{"id":81060,"date":"2026-07-10T00:00:42","date_gmt":"2026-07-10T04:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=81060"},"modified":"2026-07-09T16:31:17","modified_gmt":"2026-07-09T20:31:17","slug":"jcc-100-anos-de-historia-gloria-y-evolucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/07\/10\/jcc-100-anos-de-historia-gloria-y-evolucion\/","title":{"rendered":"JCC: 100 a\u00f1os de historia, gloria y evoluci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"elementor-element elementor-element-4dc12ff4 elementor-widget elementor-widget-theme-post-excerpt\" data-id=\"4dc12ff4\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"theme-post-excerpt.default\">\n<div>\n<p>Por Mariela P\u00e9rez Valenzuela<br \/>\nCorresponsal jefa de Prensa Latina en Rep\u00fablica Dominicana<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<p class=\"elementor-widget-container\">Santo Domingo (Prensa Latina) Hace un siglo, cuando el deporte en Am\u00e9rica Latina daba sus primeros pasos organizativos y so\u00f1\u00f3 con escenarios propios, surgi\u00f3 una idea sencilla pero ambiciosa: reunir a los pa\u00edses de Centroam\u00e9rica y el Caribe en una competencia que trascendiera la disputa por las medallas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"elementor-element elementor-element-66d77f4c elementor-widget elementor-widget-post-info\" data-id=\"66d77f4c\" data-element_type=\"widget\" data-widget_type=\"post-info.default\">\n<div class=\"elementor-widget-container\">\n<p>De ese impulso surgir\u00edan los Juegos Centroamericanos y del Caribe (JCC), la tradici\u00f3n deportiva m\u00e1s antigua de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que hoy convoca a miles de atletas, decenas de disciplinas y millones de aficionados comenz\u00f3 casi en silencio, como un experimento impulsado por dirigentes mexicanos que intu\u00edan que el deporte pod\u00eda ser un puente de desarrollo y uni\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo se remonta al 4 de julio de 1924, en medio de los Juegos Ol\u00edmpicos de Par\u00eds. All\u00ed se firm\u00f3 la Carta Fundamental que dio origen a la idea de una competici\u00f3n de Centroam\u00e9rica y el Caribe.<\/p>\n<p>La motivaci\u00f3n era clara: la discreta participaci\u00f3n de M\u00e9xico en aquellas olimpiadas encendi\u00f3 la necesidad de crear un espacio propio para fortalecer el nivel competitivo de la zona. Cuba y Guatemala se sumaron pronto a la iniciativa.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s, el 12 de octubre de 1926, esa idea tom\u00f3 forma en Ciudad de M\u00e9xico. Apenas tres naciones -Cuba, Guatemala y el pa\u00eds anfitri\u00f3n- y 269 atletas, todos hombres, participaron en aquella primera edici\u00f3n. Era un evento modesto, pero destinado a ascender mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo imaginado.<\/p>\n<p>Aquella competencia sembr\u00f3 una semilla que resistir\u00eda el paso del tiempo, las crisis pol\u00edticas, la Segunda Guerra Mundial y los profundos cambios sociales del continente.<\/p>\n<p>Con el tiempo, la justa se transform\u00f3 en un s\u00edmbolo de integraci\u00f3n y en una plataforma donde comenzaron a escribirse algunas de las grandes historias del deporte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CIUDADES QUE MARCARON UNA \u00c9POCA<\/p>\n<p>Los Juegos Centroamericanos y del Caribe han dejado huellas en cada ciudad que los acogi\u00f3 hasta hoy, pues cada sede no solo fue responsable de su organizaci\u00f3n, sino que aport\u00f3 un cap\u00edtulo a la historia colectiva.<\/p>\n<p>Tras su nacimiento en Ciudad de M\u00e9xico (1926), La Habana los recibi\u00f3 cuatro a\u00f1os despu\u00e9s y les dio un aire m\u00e1s caribe\u00f1o. Luego, San Salvador (1935) y Ciudad de Panam\u00e1 (1938) ayudaron a consolidar la competencia en sus primeros a\u00f1os.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-30408 alignright\" src=\"https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2-Primeros-juegos-en-Mexico-370x500.jpeg\" sizes=\"(max-width: 370px) 100vw, 370px\" srcset=\"https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2-Primeros-juegos-en-Mexico-370x500.jpeg 370w, https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2-Primeros-juegos-en-Mexico-759x1024.jpeg 759w, https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2-Primeros-juegos-en-Mexico-768x1037.jpeg 768w, https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/2-Primeros-juegos-en-Mexico.jpeg 800w\" alt=\"\" width=\"370\" height=\"500\" \/><\/p>\n<p>La historia, sin embargo, no fue lineal. La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) oblig\u00f3 a suspender la edici\u00f3n de 1942, y muchos pensaron que el proyecto no volver\u00eda a levantarse. Pero en 