{"id":79003,"date":"2026-04-03T00:00:56","date_gmt":"2026-04-03T04:00:56","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=79003"},"modified":"2026-04-02T23:35:43","modified_gmt":"2026-04-03T03:35:43","slug":"una-senal-de-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/04\/03\/una-senal-de-esperanza\/","title":{"rendered":"Una se\u00f1al de esperanza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\" align=\"center\">Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando la esperanza se vuelve escasa, todos los caminos comienzan a cerrarse. Julio Cort\u00e1zar, con esa peculiar forma de expresar ideas, dice: \u201cLa esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendi\u00e9ndose\u201d. Eso explica que en tiempos de incertidumbre, una simple se\u00f1al ayude a encontrar camino.<\/p>\n<p>Sin lugar a dudas, la incertidumbre es caracter\u00edstica dominante en estos tiempos. Ella se alimenta de paradojas como el hecho de que en una \u00e9poca marcada por la hiperconectividad, las sociedades parecen cada vez m\u00e1s fragmentadas. Las diferencias pol\u00edticas, religiosas, culturales y econ\u00f3micas, lejos de convertirse en fuentes de riqueza colectiva, se transforman con frecuencia en trincheras desde las cuales se profundiza la desconfianza.<\/p>\n<p>Clave es se\u00f1alar que el problema de la polarizaci\u00f3n contempor\u00e1nea no radica \u00fanicamente en la diversidad de opiniones, sino en la incapacidad de procesarlas de manera constructiva. Las redes sociales, los discursos pol\u00edticos confrontativos y las narrativas medi\u00e1ticas centradas en el conflicto han contribuido a reforzar identidades excluyentes. Como advert\u00eda Zygmunt Bauman, vivimos en una modernidad l\u00edquida donde los v\u00ednculos se debilitan y la incertidumbre se gestiona, en la mayor\u00eda de las veces, a trav\u00e9s de la confrontaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Oportuno es recordar esa peculiaridad humana de combinar \u2014aunque no siempre bien\u2014 emotividad y racionalidad. Esa caracter\u00edstica suele ser muy tomada en cuenta por gente que no mide las consecuencias (ajenas) con tal de conseguir sus objetivos. Mucha gente busca \u201chacer su agosto\u201d en cualquier mes con amplificaci\u00f3n de contenido emocional. Por eso abundan tanto los contenidos que generan sentimientos como ira, miedo o indignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y todav\u00eda m\u00e1s. Esta actualidad gestionada mediante diversidad de plataformas logra mantener a la generalidad de las personas en especies de burbujas que condicionan lo que recibimos y con las cuales alguien -a quien raras veces logramos identificar- consigue que le generemos grandes beneficios. Aldous Huxley lo advirti\u00f3 hace casi cien a\u00f1os, en su obra Un mundo feliz, pero la inmensa mayor\u00eda de la humanidad parece no haber ca\u00eddo en la cuenta todav\u00eda.<\/p>\n<p>En este contexto, se vuelve cada vez m\u00e1s urgente reconstruir los puntos en com\u00fan. Hacerlo, m\u00e1s que ejercicio ingenuo, se ha convertido en angustiante necesidad estrat\u00e9gica para la sostenibilidad social. Aqu\u00ed cobra relevancia el enfoque sobre cohesi\u00f3n social de la Organizaci\u00f3n para la Cooperaci\u00f3n y el Desarrollo Econ\u00f3mico (OCDE), en su informe\u00a0<em>Perspectives on Global Development 2012 \u2013 Social Cohesion in a Shifting World<\/em>. En ese documento, la OCDE define la cohesi\u00f3n social a partir de tres pilares fundamentales: la inclusi\u00f3n social, el capital social y la movilidad social, aspectos a retomar en futuras publicaciones.<\/p>\n<p>En sociedades como la dominicana, donde conviven profundas desigualdades con una rica tradici\u00f3n comunitaria, el desaf\u00edo es particularmente complejo. La fragmentaci\u00f3n no solo se expresa en el \u00e1mbito pol\u00edtico, sino tambi\u00e9n en lo territorial, lo econ\u00f3mico y lo simb\u00f3lico. Sin embargo, tambi\u00e9n emergen se\u00f1ales de esperanza que muestran que es posible construir puentes.<\/p>\n<p>Un ejemplo reciente lo constituye el devocional musical interreligioso\u00a0<strong>\u201c\u00c9l vive\u201d<\/strong>, organizado en la capital dominicana por la Iglesia de Jesucristo, donde participaron diversos coros de distintas iglesias. Si maravillosas y motivantes resultaron las combinaciones entre instrumentistas y cantantes, mucho mayor era la emoci\u00f3n de lo que genera entre conglomerados encontrar puntos en com\u00fan.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de su dimensi\u00f3n religiosa, este evento representa un acto significativo de encuentro en medio de la diferencia. En un espacio donde convergen voces diversas bajo un mismo mensaje, se materializa la posibilidad de construir unidad sin negar la pluralidad.<\/p>\n<p>Por fortuna, el devocional musical qued\u00f3 grabado y est\u00e1 disponible para todo p\u00fablico. Eso facilita que el mismo sirva para inspirar a tomadores de decisiones bienintencionados. Con esta experiencia podemos remitirnos a Jes\u00fas Mart\u00edn-Barbero y su planteamiento sobre la necesidad de reconocer las mediaciones culturales como espacios de articulaci\u00f3n social. Como \u00e9l lo ha dicho, no se trata de eliminar las diferencias, sino de crear escenarios donde estas puedan dialogar y generar sentido compartido.<\/p>\n<p>En tiempos de polarizaci\u00f3n, apostar por lo que nos une es un acto de responsabilidad colectiva. Porque solo cuando una sociedad se reconoce a s\u00ed misma como un proyecto compartido, puede renacer la esperanza que mueve y sirve para avanzar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por N\u00c9STOR EST\u00c9VEZ &nbsp; Cuando la esperanza se vuelve escasa, todos los caminos comienzan a&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66757,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[143,51],"tags":[],"class_list":["post-79003","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nestor-estevez","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79003","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=79003"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79003\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":79004,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/79003\/revisions\/79004"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=79003"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=79003"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=79003"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}