{"id":80485,"date":"2026-06-13T00:10:02","date_gmt":"2026-06-13T04:10:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=80485"},"modified":"2026-06-12T22:11:12","modified_gmt":"2026-06-13T02:11:12","slug":"quien-escucha-a-los-territorios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/06\/13\/quien-escucha-a-los-territorios\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n escucha a los territorios?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\">Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras mucha gente sigue distra\u00edda, cada vez m\u00e1s territorios levantan su voz en defensa del medio ambiente. As\u00ed est\u00e1 ocurriendo en las cordilleras Septentrional y Central y en Barahona.<\/p>\n<p>Lo que sucede en San Juan, Barahona, Dajab\u00f3n, Santiago Rodr\u00edguez y la cordillera Septentrional no deber\u00eda leerse como una suma de protestas aisladas. Tampoco como una moda ambientalista ni como resistencia al desarrollo.<\/p>\n<p>Hay algo m\u00e1s profundo en marcha: comunidades est\u00e1n diciendo, con distintos acentos y desde diversos paisajes, que no se debe seguir decidiendo sobre el agua, los bosques, la tierra y la vida local sin escuchar a quienes habitan esos territorios.<\/p>\n<p>En esas comunidades est\u00e1n reclamando porque sienten amenazas sobre fuentes de agua, monta\u00f1as, cuencas, \u00e1reas agr\u00edcolas, bosques y modos de vida. Reclaman porque entienden que no se debe sacrificar el futuro en nombre del crecimiento.<\/p>\n<p>San Juan se expres\u00f3 con fuerza y espera un decreto que le d\u00e9 tranquilidad. Barahona y la Regi\u00f3n Enriquillo acaban de levantar la voz frente a proyectos mineros y operaciones que consideran amenazantes para acu\u00edferos, la biodiversidad, la salud y el turismo. En Santiago y Puerto Plata reclaman garant\u00edas formales para impedir miner\u00eda en zonas sensibles.<\/p>\n<p>En Dajab\u00f3n, en las cuencas de Masacre y Artibonito, defienden de la miner\u00eda un \u00e1rea que es Reserva de Biosfera y Madre de Aguas. Mientras en la zona alta de Santiago Rodr\u00edguez se reclama por la tranquilidad de quienes han defendido los recursos naturales durante muchas d\u00e9cadas. Pero tambi\u00e9n quieren alargar la vida de la presa de Monci\u00f3n y garantizar el agua que necesitan en varias provincias de la regi\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque cada territorio tiene su historia, sus actores y sus urgencias, todos comparten una misma advertencia: sin agua, sin suelo, sin bosques y sin confianza social, no hay desarrollo sostenible.<\/p>\n<p>Esas comunidades conectan con la Estrategia Nacional de Desarrollo 2030. En ese documento se refiere el medio ambiente como condici\u00f3n para el desarrollo. En la END se habla de manejo sostenible, gesti\u00f3n de riesgos, adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico, producci\u00f3n responsable y participaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Incluso, la Meta RD 2036, con su prop\u00f3sito de duplicar el PIB, crear empleos, elevar salarios y mejorar la competitividad, se carga de realidad cuando responde a c\u00f3mo se crece, d\u00f3nde se crece, a costa de qu\u00e9 y -en nombre de la democracia- con qui\u00e9nes se decide.<\/p>\n<p>La verdad es que, un pa\u00eds puede aumentar su producto interno bruto y, al mismo tiempo, destruir las bases naturales que sostienen su econom\u00eda. Puede levantar hoteles y perder playas. Puede abrir minas y comprometer r\u00edos. Tambi\u00e9n puede expandir la agroindustria y agotar suelos. Puede construir infraestructura y aumentar vulnerabilidad clim\u00e1tica. Pero, en lugar de desarrollo, eso ser\u00eda endeudarse con el futuro.<\/p>\n<p>La gobernanza ambiental exige otro camino: informaci\u00f3n temprana, estudios independientes, consulta real, transparencia documental y garant\u00edas jur\u00eddicas. No basta decir que un proyecto cumple requisitos t\u00e9cnicos. Tambi\u00e9n hay que demostrar que respeta la vocaci\u00f3n del territorio, que no pone en riesgo bienes comunes y que cuenta con legitimidad social.<\/p>\n<p>Rafael Alberto P\u00e9rez recuerda que la estrategia no debe reducirse a c\u00e1lculo; implica relaci\u00f3n, escucha y construcci\u00f3n de sentido. Jes\u00fas Mart\u00edn-Barbero ense\u00f1\u00f3 que la comunicaci\u00f3n verdadera no se produce s\u00f3lo desde oficinas o vocer\u00edas, sino desde las mediaciones de la vida cotidiana. Y Amartya Sen nos recuerda que desarrollo es expansi\u00f3n de capacidades y libertades.<\/p>\n<p>Necesitamos escuchar a esos movimientos. Necesitamos entender que defender el ambiente no es negar el progreso sino aplicar l\u00edmites, \u00e9tica y arraigo. La agenda ambiental dominicana debe ocupar el centro de las decisiones p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Hace falta ordenar el territorio con seriedad. Definir zonas no negociables. Proteger cuencas. Fortalecer la evaluaci\u00f3n ambiental. Transparentar concesiones. Revisar permisos donde haya dudas razonables. Incorporar veedur\u00eda social. Y, sobre todo, reconocer que las comunidades son guardianas de informaci\u00f3n que muchas veces no aparece en los informes.<\/p>\n<p>La democracia tambi\u00e9n se mide ah\u00ed. No solo en las urnas. Se mide en la capacidad de escuchar cuando un pueblo dice: esa monta\u00f1a nos da agua; ese r\u00edo nos sostiene; esa tierra produce comida; ese bosque protege nuestra vida.<\/p>\n<p>La END 2030 ya traz\u00f3 una ruta. La Meta RD 2036 puede actualizarla y darle impulso. Pero ning\u00fan plan ser\u00e1 verdaderamente grande si se construye de espaldas a los territorios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ &nbsp; Mientras mucha gente sigue distra\u00edda, cada vez m\u00e1s territorios levantan su&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66757,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,143,51],"tags":[],"class_list":["post-80485","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-nestor-estevez","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80485","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80485"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80485\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":80486,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80485\/revisions\/80486"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80485"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80485"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80485"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}