1946, Barranquilla devolvi\u00f3 los Juegos a la vida. Desde entonces, el crecimiento fue constante. Ciudad de Guatemala (1950), nuevamente M\u00e9xico (1954), Caracas (1959), Kingston (1962) y San Juan (1966) fueron elevando el nivel organizativo y deportivo. Cada ciudad aport\u00f3 algo distinto: modernizaci\u00f3n, infraestructura, identidad caribe\u00f1a\u2026<\/p>\n<p>Ciudad de Panam\u00e1 volvi\u00f3 a recibirlos en 1970 y, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, Santo Domingo dej\u00f3 un legado que trascendi\u00f3 la competici\u00f3n, al impulsar el desarrollo de la infraestructura deportiva y abrir un nuevo cap\u00edtulo para el deporte dominicano. Ese impulso continu\u00f3 con Medell\u00edn (1978) y La Habana (1982).<\/p>\n<p>En 1986, el relevo lleg\u00f3 a la provincia dominicana de Santiago de los Caballeros, que escribi\u00f3 una p\u00e1gina singular al convertirse en una de las pocas ciudades fuera de una capital en acoger la cita multideportiva.<\/p>\n<p>A partir de entonces, la justa inici\u00f3 un nuevo recorrido: Ciudad de M\u00e9xico (1990), Ponce (1993) y Maracaibo (1998) acogieron una competencia que crec\u00eda en prestigio y ampliaba su alcance medi\u00e1tico.<\/p>\n<p>Con el cambio de siglo tambi\u00e9n comenz\u00f3 una nueva etapa. San Salvador volvi\u00f3 a abrir sus puertas en 2002; Cartagena de Indias, cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, mostr\u00f3 una imagen moderna y de proyecci\u00f3n internacional; y Mayag\u00fcez (Puerto Rico), en 2010, le imprimi\u00f3 el sello alegre y vibrante del Caribe.<\/p>\n<p>El recorrido continu\u00f3 con Veracruz (2014), Barranquilla (2018) y, nuevamente, San Salvador (2023), sedes que demostraron la capacidad del encuentro para renovarse sin perder la esencia que lo ha distinguido durante un siglo.<\/p>\n<p>Ahora, 100 a\u00f1os despu\u00e9s de aquella primera edici\u00f3n, la cita multideportiva regresa a la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>Santo Domingo recibe este julio el centenario de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, una celebraci\u00f3n concebida para enlazar el legado de varias generaciones con el futuro del torneo m\u00e1s antiguo del continente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MOMENTOS QUE CAMBIARON SU HISTORIA<\/p>\n<p>A lo largo de un siglo el certamen no solo sobrevivi\u00f3: tambi\u00e9n creci\u00f3.<\/p>\n<p>Uno de los hechos m\u00e1s trascendentes fue la suspensi\u00f3n de la edici\u00f3n de 1942 debido a la Segunda Guerra Mundial, en solidaridad con el movimiento ol\u00edmpico.<\/p>\n<p>Algunos creyeron que el evento desaparecer\u00eda, pero su regreso en 1946 a Barranquilla no solo salv\u00f3 la competencia, sino que la convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo de resiliencia regional.<\/p>\n<p>Otro de los cambios m\u00e1s profundos lleg\u00f3 con la incorporaci\u00f3n gradual de las mujeres.<\/p>\n<p>Durante las primeras ediciones, la competencia estuvo reservada a los hombres. Con el paso del tiempo, el deporte femenino conquist\u00f3 su espacio y dio al certamen un nuevo rostro, m\u00e1s representativo de una sociedad diversa e inclusiva.<\/p>\n<p>Desde entonces, la justa no solo ampli\u00f3 su programa deportivo, sino tambi\u00e9n su alcance y significado.<\/p>\n<p>Su evoluci\u00f3n sum\u00f3 otro hito en 2020, cuando la Organizaci\u00f3n Deportiva Centroamericana y del Caribe (Odecabe), responsable de la preparaci\u00f3n, dej\u00f3 atr\u00e1s su hist\u00f3rica denominaci\u00f3n para convertirse en Centro Caribe Sports.<\/p>\n<p>El cambio fue mucho m\u00e1s que una nueva identidad: simboliz\u00f3 la apuesta por un organismo moderno, con mayor proyecci\u00f3n internacional y una visi\u00f3n m\u00e1s integradora del movimiento deportivo de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo, la adici\u00f3n de disciplinas y el crecimiento del nivel competitivo terminaron de consolidar a los JCC como una plataforma clave hacia el ciclo ol\u00edmpico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>UN MAPA DEPORTIVO EN TRANSFORMACI\u00d3N<\/p>\n<p>Si algo refleja la evoluci\u00f3n de los Juegos es el programa deportivo. De siete disciplinas en 1926 -atletismo, baloncesto, b\u00e9isbol, esgrima, nataci\u00f3n, tenis y tiro- se pas\u00f3 a un abanico m\u00e1s amplio que hoy incluye decenas de modalidades.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-30406 alignleft\" src=\"https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/4-Venezuela-beisbol.jpg-500x281.jpeg\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" srcset=\"https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/4-Venezuela-beisbol.jpg-500x281.jpeg 500w, https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/4-Venezuela-beisbol.jpg-768x432.jpeg 768w, https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/4-Venezuela-beisbol.jpg.jpeg 900w\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"281\" \/><\/p>\n<p>El b\u00e9isbol, en particular, se convirti\u00f3 en el gran s\u00edmbolo del Caribe, con Cuba, Rep\u00fablica Dominicana, Puerto Rico y Venezuela como protagonistas constantes.