{"id":79875,"date":"2026-05-10T00:00:30","date_gmt":"2026-05-10T04:00:30","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=79875"},"modified":"2026-05-09T19:21:22","modified_gmt":"2026-05-09T23:21:22","slug":"manuscrito-hallado-en-las-ruinas-de-leviara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/05\/10\/manuscrito-hallado-en-las-ruinas-de-leviara\/","title":{"rendered":"Manuscrito hallado en las ruinas de Leviara"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>Berenice Baldera<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>We won\u00b4t ruin Mars<br \/>\n<\/em>Ray Bradbury<br \/>\n\u00abAnd the moon be still as bright\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Leviara, hermosa ciudad. Perfecta incluso en la muerte. Vengo de recorrerla hasta sus cuatro l\u00edmites. Terror encogido en mi est\u00f3mago: deambul\u00e9 por una ciudad vac\u00eda, calles cuencas sin ojos, casas tumbas de muertos, monumentos fr\u00edos. Solo yo quedo. No por mucho tiempo.<\/p>\n<p>Escribo a la manera antigua: mano, l\u00e1piz, papel. Escribo un testamento, una cr\u00f3nica, una declaraci\u00f3n que alguien m\u00e1s lea, en el futuro. Siempre hay un futuro.<\/p>\n<p>Cuatrocientos zarpamos de la Tierra, cuatrocientos puros, virtuosos. Trescientos sesenta y cuatro llegamos. Encontramos a los Titanes, enviados mucho antes a terraformar, a construir la ciudad. Agotadas, cumplida su misi\u00f3n, esas m\u00e1quinas ahora son parte del paisaje. Nosotros, los puros, los virtuosos, construimos el orden, las leyes de la ciudad nueva. Yo, con libertad, fui elegido. Yo, con libertad, fui el d\u00e9spota seg\u00fan el Orden Griego. Yo eleg\u00ed el nombre: Leviara, del lat\u00edn <em>leviarius<\/em>, la ciudad que brillar\u00eda ligera, ingr\u00e1vida, sobre nuestros sue\u00f1os de utop\u00eda. Atr\u00e1s quedaba la pesada herencia de la Tierra. Nosotros, habitantes de Leviara, una semilla venida de otro mundo a suelo nuevo. En suelo nuevo germin\u00f3 la semilla.<\/p>\n<p>De la Tierra poco trajimos. De la Tierra poco me traje: viejos libros, regalo de mi amigo ya muerto. Libros en sus lenguas muertas originales: <em>El Aleph<\/em>, <em>Memorias de Adriano<\/em>, <em>Meditaciones<\/em>, versos de Omar Khayyam, la Biblia. Libros importantes de la pret\u00e9rita humanidad, me hab\u00eda contado Siriano.<\/p>\n<p>En mis momentos de ocio, los traduje. Un libro me dijo algo. Setenta a\u00f1os he pensado en lo que dijo el libro. El libro estaba en lo cierto.<\/p>\n<p>Leviara, nuestra utop\u00eda, floreci\u00f3. Una gran familia viviendo con respeto, compromiso, verdad, trabajo. No se necesitaron castigos. Nunca. Fueron felices los habitantes de Leviara. Yo, habitante de Leviara, fui feliz. Me admiraron. Fren\u00e9 la idolatr\u00eda, la idolatr\u00eda por m\u00ed, en el a\u00f1o treinta y dos de la fundaci\u00f3n de la ciudad. En el a\u00f1o cincuenta nos sumimos en la m\u00e1s completa inocencia. Ellos, yo no. Nadie recordaba la violenta Tierra, su enfermedad, sus luchas, su ambici\u00f3n. Olvidaron estas palabras. Yo no.<\/p>\n<p>Yo no: una sombra hab\u00eda, ligera, como Leviara. La sombra en mi mente era las palabras del libro que no pude olvidar. \u00abParche nuevo en t\u00fanica vieja. Vino nuevo en odres viejos\u00bb. Mi mente dijo: Todas las cosas tienen un fin. El fin es una ley, nadie escapa. La felicidad humana es fr\u00e1gil; su paz, indefensa; sus ciudades, si ut\u00f3picas, espejismo. Nosotros, habitantes de Leviara, semilla vieja venida a un mundo nuevo.<\/p>\n<p>La sombra persisti\u00f3. La sombra se hizo grande en mi mente. La sombra abraz\u00f3 mi tranquilidad. La sombra abraz\u00f3 mi sue\u00f1o. La sombra se hizo monstruo, tormento. Demonio. La sombra fue un Zahir. La sombra se convirti\u00f3 en mi pensamiento. La sombra se comi\u00f3 mi alegr\u00eda. Mis ojos fueron ciegos a la paz de Leviara, a la belleza de Leviara.