{"id":78586,"date":"2026-03-15T00:00:17","date_gmt":"2026-03-15T04:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/?p=78586"},"modified":"2026-03-14T22:23:26","modified_gmt":"2026-03-15T02:23:26","slug":"dinero-odio-y-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/2026\/03\/15\/dinero-odio-y-poder\/","title":{"rendered":"Dinero, odio y poder"},"content":{"rendered":"<p>PATRICIA ARACHE<br \/>\n@patriciarache<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>La neurocirujana cubana, Hilda Molina, refiere la peligrosidad de la triangulaci\u00f3n de las condiciones de dinero, odio y poder. Precisa que esos elementos son capaces de convertir a cualquier persona, sobre todo si tiene \u00ednfulas o delirios de grandeza, en un o una psic\u00f3pata social.<\/p>\n<p>El mundo vive momentos en los que la solidaridad parece un gesto escaso, la sensibilidad un lujo olvidado y la humanidad un valor en decadencia y en los que se ponen de manifiesto tres fuerzas que se entrelazan con una intensidad peligrosa: dinero, odio y poder.<\/p>\n<p>La combinaci\u00f3n de esos factores no es nueva, con la gravedad de que hoy se percibe en forma m\u00e1s descarnada, m\u00e1s visible y, lo peor, m\u00e1s normatizada en el comportamiento colectivo.<\/p>\n<p>La historia ofrece ejemplos claros del da\u00f1o que provoca la combinaci\u00f3n de poder, odio y dinero. El r\u00e9gimen nazi en Alemania mostr\u00f3 c\u00f3mo el poder pol\u00edtico se sostuvo en el odio institucionalizado y en el dinero de corporaciones que se beneficiaron de la guerra.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina, las dictaduras militares del siglo XX repitieron la f\u00f3rmula: represi\u00f3n contra opositores, alianzas econ\u00f3micas con \u00e9lites y un discurso de odio que justificaba la violencia.<\/p>\n<p>En el pa\u00eds, la dictadura de Trujillo es un caso emblem\u00e1tico, en torno al que basta recordar que su poder absoluto se sostuvo en el miedo y el odio hacia quienes se atrev\u00edan a desafiarlo, mientras el dinero circulaba entre las \u00e9lites que se beneficiaban de su r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>La sociedad qued\u00f3 atrapada en un c\u00edrculo de corrupci\u00f3n y silencio, donde la humanidad se reduc\u00eda a obediencia y supervivencia.<\/p>\n<p>Hoy, adem\u00e1s, emerge un fen\u00f3meno distinto y alarmante: individuos que, sin dinero ni poder, pero llenos de odio y resentimiento, se convierten en psic\u00f3patas sociales que parecen no reparar en la dimensi\u00f3n de sus actos.<\/p>\n<p>Son personas que agreden sin pudor a ni\u00f1os, mujeres, ancianos y trabajadores, descargando frustraciones contra los m\u00e1s vulnerables. No necesitan estructuras de poder ni grandes riquezas para ejercer da\u00f1o; basta con el vac\u00edo moral y la ausencia de empat\u00eda.<\/p>\n<p>Este rostro de la violencia muestra que el odio, por s\u00ed solo, puede calcinar la convivencia y corroer la humanidad.<\/p>\n<p>La conjunci\u00f3n de poder, odio y dinero sigue siendo un tri\u00e1ngulo oscuro, pero ahora debemos reconocer que el odio aislado tambi\u00e9n se ha convertido en un motor de deshumanizaci\u00f3n y, lastimosamente, en ambos casos, el resultado es el mismo: erosi\u00f3n de la convivencia y la fragmentaci\u00f3n familiar y social.<\/p>\n<p>Este diagn\u00f3stico debe ser un espejo y una oportunidad para que surjan algunas preguntas: \u00bfqu\u00e9 valores hemos dejado atr\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 est\u00edmulos necesitamos para recuperar la solidaridad, la sensibilidad y la humanidad? La respuesta no est\u00e1 en negar la existencia de las acciones da\u00f1inas de gentes que no merecen otro calificativo que el de psic\u00f3pata.<\/p>\n<p>La Fundaci\u00f3n Vida Sin Violencia inform\u00f3, en ocasi\u00f3n del D\u00eda Internacional de la Mujer, que el pa\u00eds registra en sus dos primeros meses la muerte de unas 18 mujeres a manos de sus parejas o exparejas, frente a seis casos registrados por la entidad en el mismo per\u00edodo de 2025.<\/p>\n<p>Un hombre que mutila a una mujer, otro que lanza el cuerpo de una en un tanque de basura; otro que lanza a su v\u00edctima en un desag\u00fce, grupos de estudiantes que agreden a un profesor en pleno centro de educaci\u00f3n; una maestra que obliga a una ni\u00f1a de dos a\u00f1os de edad a tragarse sus propios v\u00f3mitos; un abuelo que viola a su nieta desde los siete a\u00f1os de edad, por lo que ahora la ni\u00f1a, que ahora tiene doce a\u00f1os, tiene enfermedades sexuales.<\/p>\n<p>No son historias aisladas, son fragmentos de una misma tragedia generada por la violencia que se repite, que se multiplica, que se instala en nuestras casas, en las escuelas, en las calles.<\/p>\n<p>Cada acto es un espejo roto de nuestra sociedad, cada v\u00edctima un grito que exige ser escuchado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1Todo esto es mucho con demasiado!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>PATRICIA ARACHE @patriciarache \u00a0 La neurocirujana cubana, Hilda Molina, refiere la peligrosidad de la triangulaci\u00f3n&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":63965,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[51,65],"tags":[],"class_list":["post-78586","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","category-patricia-arache"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78586","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=78586"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78586\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":78587,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/78586\/revisions\/78587"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63965"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78586"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=78586"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldiarioantillano.com\/uno\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=78586"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}