{"id":80019,"date":"2026-05-18T00:00:21","date_gmt":"2026-05-18T04:00:21","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=80019"},"modified":"2026-05-18T00:32:07","modified_gmt":"2026-05-18T04:32:07","slug":"sevilla-o-el-cultivo-permanente-de-la-alegria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/05\/18\/sevilla-o-el-cultivo-permanente-de-la-alegria\/","title":{"rendered":"Sevilla o el cultivo permanente de la alegr\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><em>M\u00e1s all\u00e1 de lo que aprend\u00ed de su historia y de su belleza, Sevilla me dej\u00f3 una lecci\u00f3n que no esperaba:<br \/>\nrecordarme la importancia de cultivar constantemente la alegr\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por ESTHER HERN\u00c1NDEZ MEDINA<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Lo que Sevilla te da, no te lo quita nadie<\/em><br \/>\nCantante de flamenco Juan Pe\u00f1a, \u201cEl Lebrijano\u201d<\/p>\n<p>Acabo de regresar a Santo Domingo despu\u00e9s de pasarme dos meses con mi mam\u00e1 en Sevilla. Fui a Sevilla porque, como siempre he estado enamorada de esa ciudad, aprovech\u00e9 que estoy de sab\u00e1tico para regalarme un retiro para escribir y pasear en la ciudad. Ya el estar de sab\u00e1tico en la academia estadounidense es un privilegio inmenso. Poder usarlo para trabajar en mis proyectos y pasar tiempo con mi mam\u00e1 en un sitio que me encanta lo es m\u00e1s a\u00fan. Y aun as\u00ed, Sevilla me sorprendi\u00f3. Escrib\u00ed mucho y paseamos mucho bastante, pero eso no es lo m\u00e1s importante que traigo de Sevilla. Sevilla me sorprendi\u00f3 porque lo que me regal\u00f3 fue algo distinto: recordarme c\u00f3mo cultivar permanente y deliberadamente la alegr\u00eda.<\/p>\n<p>Siendo del Caribe y especialmente siendo dominicana, pensaba que cultivar la alegr\u00eda era nuestra especialidad. Nuestro pueblo es alegre, amable y generoso; tanto que estas cualidades se han convertido en uno de los mayores atractivos para los millones de turistas que nos visitan cada a\u00f1o. Incluso a pesar de las tremendas dificultades con las que vive la mayor\u00eda de nuestra gente por la inmensa deuda social que todav\u00eda tenemos, usa esa alegr\u00eda de vivir para sortear las situaciones m\u00e1s dif\u00edciles.<\/p>\n<p>En otras palabras, somos una de las culturas centradas en la alegr\u00eda en la <a href=\"https:\/\/academic.oup.com\/book\/1917\">tipolog\u00eda desarrollada por el soci\u00f3logo Miguel Bas\u00e1\u00f1ez<\/a> analizando encuestas de opini\u00f3n p\u00fablica de todo el mundo. De acuerdo con este diplom\u00e1tico y acad\u00e9mico mexicano, en este tipo de sociedades lo m\u00e1s importante son las relaciones personales mientras que en las culturas centradas en los logros se privilegia el avance econ\u00f3mico y las centradas en el honor enfatizan la autoridad pol\u00edtica. La idea en s\u00ed no es nueva y en otras obras se plantea con nombres diferentes: las culturas orientadas a las tareas versus las orientadas a las relaciones personales o las culturas centradas en el trabajo versus las que priorizan el placer y el ocio.<\/p>\n<p>Pero la tipolog\u00eda de Bas\u00e1\u00f1ez me parece m\u00e1s precisa. La alegr\u00eda, los logros y el honor no son solo prioridades, son formas de organizar la vida y el mundo. Conoc\u00ed su tipolog\u00eda gracias a su hija, la psic\u00f3loga Tatiana Bas\u00e1\u00f1ez, cuando fue mi colega en Pomona College. Y desde entonces me ha ayudado a dar sentido al enorme contraste que siento entre mis dos mundos: mi natal Rep\u00fablica Dominicana en la que paso el verano y Navidad y los EEUU donde trabajo como catedr\u00e1tica durante el a\u00f1o acad\u00e9mico. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Claro que siempre hay que tener cuidado con estas tipolog\u00edas porque pueden ser utilizadas para denigrar unos pueblos y poner en un pedestal a otros. Sin embargo, si tenemos el cuidado suficiente, nos pueden ayudar a identificar lo que nos har\u00eda bien aprender y desaprender de nuestra propia cultura y de las dem\u00e1s. Por ejemplo, estos dos meses en Sevilla me ayudaron a recordar que una de las cosas que m\u00e1s aprecio de la cultura dominicana y que m\u00e1s falta me hace cuando estoy en EE. UU. es precisamente ese cultivar constantemente la alegr\u00eda y priorizar el tiempo que pasamos con la gente que queremos.