{"id":78618,"date":"2026-03-17T00:00:14","date_gmt":"2026-03-17T04:00:14","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=78618"},"modified":"2026-03-16T22:29:47","modified_gmt":"2026-03-17T02:29:47","slug":"mundial-de-beisbol-a-ritmo-de-dembow","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/03\/17\/mundial-de-beisbol-a-ritmo-de-dembow\/","title":{"rendered":"Mundial de b\u00e9isbol a ritmo de\u00a0dembow\u00a0"},"content":{"rendered":"<p>Por NELSON DEL POZO GUZM\u00c1N<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dominicanos muestran nueva fase de identidad patri\u00f3tica, pantalla del nuevo paradigma de identidad patri\u00f3tica y ajuste de cuenta hist\u00f3rica de \u00e9poca racista muestra liberada a pasitos de Juan Marichal.<\/p>\n<p>La combinaci\u00f3n del b\u00e9isbol y el dembow se ha convertido en el nuevo estandarte de la identidad dominicana, especialmente durante eventos como el Cl\u00e1sico Mundial. Esta \u00abnueva fase\u00bb refleja c\u00f3mo el deporte nacional ha dejado de ser solo una disciplina t\u00e9cnica para transformarse en una experiencia cultural total impulsada por el g\u00e9nero urbano.<\/p>\n<p>La nueva identidad: el ritmo del triunfo<\/p>\n<p>Aqu\u00ed los puntos clave de este fen\u00f3meno:<\/p>\n<ul>\n<li>El dembow como himno: El g\u00e9nero urbano crea el \u00absoundtrack\u00bb (banda sonora) de las celebraciones en el \u00abdugout\u00bb (banquillo). Ya no es solo m\u00fasica de fondo; es el ritmo que marca la confianza y el \u00abflow\u00bb (estilo y fluidez) de los jugadores dominicanos en Grandes Ligas.<\/li>\n<li>El \u00abpl\u00e1tano power\u00bb 2.0: La identidad patri\u00f3tica ha evolucionado de los s\u00edmbolos tradicionales a una est\u00e9tica que agrega una postura m\u00e1s irreverente. El uso de cadenas ostentosas, bailes tras un \u00abhome run\u00bb (jonr\u00f3n) y la jerga del barrio dominicano son ahora parte del \u00abbranding\u00bb (gesti\u00f3n de marca) oficial del equipo.<\/li>\n<li>Conexi\u00f3n Di\u00e1spora-Isla: Esta mezcla une a los dominicanos en Quisqueya con la enorme comunidad en NY, Miami, Europa, sin importar diferencias de horas y donde resida un dominicano. El dembow sirve como un puente generacional que moderniza el orgullo patrio para los m\u00e1s j\u00f3venes.<\/li>\n<li>Impacto en el juego: Lo que algunos cr\u00edticos ven como \u00abfalta de respeto al juego\u00bb, los dominicanos lo defienden como su esencia. Jugar a ritmo de dembow es, en esencia, jugar con alegr\u00eda y sin filtros.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El an\u00e1lisis gramsciano: Disputa por la hegemon\u00eda<\/p>\n<p>Desde una perspectiva gramsciana, este fen\u00f3meno es un caso fascinante de disputa por la hegemon\u00eda cultural. Puede leerse como una manifestaci\u00f3n de clase y resistencia:<\/p>\n<p>Cultura Popular vs. Cultura de \u00c9lite: Para Gramsci, la hegemon\u00eda se construye no solo con pol\u00edtica, sino con valores culturales. El b\u00e9isbol tradicionalmente ha sido gestionado por estructuras de poder que imponen \u00abel decoro\u00bb y \u00abel respeto al juego\u00bb (valores de la burgues\u00eda deportiva). El dembow, nacido en los barrios marginados, irrumpe en este espacio sagrado. Es la \u00absubalternidad\u00bb tomando el control del s\u00edmbolo nacional, imponiendo sus propios c\u00f3digos est\u00e9ticos y r\u00edtmicos sobre la estructura institucional.<\/p>\n<p>La Contradicci\u00f3n de Clase no Programada: Esta manifestaci\u00f3n es \u00abno programada\u00bb porque no nace de un partido pol\u00edtico o un sindicato, sino de la cotidianidad del barrio.<\/p>\n<ul>\n<li>El jugador como proletario exitoso: El pelotero dominicano suele venir de la clase trabajadora informal. Al llegar a la cima y llevar consigo el ritmo de su origen, se niega a \u00abcivilizarse\u00bb bajo los est\u00e1ndares de las Grandes Ligas.<\/li>\n<li>Resistencia al blanqueamiento: En lugar de adoptar la cultura aspiracional de la \u00e9lite, el jugador usa su estatus para validar la cultura de donde vino, generando una tensi\u00f3n de clase donde la est\u00e9tica popular se vuelve el est\u00e1ndar de \u00e9xito.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El Deporte como Trinchera Cultural: Dentro del concepto de \u00abguerra de posiciones\u00bb, la identidad patri\u00f3tica dominicana se est\u00e1 redefiniendo. Rompe con la idea de que la identidad nacional debe ser solemne o dictada por las academias de la lengua o la historia. Es una identidad viva, ruidosa y de clase popular. Al mismo tiempo, este fen\u00f3meno es absorbido por el mercado (mercantilizaci\u00f3n de la rebeld\u00eda). El capitalismo aprovecha la est\u00e9tica urbana para vender boletos y mercanc\u00eda, intentando neutralizar el potencial subversivo de la clase popular al convertirlo en un producto de consumo global.<\/p>\n<p>El perfil del \u00abmillonario del barrio\u00bb<\/p>\n<p>Este perfil se encuadra en lo que Gramsci denomina el \u00abintelectual org\u00e1nico\u00bb de la subalternidad, pero con un giro propio del siglo XXI: la validaci\u00f3n del origen a trav\u00e9s del capital.