<\/p>\n<p>Con los a\u00f1os llegaron nuevas disciplinas como voleibol, f\u00fatbol y balonmano, ampliando el inter\u00e9s popular. M\u00e1s tarde se sumaron deportes ol\u00edmpicos como judo, taekwondo, ciclismo, gimnasia, remo y triatl\u00f3n.<\/p>\n<p>Hoy, los JCC son tambi\u00e9n un espacio de alta tecnolog\u00eda deportiva, preparaci\u00f3n cient\u00edfica y desarrollo profesional. Para muchos atletas, representa el primer gran paso hacia escenarios panamericanos, mundiales y ol\u00edmpicos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>FIGURAS QUE HICIERON HISTORIA<\/p>\n<p>A lo largo de un siglo, la cita multideportiva ha sido cuna de talentos que trascendieron la regi\u00f3n y se convirtieron en leyendas.<\/p>\n<p>Entre sus primeros grandes protagonistas estuvo el cubano Ram\u00f3n Fonst. Campe\u00f3n ol\u00edmpico de esgrima en 1900, en Par\u00eds, particip\u00f3 en la edici\u00f3n inaugural de 1926 y, a los 43 a\u00f1os, conquist\u00f3 tres medallas de oro. Su actuaci\u00f3n contribuy\u00f3 a dar prestigio a unos Juegos que apenas comenzaban su historia.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-30407 alignright\" src=\"https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/3-Teofilo-Stevenson.jpg-400x500.webp\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" srcset=\"https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/3-Teofilo-Stevenson.jpg-400x500.webp 400w, https:\/\/publica.prensa-latina.cu\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/3-Teofilo-Stevenson.jpg.webp 439w\" alt=\"\" width=\"400\" height=\"500\" \/><\/p>\n<p>Cuba tambi\u00e9n dej\u00f3 una huella imborrable con figuras como el boxeador Te\u00f3filo Stevenson, triple campe\u00f3n ol\u00edmpico, Mija\u00edn L\u00f3pez, leyenda mundial en lucha grecorromana, Javier Sotomayor, r\u00e9cord mundial de salto alto (2.45 metros) desde 1993, y Ana Fidelia Quirot, campeona mundial de 800 metros.<\/p>\n<p>El Caribe angloparlante aport\u00f3 velocidad pura con nombres como Merlene Ottey y Don Quarrie.<\/p>\n<p>Mientras tanto, Costa Rica celebr\u00f3 a Claudia Poll, campeona ol\u00edmpica en nataci\u00f3n en Atlanta 1996, y M\u00e9xico escribi\u00f3 su propia historia con la pesista Soraya Jim\u00e9nez, la primera mujer de su pa\u00eds campeona ol\u00edmpica, y Ana Gabriela Guevara, quien domin\u00f3 la velocidad regional antes de convertirse en medallista ol\u00edmpica en los 400 metros.<\/p>\n<p>Puerto Rico tuvo referentes inolvidables como Roberto Clemente (b\u00e9isbol) y M\u00f3nica Puig (campeona ol\u00edmpica en tenis), en tanto Venezuela, por su parte, ha celebrado los logros de Yulimar Rojas (triple salto), entre otros atletas.<\/p>\n<p>En Rep\u00fablica Dominicana, el legado de F\u00e9lix S\u00e1nchez abri\u00f3 una nueva era dorada que hoy contin\u00faan Luguel\u00edn Santos y Marileidy Paulino. En el voleibol, Las Reinas del Caribe se convirtieron en s\u00edmbolo del \u00e1rea.<\/p>\n<p>Los JCC han sido el punto de partida de la proyecci\u00f3n internacional de numerosos atletas que con posterioridad conquistaron t\u00edtulos ol\u00edmpicos y mundiales.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de las medallas y r\u00e9cords, todos ellos han contribuido a algo mayor: construir la identidad de unos Juegos que siguen siendo mucho m\u00e1s que una competencia. Son memoria, historia viva y promesa de futuro.<\/p>\n<p>arb\/yma\/mpv<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Mariela P\u00e9rez Valenzuela Corresponsal jefa de Prensa Latina en Rep\u00fablica Dominicana &nbsp; Santo Domingo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":81057,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[61],"tags":[],"class_list":["post-81060","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-deporte"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81060","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81060"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81060\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":81061,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81060\/revisions\/81061"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81057"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81060"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81060"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81060"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}