<\/p>\n<p>Y es que en Sevilla el cultivo de la alegr\u00eda no solo es constante sino deliberado y con un nivel de dedicaci\u00f3n que compite hasta con el nuestro. En Sevilla, como en nuestro pa\u00eds, la gente organiza su vida y su calendario en base a las ocasiones para celebrar. As\u00ed como en Rep\u00fablica Dominicana ya estamos pensando en las vacaciones de Semana Santa desde que termina enero, en Sevilla no bien finaliza la Semana Santa, la gente est\u00e1 prepar\u00e1ndose para la Feria de Abril. As\u00ed como en nuestro pa\u00eds, la gente pone el arbolito en octubre para alargar la Navidad lo m\u00e1s posible, en Sevilla la gente pasa el a\u00f1o entero planificando su participaci\u00f3n en las <a href=\"https:\/\/acento.com.do\/opinion\/semana-santa-en-sevilla-9655329.html\">cofrad\u00edas de la Semana Santa<\/a>. As\u00ed como en nuestra media isla, mucha gente espera todo el a\u00f1o para vestirse de los colores de su equipo y gozar en el play, as\u00ed hay gente en Sevilla contando los d\u00edas para el pr\u00f3ximo partido de f\u00fatbol de su equipo. As\u00ed como muchos <a href=\"https:\/\/acento.com.do\/opinion\/montecristi-y-los-grupos-portadores-de-tradiciones-9560814.html\">grupos portadores de tradiciones<\/a> dominicanos se preparan todo el a\u00f1o para salir en carnaval o en Semana Santa, as\u00ed mucha gente en Sevilla ahorra para comprarse un traje nuevo para bailar sevillanas toda la noche en la Feria o para adquirir los mejores boletos en la Plaza de Toros como hace uno de los muchos taxistas con los que conversamos. (Esta tradici\u00f3n es la que m\u00e1s controversia genera y confieso que no me interes\u00e9 en ir a conocer).<\/p>\n<p>Sevilla es la primera ciudad fuera del Caribe, adem\u00e1s de <a href=\"https:\/\/acento.com.do\/opinion\/mi-affair-con-nueva-orleans-9156532.html\">Nueva Orleans<\/a> (que para muchas personas es una extensi\u00f3n del Caribe en los EE. UU.), donde he visto el arte de cultivar la alegr\u00eda de manera tan deliberada. Y no es que no se haga en el resto de Espa\u00f1a. Las y los espa\u00f1oles encabezan las encuestas europeas en lo que respecta a la importancia que le dan a la amistad y a socializar en general y en sus redes de apoyo cuentan <a href=\"https:\/\/www.cis.es\/es\/w\/los-espanoles-ponen-notable-a-sus-relaciones-y-vida-familiar\">especialmente con su familia y sus amistades<\/a> seg\u00fan los datos del Centro de Investigaciones Sociol\u00f3gicas. Sin embargo, como atestiguan incluso personas del resto de Espa\u00f1a como el chico madrile\u00f1o con el que convers\u00e9 en la caseta feminista La Marimorena en la Feria de Abril, las y los sevillanos parecen disfrutar su ciudad y su gente a otro nivel.<\/p>\n<p>El hecho de que la ciudad es hermosa con ganas ayuda bastante. Sevilla cuenta con una historia y una arquitectura absolutamente fascinantes. La Catedral de Sevilla, que es la mayor iglesia g\u00f3tica del mundo, es impresionante y se encuentra a poca distancia de la famosa Torre del Oro, la \u00fanica edificaci\u00f3n de la \u00e9poca isl\u00e1mica todav\u00eda en pie. En la ciudad se conjugan, como pasa en otros lugares en Andaluc\u00eda, el pasado \u00e1rabe, jud\u00edo y cristiano. Pero, adem\u00e1s, se combinan con el legado de la riqueza inmensa de la que se benefici\u00f3 Sevilla por ser puerto de entrada de los tesoros arrebatados a las poblaciones ind\u00edgenas del llamado Nuevo Mundo. Caminar al lado del r\u00edo Guadalquivir (en \u00e1rabe, \u201cr\u00edo grande\u201d) como pude hacer varias veces, llena las piernas de salud y los ojos de la luz reflejada en el agua a diferentes horas del d\u00eda. Por eso el escritor Antonio Gala us\u00f3 su buen humor para declarar que: \u201cLo malo no es que los sevillanos piensen que tienen la ciudad m\u00e1s bonita del mundo; lo peor es que puede que tengan hasta raz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>La belleza de Sevilla tambi\u00e9n ayuda a cultivar la alegr\u00eda en la vida cotidiana como vimos tantas veces en los bares y restaurantes en toda la ciudad y en especial en la Alameda de H\u00e9rcules, el \u00e1rea donde nos quedamos. Mami y yo tambi\u00e9n entramos en ese ritmo sevillano libre y relajado y creamos nuestra propia rutina de peque\u00f1os placeres diarios: sentarnos en la Alameda a leer o tomarnos una ca\u00f1ita, ir al caf\u00e9 donde yo iba a escribir y mami se sentaba a leer o romper a conversar con la pareja que se nos sent\u00f3 al lado (\u00e9l franc\u00e9s, ella mexicana) mientras miraban a su ni\u00f1a jugando en uno de los parques infantiles de la Alameda. Este cultivo constante de la alegr\u00eda pasa hasta por el propio cuerpo como me admiti\u00f3 el joven madrile\u00f1o que les mencion\u00e9 (\u201caqu\u00ed la gente es muy fresa, van todos elegantes siempre por la calle\u201d) y nos explicaba la gu\u00eda sevillana de padre y madre bolivianos que nos mostr\u00f3 la juder\u00eda de la ciudad: \u201ces que en Sevilla nos vestimos para impresionar\u201d.