{"id":79958,"date":"2026-05-16T00:00:35","date_gmt":"2026-05-16T04:00:35","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=79958"},"modified":"2026-05-14T21:53:28","modified_gmt":"2026-05-15T01:53:28","slug":"entre-el-ruido-y-el-valor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/05\/16\/entre-el-ruido-y-el-valor\/","title":{"rendered":"Entre el ruido y el valor"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\">Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ<\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">El m\u00e1s reciente abril transcurri\u00f3 entre el ruido y el valor. Recordemos que, en Rep\u00fablica Dominicana, para quienes habitamos el universo de la palabra, abril podr\u00eda considerarse como una especie de mes de espejos. Entre el 5 de abril, D\u00eda del Periodista, y el 18, D\u00eda del Locutor, la agenda se llena de agasajos, pero tambi\u00e9n de una urgencia por el examen de conciencia en torno al oficio de la palabra escrita y hablada.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">Este a\u00f1o, aunque incluy\u00f3 brindis, mi bit\u00e1cora prioriz\u00f3 actividades educativas, foros y conversaci\u00f3n pausada. Tras recorrer diversos escenarios acad\u00e9micos y profesionales, incluyendo algunos reconocimientos, abril me deja una ense\u00f1anza con cuadre de certeza: mientras el ruido intenta ensordecernos, una reserva cr\u00edtica se mantiene y avanza.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">Desde inicios de ese mes, ya se percib\u00eda una atm\u00f3sfera saturada. Lo advert\u00edamos en reflexiones recientes: cuando el periodismo pierde, gana el caos, gana la desinformaci\u00f3n y, en \u00faltima instancia, pierde la democracia. No se trat\u00f3 de una exageraci\u00f3n te\u00f3rica. En cada taller y en cada encuentro de abril, una pregunta recurrente de estudiantes y veteranos giraba en torno a la supervivencia de la \u00e9tica frente a la dictadura del\u00a0<i>clic<\/i>.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">Como sabemos, el ruido, ese fen\u00f3meno que hoy parece premiar la estridencia por encima de la sustancia, ha intentado colonizar la comunicaci\u00f3n. Por fortuna, la respuesta encontrada en muchos participantes en esos encuentros me genera optimismo.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">Durante mis interacciones acad\u00e9micas de ese mes, identifiqu\u00e9 personas con un hambre voraz por herramientas conceptuales. Nos qued\u00f3 claro que no se trata solo de saber usar la Inteligencia Artificial \u2014tema que abordamos con rigor, entendiendo que la t\u00e9cnica sin \u00e9tica es solo velocidad hacia el abismo\u2014, sino de rescatar el criterio.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">En mis publicaciones de abril subrayaba que, ante tanto ruido, el desaf\u00edo es saber comunicar con prop\u00f3sito. Y lo que vi en muchos rostros de j\u00f3venes comunicadores fue el deseo de ser esa \u00abvoz que orienta\u00bb y no solo un \u00abeco que aturde\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">Esa labor pedag\u00f3gica en abril me permiti\u00f3 validar que la sociedad no est\u00e1 hu\u00e9rfana. A pesar de esa legi\u00f3n de \u00abopin\u00f3logos\u00bb que desdicen de la profesi\u00f3n con insultos y ligerezas, existe una contraparte poderosa. Me refiero a esos profesionales que, lejos de las luces del espect\u00e1culo medi\u00e1tico, buscan agregar valor.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">En uno de mis textos, orientado a aportar para elevar los niveles de criticidad en las audiencias, me concentr\u00e9 en la necesidad de \u00abcoger y dejar\u00bb, de aplicar filtros severos a lo que consumimos. Una recomendaci\u00f3n similar hice a quienes producimos mensajes. El balance es claro: el ruido hace mucho volumen, pero el valor tiene peso.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">Una de las ideas m\u00e1s destacadas en las actividades de ese mes est\u00e1 referida a la tecnolog\u00eda. Con relaci\u00f3n a ella, se necesita una clara ubicaci\u00f3n: como la gran aliada o la gran amenaza. La conclusi\u00f3n en nuestros debates fue un\u00e1nime: la IA podr\u00e1 redactar notas, pero no podr\u00e1 sentir el pulso de un barrio ni entender el dolor de una madre que busca justicia. Esa humanidad pesa doble: es lo que nos toca defender, pero tambi\u00e9n lo que nos hace insustituibles.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">En esas actividades de abril confirm\u00e9 que el compromiso con la verdad y la calidad sigue abriendo oportunidades para quien entiende que oficios como la locuci\u00f3n y el periodismo est\u00e1n llamados a crear valor profesional, valor social y valor econ\u00f3mico.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">Ser\u00eda ingenuo pensar que la totalidad de quienes ejercemos estos oficios asumen estas ideas. Recordemos que hay gente que solo est\u00e1 \u201cen b\u00fasqueda\u201d. Afortunadamente, hay un sello distintivo: quien realmente escoge crear valor compartido con su oficio suele caracterizarse por niveles de empat\u00eda que \u201csaltan a la vista\u201d. Se trata de personas que regularmente no hacen ruido, aunque las tenemos en gran cantidad.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">Por eso es que, luego de un mes entre el ruido y el valor, me quedo con el siguiente balance: el ruido pasar\u00e1, como pasan las modas estridentes. Y cuando el ruido pasa, lo que queda, lo que realmente construye, es la palabra con fundamento, esa que nos esforzamos por mantener, con rigor y respeto, siempre por la l\u00ednea de la decencia y la profesionalidad.<\/span><\/p>\n<p><span lang=\"ES-US\">\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ El m\u00e1s reciente abril transcurri\u00f3 entre el ruido y el valor. 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