{"id":79283,"date":"2026-04-13T00:00:39","date_gmt":"2026-04-13T04:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=79283"},"modified":"2026-04-12T20:59:10","modified_gmt":"2026-04-13T00:59:10","slug":"no-toda-la-historia-de-nuestro-origen-esta-perdida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/04\/13\/no-toda-la-historia-de-nuestro-origen-esta-perdida\/","title":{"rendered":"No toda la historia de nuestro origen est\u00e1 perdida"},"content":{"rendered":"<p>Por <strong>Rosely Almonte Cordero<\/strong><\/p>\n<p>Con la llegada de Crist\u00f3bal Col\u00f3n, la historia ta\u00edna parece haber desaparecido casi por completo durante la conquista; sin embargo, lo que muchos ignoran es que existen letras que lograron capturar parte de lo vivido en aquellos primeros encuentros. Durante el segundo viaje a la isla, el fraile Jer\u00f3nimo Ram\u00f3n Pan\u00e9 fue designado por el navegante para descubrir el lenguaje y todo lo concerniente a la lengua de quienes habitaban las Indias. Su intenci\u00f3n de aprender el idioma era educarlos en la fe cat\u00f3lica, llegando incluso a bautizar al primer ta\u00edno conocido, Guacaban\u00fa, quien pas\u00f3 a llamarse Juan.<\/p>\n<p>Uno de los aspectos m\u00e1s interesantes de esta lectura es la posibilidad de conocer los distintos cacicazgos que exist\u00edan en la isla, los cuales mostraron a los europeos que, aun viviendo en una misma tierra, hablaban lenguas diferentes. Al regresar Col\u00f3n en 1493, se encontr\u00f3 con la destrucci\u00f3n del Fuerte de la Navidad, atribuida a Caonabo, quien defendi\u00f3 a su tribu de los abusos cometidos contra los m\u00e1s d\u00e9biles. Este hecho llev\u00f3 al fraile Pan\u00e9 a trasladarse a Macorix acompa\u00f1ado de un int\u00e9rprete, con el fin de comprender mejor la lengua y la cultura de los nativos.<\/p>\n<p>La obra muestra la sencillez de un hombre que solo deseaba cumplir la misi\u00f3n que le hab\u00eda sido asignada: entender el lenguaje de los habitantes de la isla. En sus recorridos descubre la reticencia de Guarionex y comprende que no todos eran tan mansos como se pensaba. A trav\u00e9s de los a\u00f1os y los viajes, Pan\u00e9 fue conociendo distintas formas de comunicaci\u00f3n, recogiendo lo que ve\u00eda y lo que aprend\u00eda, dejando constancia de uno de los primeros acercamientos a la lengua y a la cultura de La Espa\u00f1ola. Aunque no logr\u00f3 dominar todos los lenguajes, fue uno de los colonos que m\u00e1s se acerc\u00f3 a comprenderlos, incluso en lugares como el fuerte La Magdalena, bajo el mando de Arriaga.<\/p>\n<p>En la lectura tambi\u00e9n se percibe la uni\u00f3n entre lo pol\u00edtico y lo religioso, reflejada en el deber de un hombre de Dios que buscaba convertir a los nativos al cristianismo. Pan\u00e9 menciona figuras importantes como Arriaga, Bartolom\u00e9 y Alonso de Hojeda, quienes en 1495 enfrentaron a los ta\u00ednos en el puerto de los Hidalgos. A pesar de las derrotas, los ta\u00ednos no se quedaron de brazos cruzados: lucharon por defender su pueblo, sus mujeres y su territorio. Las armas espa\u00f1olas eran m\u00e1s avanzadas, pero la resistencia ind\u00edgena dej\u00f3 una huella profunda en la historia y en la identidad dominicana, donde conviven la sangre ta\u00edna, africana y libertadora. Durante el tiempo que Pan\u00e9 permaneci\u00f3 en la isla, Col\u00f3n regres\u00f3 a informar de los avances y volvi\u00f3 en 1496.<\/p>\n<p>Cada viaje de Crist\u00f3bal Col\u00f3n implicaba que Fray Pan\u00e9 entregara informes sobre los avances logrados en los distintos cacicazgos. No era una tarea f\u00e1cil, pues cada tribu, cada cacique pose\u00eda creencias y lenguas diferentes; incluso se menciona que uno de ellos predijo la llegada de los europeos gracias a sus conocimientos de astrolog\u00eda.<\/p>\n<p>La obra tambi\u00e9n recoge cr\u00f3nicas que posteriormente fueron corroboradas por Fray Bartolom\u00e9 de las Casas, lo que permite comprender el deseo de conocer y documentar la realidad de los pueblos ind\u00edgenas. Sin embargo, junto a ese deseo aparece la violencia: la masacre, el genocidio y los abusos cometidos contra los ta\u00ednos, especialmente contra las mujeres, hechos que siguen siendo dif\u00edciles de comprender desde cualquier perspectiva humana.<\/p>\n<p>Entre los primeros ta\u00ednos mencionados aparece el cacique Mabiatu\u00e9, cuyas referencias forman parte de las primeras cr\u00f3nicas de la isla. A pesar de la violencia, muchos ind\u00edgenas se convirtieron al cristianismo y adoptaron nombres cat\u00f3licos, como Juan, Mateo, perdiendo parte de su identidad original. La construcci\u00f3n de fuertes, faros y cuarteles para vigilar a los ta\u00ednos rebeldes dificult\u00f3 la relaci\u00f3n que Col\u00f3n y Fray Ram\u00f3n Pan\u00e9 pretend\u00edan establecer, y lo que pudo haber sido un puente entre culturas termin\u00f3 siendo truncado por la ambici\u00f3n y la codicia.<\/p>\n<p>Otros cronistas, como Fray Bartolom\u00e9 de las Casas en <em>Apolog\u00e9tica historia de las Indias<\/em> (cap. 120), reconocieron el esfuerzo de Fray Ram\u00f3n Pan\u00e9 por comprender las lenguas de la isla con ayuda de su int\u00e9rprete Juan. Las relaciones fueron concluidas hacia 1496 y difundidas posteriormente, constituyendo uno de los primeros testimonios escritos sobre los pueblos originarios del Caribe.<\/p>\n<p>Fray Bartolom\u00e9 de las Casas valor\u00f3 profundamente los escritos de Pan\u00e9, destacando que la educaci\u00f3n y la ense\u00f1anza no deben confundirse con docilidad, y que en toda relaci\u00f3n humana ambas partes pueden ganar o perder. El empe\u00f1o por proteger la dignidad del ind\u00edgena permanece como una de las principales ense\u00f1anzas de estos textos, record\u00e1ndonos que no toda la historia de nuestro origen est\u00e1 perdida, sino que a\u00fan vive en las palabras que lograron sobrevivir al tiempo.<\/p>\n<p>____________________________________<\/p>\n<p>La autora del art\u00edculo es estudiante de la Licenciatura en Letras en la Universidad Aut\u00f3noma de Santo Domingo (UASD).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Rosely Almonte Cordero Con la llegada de Crist\u00f3bal Col\u00f3n, la historia ta\u00edna parece haber&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":79284,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[59],"tags":[],"class_list":["post-79283","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-revista-antillana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79283","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79283"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79283\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":79285,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79283\/revisions\/79285"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/79284"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79283"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79283"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79283"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}