<\/p>\n<p>Sin embargo, la Feria de Abril es la manifestaci\u00f3n m\u00e1xima del cultivo de la alegr\u00eda en Sevilla. Igual que la Semana Santa en la ciudad, la Feria me impresion\u00f3 no solo por sus colores y su tama\u00f1o, sino porque es el resultado de la recreaci\u00f3n constante de tradiciones de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Creada en 1847 como una feria de venta de ganado, la Feria de Abril tuvo sus primeras casetas (puestos con paredes y techos de tela) simplemente para que la gente pudiera protegerse del sol. Casi dos siglos despu\u00e9s, las casetas se han convertido en lugares amplios llenos de sillas y comida donde las familias y las amistades se re\u00fanen todos los a\u00f1os para beber, bailar sevillanas hasta el amanecer y celebrar. Las mujeres se visten de flamencas con vestidos, mantillas y flores en la cabeza y los hombres se visten de traje y se ponen pines de la Feria.<\/p>\n<p>A pesar de ser una tradici\u00f3n tan antigua, gran parte de las personas son j\u00f3venes como el grupo de cuatro chicas que tom\u00f3 el tren en el que est\u00e1bamos ya vestidas desde C\u00f3rdoba o las que lo hacen desde Madrid y otros lugares de Espa\u00f1a para volver en el primer tren de la ma\u00f1ana siguiente. La Feria de Sevilla es tan famosa que tambi\u00e9n llega gente de diferentes pa\u00edses espec\u00edficamente para verla. La de este a\u00f1o, por ejemplo, tuvo 2.5 millones de visitantes durante toda la semana, gener\u00f3 1,000 millones de euros para la ciudad con m\u00e1s de un 80% de ocupaci\u00f3n de los hoteles.<\/p>\n<p>Cuando fuimos a juntarnos con nuestra nueva amiga Dolo en la caseta feminista La Marimorena el martes de la Feria pudimos ser testigos del mar de gente que atrae. No ve\u00eda tanta gente junta desde el concierto hist\u00f3rico con aguacero de fin del mundo de Juan Luis. Y que conste que la gran mayor\u00eda de las casetas son privadas, una tradici\u00f3n que diferencia a Sevilla de otras ciudades andaluzas y que todav\u00eda genera controversia porque refleja el car\u00e1cter exclusivo que instaur\u00f3 el Duque de Montpensier y ya la gente no cabe en las pocas casetas p\u00fablicas que hay.<\/p>\n<p>A pesar de la controversia, la Feria sigue siendo una celebraci\u00f3n fuera de lo com\u00fan. Es tan descomunal que nos tom\u00f3 m\u00e1s de una hora conseguir un taxi para llegar esa noche. Y cuando finalmente lo conseguimos fue porque lo compartimos con nuestra nueva amiga P\u00eda, una chilena, y nuestro nuevo amigo John, un estadounidense; ambos migrantes ya convertidos en sevillanos con mucho tiempo viviendo en la ciudad. En el camino \u00edbamos bromeando con la taxista, una cantante tambi\u00e9n sevillana llamada Am\u00e9rica por el simbolismo del viaje: Chile, Estados Unidos y Rep\u00fablica Dominicana, tres lugares distintos de Am\u00e9rica, unidos en nuestro deseo de celebrar a Sevilla junto con su gente.<\/p>\n<p>Espero que el Lebrijano tenga raz\u00f3n. Espero que nunca se me quite esta lecci\u00f3n que me record\u00f3 Sevilla de cultivar la alegr\u00eda permanentemente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo que aprend\u00ed de su historia y de su belleza, Sevilla me&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66217,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[70,52,51],"tags":[],"class_list":["post-80019","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-esther-hernandez-medina","category-internacionales","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80019","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=80019"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80019\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":80020,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/80019\/revisions\/80020"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66217"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=80019"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=80019"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=80019"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}