<\/p>\n<p>Yo no dorm\u00eda, y pensaba: entre nosotros est\u00e1 la semilla dentro de la semilla. La semilla de miles de a\u00f1os de guerra, tormento, intolerancia. Yo no dorm\u00eda y pensaba: alguien, a esta hora, tampoco duerme, quiz\u00e1. Lo mantiene insomne el rumor de esa semilla intrusa creciendo en su propio coraz\u00f3n. Yo no dorm\u00eda y pensaba: Leviara va a morir. Cien a\u00f1os o cien siglos, veinte o cinco, el sue\u00f1o va a morir. La utop\u00eda es est\u00e1tica. El ser del hombre, en cambio, existe en el movimiento. Y el movimiento nos lleva a todos los caminos; en alguno de ellos est\u00e1n el conflicto y la maldad. El fin o el comienzo del fin podr\u00edan estar ya. Una chispa para el incendio. Un mot\u00edn, una revuelta tomando cuerpo. Tomando el cuerpo de Leviara. El cuerpo de Leviara llen\u00e1ndose de llagas. Lenta o a grandes pasos, la vi: Leviara tragada por el caos, igual que la Tierra. Destrucci\u00f3n. Todo el esfuerzo acabado en sangre y l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>Y por setenta a\u00f1os en mi cabeza fermentaron las palabras del libro que ten\u00eda raz\u00f3n. Leviara, nuevo comienzo. Nosotros, t\u00fanica vieja. Odres viejos.<\/p>\n<p>Se apag\u00f3 para m\u00ed el brillo de la felicidad.<\/p>\n<p>Dej\u00e9 de comer. Todo amargo.<\/p>\n<p>Dej\u00e9 de sonre\u00edr. Todas las sonrisas, probablemente falsas.<\/p>\n<p>Todos los festejos, fingidos. Y si no lo eran, lo ser\u00edan. En cien a\u00f1os, en cien siglos.<\/p>\n<p>Dej\u00e9 de hablar. Todas las palabras de los habitantes de Leviara, palabras de futuros asesinos. Asesinos de C\u00e9sar en el foro.<\/p>\n<p>Hay cosas terribles que deben hacerse. Por eso lo hice, porque hay cosas terribles que deben hacerse, para evitar cosas a\u00fan m\u00e1s terribles. No ha habido sangre. Todos los habitantes en sus casas, por orden m\u00eda, respirando, sin saberlo, el aire envenenado en los ductos de ventilaci\u00f3n. Un sue\u00f1o en paz camino a la muerte.<\/p>\n<p>Soy un padre obligado a matar a su \u00fanico hijo. Mi \u00fanica hija, Leviara. Con ella, todos sus habitantes.<\/p>\n<p>Loco, dir\u00e1n. La locura es f\u00e1cil, pero tal vez cierta: locura humana. A\u00f1os luz desde la Tierra a Leviara, y mi humanidad vino conmigo.<\/p>\n<p>Ahora, yo, el \u00faltimo humano en una galaxia, ir\u00e9 tambi\u00e9n a morir.<\/p>\n<p>Y el sue\u00f1o ut\u00f3pico llamado Leviara flotar\u00e1 en el espacio hasta deshacerse.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Berenice Baldera Navarro<\/strong> (Santo Domingo, 1972). Novelista, cuentista y poeta. Varios de sus relatos han sido publicados en diversas revistas y medios. En tanto a su poemario <em>Contracielo\u00a0<\/em>fue puesto en circulaci\u00f3n en enero del a\u00f1o 2023 y su novela fant\u00e1stica, <em>Y un tercio bestia, <\/em>ve la luz en el 2025.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Berenice Baldera We won\u00b4t ruin Mars Ray Bradbury \u00abAnd the moon be still as&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":79880,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-79875","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-antillana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79875","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79875"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79875\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":79883,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79875\/revisions\/79883"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/79880"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}