{"id":78831,"date":"2026-03-26T00:00:24","date_gmt":"2026-03-26T04:00:24","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=78831"},"modified":"2026-03-25T23:19:47","modified_gmt":"2026-03-26T03:19:47","slug":"urge-renovar-el-contrato-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/03\/26\/urge-renovar-el-contrato-social\/","title":{"rendered":"Urge renovar el contrato social"},"content":{"rendered":"<p>Por PATRICIA ARACHE<br \/>\n@patriciarache<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La semana pasada publiqu\u00e9 el art\u00edculo \u201c\u00a1Cuidado con los peque\u00f1os detalles!\u201d, en el que advert\u00ed sobre el riesgo de que la sociedad se acostumbre a re\u00edrse de la mentira, a educar en ella y a consumir la indiferencia como un producto m\u00e1s.<\/p>\n<p>La receptividad fue notable: profesionales del \u00e1rea judicial, comunicadores, empresarios, psic\u00f3logos, profesores, estudiantes y otros ciudadanos que apuestan a la convivencia pac\u00edfica y a la vida en libertad, pero con valores, se solidarizaron con esas preocupaciones.<\/p>\n<p>Esa respuesta confirma que existe una sensibilidad latente, aunque debilitada, frente a la erosi\u00f3n \u00e9tica que vive el mundo y de la que Rep\u00fablica Dominicana no est\u00e1 al margen.<\/p>\n<p>Existe la necesidad de recuperar la verdad como valor colectivo y devolver a la infancia la capacidad de sentir y preocuparse por el otro, o de lo contrario, seguir\u00e1n debilit\u00e1ndose los cimientos de la convivencia.<\/p>\n<p>No es un asunto menor: basta observar c\u00f3mo la publicidad puede transmitir mensajes corrosivos. Una campa\u00f1a reciente muestra a dos hermanitos que expresan paz, serenidad y hasta alegr\u00eda al saber que, cuando sus padres mueran, ellos estar\u00e1n \u201ccubiertos econ\u00f3micamente\u201d, porque est\u00e1n asegurados con una p\u00f3liza.<\/p>\n<p>Ese mensaje, disfrazado de tranquilidad, erosiona el valor de la familia, la vida y el apego a los padres.<\/p>\n<p>En paralelo, la procuradora general de la Rep\u00fablica, Yeni Berenice Reynoso, dictaba una conferencia, organizada por el Ministerio de Educaci\u00f3n (MINERD), sobre prevenci\u00f3n de la corrupci\u00f3n, en la que subray\u00f3 la importancia de fortalecer los valores desde el sistema educativo para formar seres humanos respetuosos de la dignidad, con sentido cr\u00edtico y comprometidos con el contrato social.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s oportuno. La magistrada habl\u00f3 del contrato social, ese pacto invisible que sostiene la convivencia y que se encuentra en una profunda crisis en la Rep\u00fablica Dominicana.<\/p>\n<p>Se refleja en instituciones que fallan, en la violencia que se normaliza y en la vulnerabilidad en la que se encuentran importantes grupos poblacionales.<\/p>\n<p>Cuando las instituciones dejan de ser garantes del bien com\u00fan y se convierten en instrumentos de privilegio, el ciudadano se siente desprotegido, el cumplimiento de la ley pierde legitimidad y la violencia social se constituye en un signo alarmante.<\/p>\n<p>En 2025, por ejemplo, de acuerdo al Observatorio del Ministerio de la Mujer, hubo 59 mujeres muertas, entre 15 y 18 a\u00f1os de edad, que dejaron unos 93 ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, hu\u00e9rfanos.<\/p>\n<p>El n\u00famero de v\u00edctimas registr\u00f3 una reducci\u00f3n de m\u00e1s de un 30% respecto a 2024, cuando se produjeron m\u00e1s de 70, pero, aun as\u00ed, es una cantidad devastadora.<\/p>\n<p>En los primeros tres meses del presente 2026, de acuerdo a la Fundaci\u00f3n Vida Sin Violencia, esos cr\u00edmenes han aumentado en m\u00e1s de un 200% y en las formas m\u00e1s desastrosas que alguien pueda suponer.<\/p>\n<p>Los desmanes delincuenciales y hasta criminales, as\u00ed como la indiferencia ante la pobreza extrema completan el cuadro de una sociedad que ha perdido mucha sensibilidad. La convivencia pac\u00edfica no puede sostenerse cuando la vida humana se percibe como desechable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De ah\u00ed que expertos hablen de una \u201cpsicopat\u00eda social\u201d al analizar el fen\u00f3meno de la normalizaci\u00f3n del odio, la indiferencia y el \u201cn\u00e1 e n\u00e1\u201d, como expresi\u00f3n de un vac\u00edo existencial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Frente a todas las tristes realidades del d\u00eda a d\u00eda en el pa\u00eds, el punto de inflexi\u00f3n conduce a renovar el contrato social como un compromiso humano, m\u00e1s all\u00e1 de las reformas legales o de los discursos institucionales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El contrato social dominicano no puede seguir siendo un pacto de obediencia vac\u00eda, sino que debe manifestarse en la solidaridad cotidiana, en c\u00f3mo se trata al vecino, al transe\u00fante, a los semejantes, en sentido general.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Debe ser un compromiso que obligue a rescatar la verdad, la sensibilidad y la solidaridad como pilares de la convivencia, porque, no basta con la indignaci\u00f3n. Los tiempos demandan, urgente, la acci\u00f3n para una verdadera transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por PATRICIA ARACHE @patriciarache \u00a0 La semana pasada publiqu\u00e9 el art\u00edculo \u201c\u00a1Cuidado con los peque\u00f1os&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":63965,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,51,65],"tags":[],"class_list":["post-78831","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-opinion","category-patricia-arache"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78831","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78831"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78831\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":78832,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78831\/revisions\/78832"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78831"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78831"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78831"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}