<\/p>\n<p>La \u00abLealtad de Clase\u00bb como Capital Simb\u00f3lico: Aunque estos muchachos han saltado de clase social (de la precariedad al 1% global), su poder no reside en integrarse a la burgues\u00eda tradicional, sino en no distanciarse de su origen. Al promover el dembow y la est\u00e9tica del barrio, operan una resistencia cultural:<\/p>\n<ul>\n<li>Rechazo a la asimilaci\u00f3n: En lugar de adoptar el \u00abbuen gusto\u00bb de las \u00e9lites, imponen sus propios c\u00f3digos.<\/li>\n<li>El \u00e9xito como victoria colectiva: El mensaje impl\u00edcito es: \u00abSoy millonario, pero sigo siendo uno de los ustedes\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La Contradicci\u00f3n: El \u00abRevolucionario\u00bb Consumista: surge una contradicci\u00f3n de clase no resuelta. Aunque desaf\u00edan las normas sociales de la \u00e9lite, celebran los valores del capitalismo hiperindividualista. Su identidad patri\u00f3tica se manifiesta a trav\u00e9s del consumo de lujo. Promueven un sentido de pertenencia que sugiere que la \u00fanica forma de \u00abser alguien\u00bb es escapando de la pobreza mediante el \u00e9xito extraordinario, lo cual no altera las estructuras que generan esa pobreza.<\/p>\n<p>Instituciones y domesticaci\u00f3n: el control de la MLB<\/p>\n<p>Las instituciones como la MLB operan bajo una l\u00f3gica de \u00abreincorporaci\u00f3n\u00bb: toman los elementos de una cultura opositora o subalterna y los convierten en mercanc\u00eda para quitarles su potencial de conflicto.<\/p>\n<ul>\n<li>Marketing de la \u00abpasi\u00f3n\u00bb: Entendieron que la est\u00e9tica del barrio vende. Es una domesticaci\u00f3n est\u00e9tica: quieren el ritmo y el color, pero no la autonom\u00eda pol\u00edtica ni el desorden que el barrio representa.<\/li>\n<li>La cultura popular como \u00abbrand\u00bb (marca): La MLB permite el dembow siempre que sea un \u00abespect\u00e1culo ex\u00f3tico\u00bb que no cuestione qui\u00e9n es el due\u00f1o del negocio.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u00bfRefuerzo del Status Quo o Grietas en la Jerarqu\u00eda?<\/p>\n<p>La contradicci\u00f3n de clase se vuelve m\u00e1s aguda en la sociedad dominicana:<\/p>\n<p>A favor del Status Quo (refuerzo): El \u00e9xito de estos muchachos funciona como una v\u00e1lvula de escape. Alienta la idea de que la movilidad social es un asunto de talento individual y no de cambio estructural. El sentido de pertenencia se expresa comprando las mismas marcas de lujo que las \u00e9lites, validando los valores de la clase dominante (el dinero como \u00fanica medida del valor humano).<\/p>\n<p>A favor de las Grietas (resistencia): Existe un desplazamiento del \u00abbuen gusto\u00bb. Hist\u00f3ricamente, la \u00e9lite dominicana (blanqueada, hispan\u00f3fila) dictaba qu\u00e9 era \u00abser dominicano\u00bb. Hoy, la est\u00e9tica popular ya no pide permiso para estar en el centro del orgullo nacional; ahora ella es el orgullo nacional. Las clases altas se ven forzadas a consumir y celebrar la cultura que antes despreciaban, perdiendo el control sobre la narrativa de la identidad patria.<\/p>\n<p>Conclusi\u00f3n: \u00bfVictoria o Carnaval?<\/p>\n<p>Desde mi pensar, lo que estamos viendo es un carnaval medi\u00e1tico, pero con un efecto secundario: la erosi\u00f3n del complejo de inferioridad de clase.<\/p>\n<p>El mercado vende la historia del pelotero como una excepci\u00f3n m\u00e1gica, lo que fragmenta la clase social y despolitiza el ritmo al volverlo un \u00ablubricante social\u00bb. La lucha ya no es contra la estructura que genera pobreza, sino una competencia por qui\u00e9n tiene m\u00e1s \u00abflow\u00bb (estilo) o estatus econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Sin embargo, hay una grieta real: la \u00e9lite tradicional ha perdido el monopolio de la verdad cultural. El hecho de que un muchacho de un barrio marginado no sienta que tiene que \u00abhablar fino\u00bb para ser un h\u00e9roe nacional es un acto de soberan\u00eda mental. Es una victoria en el terreno de la dignidad, pero una par\u00e1lisis en el terreno de la estructura econ\u00f3mica.<\/p>\n<p id=\"m_-3763139412185063775ydp1cbbc8a9yiv1958085585ms-outlook-mobile-body-separator-line\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por NELSON DEL POZO GUZM\u00c1N &nbsp; Dominicanos muestran nueva fase de identidad patri\u00f3tica, pantalla del&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":78164,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[55,164,51],"tags":[],"class_list":["post-78618","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-nacionales","category-nelson-del-pozo-guzman","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78618","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78618"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78618\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":78619,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78618\/revisions\/78619"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/78164"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78618"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78618"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78618"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}