dominicano actual encuentra en la emigraci\u00f3n una v\u00e1lvula de escape doble: por un lado, reduce la presi\u00f3n social del desempleo interno; por el otro, recibe los recursos financieros, m\u00e1s impactantes que todos los programas y subsidios sociales del gobierno, que sostienen el consumo de los hogares m\u00e1s vulnerables. El \u00abpara\u00edso tur\u00edstico\u00bb no se sostiene \u00fanicamente de los d\u00f3lares que traen los visitantes, sino de los d\u00f3lares que env\u00edan quienes se vieron obligados a marcharse.<\/p>\n<p><strong>El desaf\u00edo de recuperar el derecho al arraigo, volver a vivir en el pa\u00eds<\/strong><\/p>\n<p>El registro sociodemogr\u00e1fico del INDEX no debe leerse como una simple estad\u00edstica de crecimiento poblacional en el exterior. Es una alerta demogr\u00e1fica que, observada en sinton\u00eda con la realidad de los hospitales p\u00fablicos \u2014donde casi cuatro de cada diez ni\u00f1os nacidos vivos son de madres extranjeras en medio de un descenso hist\u00f3rico de la natalidad nativa\u2014, revela una profunda crisis de sostenibilidad social, amenaza a la identidad dominicana y soberan\u00eda nacional. Un pa\u00eds que expulsa a casi un tercio de su poblaci\u00f3n mientras su sistema de asistencia b\u00e1sica se <em>desgua\u00f1anga<\/em> dr\u00e1sticamente no puede considerarse un modelo de \u00e9xito; en su momento ese fue el mayor punto de cr\u00edtica al r\u00e9gimen venezolano y ahora una cr\u00edtica alarmante al Estado cubano. El verdadero desarrollo no se mide en habitaciones de hotel construidas ni en cruceristas recibidos y mucho menos en proyecciones de ganancias por minerales extra\u00eddos destruyendo r\u00edos y cultivos, sino en la capacidad de garantizar a sus ciudadanos el derecho humano m\u00e1s elemental: el derecho a prosperar, reproducirse y vivir dignamente en su propia tierra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por NELSON DEL POZO GUZM\u00c1N &nbsp; Mientras el Ministerio de Turismo celebra r\u00e9cords hist\u00f3ricos proyectando&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":78164,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,164,51],"tags":[],"class_list":["post-81210","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-nelson-del-pozo-guzman","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81210","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81210"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81210\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81211,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81210\/revisions\/81211"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/78164"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81210"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81210"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81210"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}